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17 de septiembre 2026

17 de septiembre 2026

¡Que alguien me explique!

Préstamo infeliz

Las patadas y los jaloneos para elegir a los candidatos de Morena a las 17 gubernaturas que se disputarán en las elecciones de 2027 están a la orden del día. Y las diferencias entre los favoritos de Palacio Nacional y de Palenque son más que evidentes

Por Ramón Alberto Garza

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Las patadas y los jaloneos para elegir a los candidatos de Morena a las 17 gubernaturas que se disputarán en las elecciones de 2027 están a la orden del día. Y las diferencias entre los favoritos de Palacio Nacional y de Palenque son más que evidentes.

Los acuerdos parecen definir dos lineamientos: uno, que exista el equilibrio entre los candidatos de la presidenta Claudia Sheinbaum y su antecesor Andrés Manuel López Obrador, y dos, que los gobernadores morenistas asuman la responsabilidad de ganar y conservar su estado para Morena.

Sólo bajo estos supuestos se explica que la senadora lopezobradorista Beatriz Mojica se definiera como la “corcholata” en Guerrero, por encima de la alcaldesa de Acapulco, Abelina López. Y que en Baja California se decidieran por la senadora Julieta Ramírez, quien fuera secretaria particular de la actual gobernadora morenista sin Visa, Marina del Pilar Ávila, que llegó a esa posición con el paro cínico de Mario Delgado.  Y ni que decir en Zacatecas, donde la balanza se inclinó por Verónica Díaz, cuñada de Ricardo y David Monreal. Todos ellos de corte lopezobradorista.

Y en contraparte, para Quintana Roo, se frenó la promoción del súper favorito de Palenque, Rafael Marín Mollinedo, y se concretó la candidatura verde del senador morenista Eugenio “Gino” Segura, el ahijado de la gobernadora Mara Lezama, apoyada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Dos son los comunes denominadores en este proceso de selección de “corcholatas” morenistas. Uno, que todos los elegidos son senadores que fueron electos en 2024, aunque algunos por el proceso están bajo  licencia. Y dos, que se les están corriendo las cortesías a los gobernadores morenistas para que ellos sean los que -con un candidato de sus simpatías- garanticen que Morena retenga las gubernaturas que ya tienen en su poder.

Bajo ese esquema fue que Mara Lezama dejó en claro que, ni ella ni el Partido Verde, podrían garantizar un triunfo para Rafael Marín Mollinedo. Que si no era “Gino” Segura, el juego cambiaba. Y Mara ganó la partida.

El tema es que estas decisiones serán las que marquen la selección de los candidatos que están por darse a conocer. Como por ejemplo, en Nuevo León, en donde juegan Tatiana Clouthier, Clara Luz Flores, Waldo Fernández y Andrés Mijes.

La candidata lopezobradorista, con el padrinazgo reforzado de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en su subalterna Clara Luz Flores. El peligro para quien fuera la directora de Asuntos Religiosos en Bucareli es que tiene serios  negativos. Uno, no acabó de despejar las dudas que dejó su oculta relación con NXIVM, la secta de Keith Raniere a la que Clara Luz siempre negó pertenecer, pero que ante las evidencias acabó por reconocer que sí interactuaba con quien acabó en la cárcel, acusado por abuso sexual. Esa mentira le valió a la ex alcaldesa de Escobedo perder la gubernatura de Nuevo León frente a Samuel García, cuando ella arrancó la campaña como favorita con 20 puntos de ventaja.

Pero aún hay más. En los centros de inteligencia norteamericanos se debaten dos investigaciones sobre Clara Luz Flores. Una, la del alcance y destino de los presuntos montos millonarios que en esa campaña de 2021 le asignó para su campaña Sergio Carmona, el “Rey del Huachicol”, quien de la mano de Mario Delgado apoyaron a por lo menos media docena de candidatos morenistas a gobernador. Clara Luz Flores entre ellos.

Y el otro pendiente es una investigación en curso sobre la presunta inclusión de su esposo Abel Guerra -y de ella misma- en el fraude de Préstamo Feliz, gestado por su muy cercano amigo Fernando García Sada y quien enfrenta hoy, en la Fiscalía de Nuevo León, cargos por desvíos de ahorros de terceros por 3 mil millones de pesos. Acabaron en un “Préstamo Infeliz”. Demasiados riesgos sobre una potencial candidata de Morena.

Eso dejaría en solitario a Tatiana Clouthier, si la candidatura de Morena para Nuevo León se decidiera sólo por género. Pero si consideramos que, de las cinco candidaturas ya decididas esta semana, cuatro son mujeres y sólo una es para un hombre, eso favorece tanto a Waldo Fernández como a Andrés Mijes. Morena tendría que equilibrar las candidaturas entre hombres y mujeres. Pero eso ya no tarda en decidirse en los próximos días.

Lo que sí es evidente es que, las negociaciones por las candidaturas a gobernador 2027, están sobre la mesa entre Palacio Nacional y Palenque. En los próximos días se definirá quién se impuso. Pero quien crea que con las designaciones el “estira y afloja” ya terminó, estará muy equivocado. Los coletazos entre los morenistas que se sientan lesionados en sus aspiraciones no se harán esperar y en los meses que faltan para el registro podrían darse hartas sorpresas. Ya lo verán. Por ahora, las “corcholatas” ya destapadas deben tomar esas preferencias como un “Préstamo Infeliz”.

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