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29 de abril 2026

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¡Que alguien me explique!

Los negocios de “Mi George”

Se comunican con la familiaridad de una hermandad. “Mi Andy”, “Mi Bobby, “Mi George”. En el fondo se trata de una secta de juniors, hijos abusivos del poder que en sólo un sexenio se enriquecieron a costa del Erario

Por Ramón Alberto Garza

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Se comunican con la familiaridad de una hermandad. “Mi Andy”, “Mi Bobby, “Mi George”. En el fondo se trata de una secta de juniors, hijos abusivos del poder que en sólo un sexenio se enriquecieron a costa del Erario. Se trata de la triada fraternal compuesta por Andrés y Gonzalo López Beltrán, y de su amigo fachada Jorge Amílcar Olán.

Hoy, los tres personajes que desplegaron el mayor tráfico de influencias para lograr un enriquecimiento muy explicable en el sexenio de su padre y amigo Andrés Manuel López Obrador, están sujetos a un severo escrutinio de los servicios de inteligencia norteamericanos, no sólo por sus jugosos contratos públicos asignados de manera directa y sus presuntas transferencias a Suiza, Reino Unido y Estados Unidos para lavar su dinero, sino por sus presuntos vínculos con el crimen organizado, que se dieron a través de las redes que tejieron para traficar con el huachicol fiscal.

Los reflectores de la investigación apuntan hacia “Mi George”, mejor conocido como Jorge Amílcar Olán, quien hasta 2018 era un modesto vendedor de azulejos en Tabasco y que tuvo la virtud de capitalizar su amistad con los dos hijos mayores del primer presidente de la Cuarta Transformación. Esa relación le sirvió para que a los seis días de iniciado el gobierno que ondeaba la bandera de “primero los pobres”,  se le asignaran a sus nuevas empresas fachada contratos multimillonarios en obras insignia del gobierno lopezobradorista. Los beneficios incluyeron surtir el balastro para el Tren Maya y el Ferrocarril Interoceánico, la oportuna compra de terrenos junto a la refinería de Dos Bocas -antes de que se anunciara- y dotar de medicamentos con excesivos sobreprecios al Seguro Social y a estados morenistas como Tabasco y Quintana Roo.

De acuerdo a las pesquisas a las que tuvo acceso Código Magenta, dentro de este entramado de corrupción -con absoluto conocimiento del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador- figuran también dos importantes personajes que facilitaron el trasiego de favores, a sabiendas de que los beneficiarios finales de esos contratos eran los hijos del líder moral de Morena. Ellos son Adán Augusto López y Audomaro Martínez. Curiosamente, todos tabasqueños.

El que fuera gobernador de Tabasco le facilitó a “Mi George” no sólo el acceso a surtir las medicinas de esa entidad, sino que lo conectó con Hernán Bermúdez Requena, el que fuera director de Seguridad Publica de Adán Augusto López y quien a través de “La Barredora” operaba el trasiego de combustibles del llamado “huachicol fiscal”. El nombre de Jorge Amílcar Olán también es incluido en las investigaciones del Vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y su hermano, el Contralmirante Fernando Farías Laguna, acusados de proteger la entrada de los buques del huachicol a puertos mexicanos, este último quien acaba de ser capturado en Argentina para enfrentar allá, en Estados Unidos o en México, los cargos de presunto “padrino” de los combustibles ilícitos. Junto a los sobrinos del Secretario de Marina, Rafael Ojeda, “Mi George” habría entablado relaciones con otros dos personajes ligados al “huachicol fiscal” Uno, Daudet Azmitia Ortega, propietario de la finca “La Chiapaneca” y con el empresario de San Luis Potosí, Arnold Rojas Tame, el llamado “Príncipe del Huachicol”.

El otro favorecedor de Jorge Amílcar Olán es el general retirado Audomaro Martínez, el hombre de la “inteligencia lopezobradorista”, quien le abrió a “Mi George” los grandes contratos para que sus empresas Triturados Basálticos del Sur S.A de C.V y Euroceramic S.A. de C.V. surtieran grandes cantidades el balastro para los trenes de la Cuarta Transformación. Esa operación la apadrinó Audomaro Martínez de la mano de su compadre, el secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval. Los militares fueron los grandes beneficiarios del tráfico de balastro y “Mi George” -el amigo de Andy y de Bobby- uno de sus proveedores favoritos. Tanto, que existen grabaciones que dan fe de ese tráfico corrupto de balasto de mala calidad, en el que la secta de la corrupción tabasqueña  se burla de que “cuando el tren se descarrile será otro pedo”. Y fue premonitorio. El Tren Maya y el Interoceánico se descarrilaron, pero ellos -Andy, Gonzalo y George- no tuvieron “pedo” alguno. Continuaron haciendo sus negocios sobre rieles.

En el área de los medicamentos, Jorge Amílcar Olán creó Romedic S.A de C.V., empresa que bajo el amparo de Adán Augusto López y de Mara Lezama -gobernadores de Tabasco y Quintana Roo, respectivamente- logró sus primeros contratos por 208 millones de pesos en la tierra del Peje y por 304 millones de pesos, en el estado concesionado al Partido Verde. Y a través del también tabasqueño Alejandro Antonio Calderón Alipi, Coordinador Nacional de Abastecimiento de Medicamentos del INSABI y Secretario de Salud de Tabasco, se les abrieron las puertas para lograr ampliaciones de esos contratos originales  por más de 100 millones de pesos, sólo en Tabasco y Quintana Roo.

En el terreno inmobiliario, las investigaciones relacionan a Jorge Amílcar Olán con la compra de 18 hectáreas, ubicadas a seis kilómetros de la Refinería de Dos Bocas. Se habría pagado por ese predio un millón de pesos, equivalente a 10 pesos por metro cuadrado, cuando el valor comercial de la zona rondaba los 1,200 pesos por metro. Esas hectáreas fueron adquiridas por “Mi George” dos días antes de que el presidente López Obrador colocara la primera piedra de la nueva mega refinería. Esta propiedad fue aprovechada por el empresario, ya que a diciembre de 2023, la mantenía rentada a la compañía ICA Fluor. El reporte incluye también la compra de cuatro inmuebles por un valor de 32 millones 242 mil 134 pesos en predios ubicados en Villahermosa, Tabasco. Las propiedades se identifican que están en las colonias Galaxia Tabasco 2000, Atasta y Jesús García. También a través de Desarrollos Inmobiliarios S.A. de C.V. compraron en la zona de Polanco, en la Ciudad de México, un inmueble con un valor real de avalúo de 47 millones 170 mil pesos y por el que sólo reportaron un pago de 16 millones 839 mil pesos.

Bajo esas mismas empresas se adquirieron cinco vehículos por un valor de 6.37 millones de pesos, incluyendo una RAM 150, una GMC Sierra 2024 y una Chevrolet Cheyenne.

Las investigaciones rastrean transferencias internacionales por 44 mil dólares y que incluyen pagos a la aseguradora Griffin Underwriting, por 33 mil 500 dólares. Sin embargo, esas pesquisas están hoy en confirmar la transferencia a cuentas en Europa, principalmente a Bancos Suizos, de unos 3 mil millones de pesos que “Mi George” habría operado en favor de Adán Augusto López.

Los documentos reportados por los servicios de inteligencia estadounidenses advierten de depósitos y retiros en efectivo por 21.5 millones de pesos, algunos operados entre junio y noviembre de 2023. También se da fe de la emisión de cheques  por 25.1 millones de pesos a empresas beneficiarias como Yagathal S.A. de C.V., Diacsa Disen Osrias y Constra S.A. de C.V. y Letsat México S.de R.L..

El expediente abre investigaciones de la expedición de cheques de caja por 16.4 millones de pesos suscritos por Jorge Amílcar Olán, en favor de Olga Yuliana Flores Elizondo -2.4 millones de pesos-, Julián Arias Jiménez -3 millones de pesos- y Antonio Absalón Aguirre -por 3 millones de pesos.

Otras empresas investigadas en el expediente y que se vinculan a “Mi George” son Energy Offshore OC S.A. de C.V., Fisto Terra S.A. de C.V. y Diagnóstico Biomolecular S.A. de C.V., al igual que Jaoa Corporativo S.A. de C.V., Inmobiliaria e Infraestructura Portacelis S.A. de C.V., ademas de Aman Desarrollos S.A. de C.V.

Entre los personajes familiar y profesionalmente relacionados con Jorge Amílcar Olán, en la investigación integrada con documentos de la UIF, se incluyen a su esposa Brenda Cepeda García; a su socio Jorge Luis Olán Rodríguez; a su contador Juan Carlos de la Cruz Murillo; a su abogada Adriana García Ordaz; y al representante legal de Romedic, Jaime Augusto Priego Rodríguez.

Los domicilios que están bajo escrutinio de ser presuntas sedes de las empresas fantasma de “Mi George” están todos ubicados en Villahermosa, Tabasco. Esas direcciones incluyen la Calle 08, en la zona Centro, Código Postal 86000; Avenida Universidad 238 en la colonia El Recreo; calle Paseo Usumacinta 704 en la colonia El Águila; calle Sindicato Salubridad 28 en la colonia Adolfo López Mateos; y calle Mangos en Residencial Las Hadas.

En el expediente se incluyen grabaciones aportadas por Mexicanos contra la Corrupción en el que, un cercano a Gonzalo López Beltrán -identificado como “Tigre”- es vinculado en un supuesto pacto de negocios con Jorge Amílcar Olán. En ese audio, “Tigre” le comunica  a “Mi George” que les facilitarán minas en el sur de México para extraer balastro, tanto para el Tren Maya, como para el Interoceánico.

“Bobby me dijo que nos van a dar un frente en unas minas allá por Oaxaca. Me dijo ahí, pero él tampoco sabe bien. Que nosotros las explotemos. O sea que yo la explote, pues, porque yo soy el que seguro va a meter todo el dinero. Pero, me preguntó, me dijo: ‘Oye, Tigre, ¿y tú tienes el triturador y todo?’ Y ya le dije obviamente que sí. Así que a este Roberto échatelo a la bolsa”, le dice Jorge Amílcar a un interlocutor del que se desconoce su identidad.

“No, sí. Él conmigo porque él sabe que yo conozco a ‘El Tanque’ aquí, al de la ‘maña’, y como vio que no lo volvieron a molestar ese güey que lo llegó a extorsionar…”. ‘El Tanque’ es identificado como uno de los líderes criminales que mantiene influencia en el sur de Veracruz, región donde colinda con Oaxaca.

Jorge Amílcar Olán dice: “A ver, a mí Bobby la instrucción que me dio, literal, fue: ‘Tú tienes que producir 500 mil metros cúbicos de aquí al 30 de noviembre. ¿Cómo le vas a hacer? Ese es tu pedo. Si tienes que meter más máquinas, esto y el otro’”.

Y da una revelación mayor: “Ya tú sabes, estos cabrones cómo se mueven, pues si ellos son los que mandan (…) si ahora sí que Bobby es el que me metió en este desmadre (…) si ya se sentó con todos. Es que él va a estar ahí supervisando, lo mandó el papá (en referencia a AMLO) a ver eso”, agrega en uno de los audios.

Está claro, pues, por qué Andy y Bobby López Beltrán le llaman a Jorge Amílcar Olán “Mi George” . Es el “mi” que evidencia que les pertenece, que es de ellos y que sus negocios son comunes. Todos, dentro del Grupo Tabasco. Ahí está el eslabón más débil, el más expuesto y el que puede reventar en cualquier momento.

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