7 de septiembre 2026
¡Que alguien me explique!
Tres informes, tres partidos
Curiosamente, ese sacudimiento sentimental que le sucedió en Colima no pasó ayer en los informes de Nuevo León ni de Coahuila, dos estados en manos de la oposición a Morena. En el Nuevo León de MC y la Coahuila del PRI
Por Ramón Alberto Garza
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La imagen de frustración, impotencia, que proyectaba la presidenta Claudia Sheinbaum en su “Segundo Informe” de Colima habla por sí misma. Le pegó en lo más profundo de su corazón el grito de “¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!” que le boicoteó el mitin del festejo del pasado sábado. Máxime que se trataba de un estado gobernado por la morenista Indira Vizcaíno Silva.
Para evitar sesgos o interpretaciones personales, le enviamos las imágenes de ese momento al Chat GPT para que nos diera su análisis. Esto fue lo que la Inteligencia Artificial respondió.
“La mirada de la persona en la foto me transmite, sobre todo, tensión y contención…
“Veo varias cosas… Mirada muy fija y directa, como si estuviera concentrada en lo que está ocurriendo. Poca expresión en la boca, con los labios apretados, que puede dar una sensación de estar conteniendo una reacción o midiendo lo que va a decir.
“Los ojos parecen tener una expresión seria, cansada o preocupada. Las cejas y la frente no muestran una expresión abiertamente agresiva; más bien parece una actitud defensiva o muy controlada. En conjunto, no parece una mirada de tranquilidad. Hay algo de incomodidad, presión o tensión emocional”.
Esa es la evaluación del Chat GPT de ese incómodo momento de la presidenta Claudia Sheinbaum en el estado morenista de Colima. Faltaría decir, quizás, que la impotencia se veía reflejada en unos ojos húmedos y que la salida fácil para descalificar la protesta generó dos comentarios muy desafortunados. Uno, pidiéndole a la audiencia que se hicieran como si los que protestaban no existieran, es decir, “yo escucho lo que quiero o lo que me conviene”.
Y dos, calificar a esa disidencia genéricamente como “prianistas”, dejando ver que todos los que no opinen como ella o en favor de ella, están en el carril de la oposición a la que se le ignora y no tiene derecho a ser escuchada. Es decir, tolerancia cero. De hecho, se votó porque los inconformes aguardaran al final para ser recibidos por ella, un hecho que jamás ocurrió. El mitin se acabó y ella salió a paso acelerado.
Curiosamente, ese sacudimiento sentimental que le sucedió en Colima no pasó ayer en los informes de Nuevo León ni de Coahuila, dos estados en manos de la oposición a Morena. En el Nuevo León de MC y la Coahuila del PRI. Curiosamente, en ambos estados, a la presidenta Claudia Sheinbaum le fue mejor -desde su visión de “cero protestas”- que en su morenista Colima.
En Nuevo León, una estrategia oportuna del gobernador Samuel García salvó el Segundo Informe regio. A sabiendas de que si se acarreaban burócratas de su gobierno Fosfo Fosfo podrían darse abucheos, contra la presidenta y contra el gobernador, desde el Palacio de Cantera se corrió en redes, el sábado por la tarde, que “el evento se cancelaba”. La petición de asistencia obligatoria a los trabajadores estatales queda, pues, sin efecto.
Más aún, en medio de los cuestionamientos de la Oposición en un muy severo y contundente desplegado de partidos, municipios y organizaciones sociales, censurando al gobierno Fosfo Fosfo, la presidenta Claudia Sheinbaum detectó que aparecer al lado de Samuel García podría ser más un lastre que una bendición. Y desde Palacio Nacional se le solicitó al gobernador de Nuevo León que no se hiciera presente en el informe de la Macroplaza. Y que para evitar que se interpretara como un rompimiento, la presidenta Claudia Sheinbaum le haría una visita personal en su despacho del Palacio de Cantera, antes del evento, a la que también acudieron Mariana Rodríguez, a quien la presidenta le tiene un gran afecto, y sus hijas. Pero nada de que Samuel García pusiera un pie en el evento.
El resultado, todos contentos. El gobernador Samuel García pudo presumir hasta con fotos su cercanía con la presidenta Claudia Sheinbaum -¿o será un acuerdo ya pactado rumbo al 2027?- y los asistentes fueron exclusivamente morenistas que sólo vitorearon a la inquilina de Palacio Nacional, en medio de la pasarela de “corcholatas” morenistas con miras al próximo año electoral: Tatiana Clouthier, Waldo Fernández, Andrés Mijes, Judith Díaz y Clara Luz Flores. El sexto en discordia -el ex panista y dizque hoy morenista, Felipe de Jesús Cantú- ni se asomó al evento. Puntos a favor de Alejandro Murat, el delegado morenista en Nuevo León.
En pocas palabras, a la presidenta Claudia Sheinbaum le fue mejor en un estado presuntamente opositor, de Movimiento Ciudadano, como Nuevo León, que en la Colima morenista, la que gobierna su partido.
Pero eso mismo -todavía mejorado- sucedió horas más tarde ayer domingo, cuando el mismo “Segundo Informe” se repitió en Coahuila, el estado priista gobernado por Manolo Jiménez. Con una gran diferencia. El priista coahuilense sí acompañó a la presidente Claudia Sheinbaum en el evento que llenó el Parque de las Maravillas. No lo escondieron, como al emecista Samuel García. A Manolo Jiménez lo placearon, lo presumieron.
Lo que se asoma, después de este tour de informes, es que nada está bajo control. La impotencia de la presidenta Claudia Sheinbaum fue evidente en su Colima, la prudencia se hizo presente en el conflictivo estado de Nuevo León y el jolgorio presidencial inundó un enorme auditorio en el priista estado de Coahuila. ¿Quién lo iba a decir? Mejor tratada por la Oposición, que por los suyos. ¿O será que no lo son?
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