22 de octubre 2026
¡Que alguien me explique!
Clara resta y divide, ni suma ni multiplica
Se equivoca la alta jerarquía de Morena -presidenta Claudia Sheinbaum incluida- si piensan que la rebelión morenista en contra de la candidatura de Clara Luz Flores para el gobierno de Nuevo León es un capricho, una pataleta “de los inconformes que perdieron”
Por Ramón Alberto Garza
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Se equivoca la alta jerarquía de Morena -presidenta Claudia Sheinbaum incluida- si piensan que la rebelión morenista en contra de la candidatura de Clara Luz Flores para el gobierno de Nuevo León es un capricho, una pataleta “de los inconformes que perdieron”.
El que Tatiana Clouthier, Waldo Fernández, Andrés Mijes y Judith Díaz, además de los partidos aliados -Verde y PT- digan que no saldrán a apoyar a la ex alcaldesa de Escobedo tiene sus sobradas razones de peso, fincadas en los números fríos que presagian desde ahora otra derrota.
La primera, que Clara Luz Flores perdió dramáticamente hace seis años esa misma elección para gobernadora. Y decimos dramáticamente, porque arrancó como candidata de Morena con 20 puntos de ventaja, en primer lugar, y acabó en el cuarto puesto, después del affaire con la secta sexual de NXIVM y Keith Raniere, además de que se involucró en una disputa de lodo con el entonces candidato priista Adrián de la Garza. Samuel García los rebasó por la derecha “Fosfo Fofo”.
Más allá de la derrota personal, la caída en la votación de Morena fue tan profunda, que los partidos aliados -Verde y PT- no alcanzaron a retener sus registros en Nuevo León con aquella débil votación que se les asignó. Pero para que quede testimonio claro, vayamos a los números.
En julio de 2018, 748 mil 104 neoleoneses votaron por el candidato Andrés Manuel López Obrador. Con esos sufragios que dio el arrastre del ahora inquilino de Palenque, Morena alcanzó a ganar 6 de los 12 distritos para diputados federales. El 50 por ciento.
Tres años después, en junio de 2021, Clara Luz Flores apenas alcanzó a levantar 300 mil 588 votos, un 40 por ciento de los que registraron Morena y Andrés Manuel López Obrador en 2018. Las mentiras y las intrigas le costaron a Clara Luz Flores 447 mil votos menos. Y lo que es peor todavía, apenas de los seis distritos que ganó Morena en 2018, Clara Luz Flores desplomó la cifra a sólo un distrito, el de García. La entonces candidata morenista fue incapaz de convencer a su gente de Escobedo, el municipio que ella gobernó, que votaran por su causa. Entonces, al igual que ahora, ni en su casa la querían.
Vino después la elección presidencial y la renovación de la Cámara de Senadores y la de Diputados en 2024. La candidata Claudia Sheinbaum logró un millón 159 mil 159 votos, 411 mil votos más que seis años antes logró el candidato Andrés Manuel López Obrador y 858 mil votos más que los que logró Clara Luz Flores tres años atrás. Y de un solo diputado federal con el que se conformó Morena tras el descalabro de Clara Luz Flores en 2021, se ganaron en 2024 seis diputaciones federales más para alcanzar 7 curules, la mitad de los 14 distritos electorales que se disputaron.
Lo que pretendemos dejar en claro es que Clara Luz Flores fue no una mala apuesta, sino una pésima apuesta política, tomando en cuenta esos números fríos. Andrés Manuel Lopez Obrador registró a su favor en 2018 el 34 por ciento de la votación de Nuevo León, Clara Luz Flores apenas alcanzó el 14 por ciento en 2021 y Claudia Sheinbaum se recuperó en 2024 con el 45 por ciento de los votos neoleoneses.
Con semejantes evidencias, ¿cómo se atreve Morena a darle a la ex alcaldesa de Escobedo, a la esposa de Abel Guerra, un nuevo cheque en blanco para que vuelva a jugar por la gubernatura de Nuevo León en 2027?
Para colmo, ninguno de los precandidatos de Morena están dispuestos a sumarse a su campaña y está tan tóxico el ambiente en torno a Clara Luz Flores que ya le impusieron, desde el centro, a un coordinador de campaña tamaulipeco, a Luis Lauro Reyes Rodríguez, quien es identificado con la controvertida Columna Armada Pedro J. Méndez, que de la manos de algunos cárteles dominan, desde el municipio de Hidalgo, la zona centro de Tamaulipas. Su líder, Octavio Leal Moncada, está hoy preso, acusado de un doble homicidio, delincuencia organizada, tráfico de migrantes y secuestro.
Sumen a todo lo anterior las sombras de los dineros que Sergio Carmona, “El Rey del Huachicol”, le habría inyectado por órdenes de Mario Delgado a la candidatura de Clara Luz Flores, además de las indagatorias del involucramiento de Abel Guerra y la propia candidata en el escándalo de la financiera Préstamo Feliz y crece el cuestionamiento de por qué fue elegida.
De ahí la pregunta. Si Clara Luz Flores no suma ni multiplica, sino sólo resta y divide, ¿cuál es la matemática de la dirigencia de Morena y de la presidenta Claudia Sheinbaum para aferrarse a sostener una candidatura que nadie, ni los suyos, respaldan? Pronto lo sabremos.
Por lo pronto hay que preguntarles al Partido Verde y al Partido del Trabajo si están listos para volver a perder sus registros en Nuevo León. Es simple y morbosa curiosidad.
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