28 de julio 2026
¡Que alguien me explique!
Discurso negativo, números positivos
Por más que el gobierno del presidente Donald Trump se empeña en amenazar a todo el planeta con aranceles para frenar su déficit comercial, sobre todo con México, Canadá y China, la terca realidad se encarga de mostrar resultados positivos al menos para México
Por Ramón Alberto Garza
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Por más que el gobierno del presidente Donald Trump se empeña en amenazar a todo el planeta con aranceles para frenar su déficit comercial, sobre todo con México, Canadá y China, la terca realidad se encarga de mostrar resultados positivos al menos para México.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía -INEGI- acaba de reportar la balanza comercial global de México al cierre del primer semestre de 2026. Cualquiera diría que, después de tantos jaloneos sobre la renegociación del T-MEC y las reiteradas advertencias de la Casa Blanca sobre el creciente déficit con México, tendrían que reportarse números negativos. Todo lo contrario, los números son extraordinarios en lo general.
El reporte del mes de junio de 2026 respecto a junio de 2025 indica que las exportaciones mexicanas globales crecieron 34.4. El superávit comercial sólo en junio alcanzó los 4 mil 89 millones de dólares, que acumulado con los primeros cinco meses del año ya registra 9 mil 857 millones de dólares a favor. Son números dignos de presumirse. Sobre todo, cuando van a contracorriente del discurso proteccionista del presidente Donald Trump, que reclama el regreso de la manufactura que opera en México de vuelta a los Estados Unidos. Y no es para menos, si se revisan las cifras del déficit comercial entre México y sus socios externos, en los que Estados Unidos cuenta el 80 por ciento.
En 2019 -sólo con Estados Unidos- la diferencia entre lo que les vendemos y lo que les compramos -exportaciones contra importaciones- nos era favorable en 99 mil millones de dólares. Seis años después, en 2025, la cifra se disparó al doble: el reporte oficial es de 197 mil millones de dólares. Por eso las sirenas de alarma que suenan todos los días en los discursos que salen desde la Casa Blanca. Buscan cerrar esa brecha.
El sector que más está repuntando en comercio exterior mexicano es la minería. Tan sólo el comparativo de junio de 2026 con junio de 2025 arroja un crecimiento de 40.9 por ciento, mientras que productos electrónicos y eléctricos crecieron 19.7 por ciento, alimentos, bebidas y tabaco 14.5 por ciento y en el sector automotriz un 7.6 por ciento. Sólo con Estados Unidos, a pesar del discurso negativo del inquilino de la Casa Blanca, las exportaciones automotrices crecieron 7 por ciento en junio, en favor de México.
El beneficio para México podría ser todavía mucho mayor, a no ser por el drama que se vive en el sector energético, en donde las exportaciones de crudo mexicano se desplomaron en monto, porque aunque en junio de 2026 exportamos 648 mil barriles diarios de crudo contra los 520 que exportábamos en junio de 2025, el déficit anual es descomunal. Exportamos energéticos por 9 mil millones de dólares, pero importamos combustibles por 21 mil millones de dólares. Y eso sin contabilizar el llamado “huachicol fiscal” que es registrado como aceite barato, no como gasolina ni diésel. Es decir, el déficit energético es mucho mayor a los 12 mil millones de dólares reportados en este primer semestre de 2026. Si ese déficit energético no existiera, el superávit se elevaría de 9 mil millones de dólares a 21 mil millones de dólares.
Y el otro sector en el que vamos perdiendo es en el agropecuario, en donde las exportaciones cayeron cerca del tres por ciento, con desplomes de hasta 59 por ciento en melón, sandía y papaya, caída de un 32.8 por ciento para el café en grano, reducción de un 29.8 por ciento menos en la exportación de aguacate y una baja del 24.6 por ciento en cítricos.
A pesar de todo, el superávit general del comercio exterior de México se mantiene en el primer semestre de este año -a nivel global- arriba de los 9 mil millones.
Y si queremos cerrar con un toque positivo, de optimismo, el reporte del efecto que los aranceles impuestos por el gobierno del presidente Donald Trump reporta que México es -y por mucho- el país menos afectado, superando a Canadá, Italia, Reino Unido y Corea.
Por eso decimos que, una ruta es la del discurso negativo y otra, muy distinta, la de los resultados positivos. El inquilino de la Casa Blanca podrá volver -como lo hizo ayer- a burlarse de México y de su presidenta, amenazando con castigos comerciales sin precedentes.
Pero, por los hechos, todo parece indicar que, al final del día, la estrategia de la “cabeza fría” aplicada por la presidenta Claudia Sheinbaum está dando sus frutos. Por eso, en esta ruta de anunciada colisión comercial, hay que actuar con el mantra de Alcohólicos Anónimos. Sobrios, un día a la vez.
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