27 de julio 2026
Política
México-China: La muralla de acero del T-MEC
EEUU está presionando al gobierno mexicano para que se implementen aranceles similares a los de la Sección 232 contra las importaciones chinas de acero y aluminio
Por Redacción Magenta
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¿Qué pasó?
- El gobierno de Estados Unidos pidió a México imponer aranceles similares a los de la Sección 232 estadounidense sobre las importaciones de acero y aluminio procedentes de países externos a Norteamérica, particularmente China, de acuerdo con cuatro personas con conocimiento directo de conversaciones consultadas por la agencia Bloomberg.
- La propuesta busca preservar un tratamiento preferencial para los metales producidos en Estados Unidos, México y Canadá, mientras se construye una barrera arancelaria común frente a proveedores externos al T-MEC.
- México estaría dispuesto a considerar la exigencia como parte de una negociación comercial más amplia, aunque todavía no se han definido las tasas, los productos ni los países que quedarían sujetos a las nuevas medidas.
- La presión estadounidense se planteó durante las negociaciones de revisión del T-MEC. Los equipos de ambos países discutieron recientemente asuntos relacionados con acero, aluminio, automóviles, seguridad económica, agricultura y condiciones laborales.
- Hasta ahora, no existe un acuerdo público. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) y la Secretaría de Economía mexicana no respondieron a las solicitudes de Bloomberg para confirmar o detallar la propuesta.
¿Por qué importa?
- Washington pretende utilizar el tratado para reducir la presencia de China en las cadenas industriales de América del Norte y endurecer las reglas de acceso al mercado regional.
- Adoptar una barrera equivalente a la estadounidense modificaría la política comercial mexicana: México pasaría de aplicar aranceles diferenciados por producto a acercarse a un esquema regional coordinado bajo prioridades de seguridad económica definidas principalmente en Washington.
- Para el gobierno de Claudia Sheinbaum, el dilema consiste en conservar las ventajas comerciales del T-MEC sin renunciar a su margen para establecer relaciones económicas con China, uno de los principales proveedores mundiales de insumos, maquinaria y manufacturas del país.
Los detalles:
- Estados Unidos aplica actualmente un arancel de 50 por ciento al acero y aluminio básicos procedentes de China y de la mayoría de las economías, además de una tarifa de 25 por ciento para diversos productos derivados y gravámenes menores para cierta maquinaria.
- El régimen mexicano es menos amplio: los metales son gravados de acuerdo con cada fracción arancelaria y algunas importaciones de acero procedentes de países sin tratado comercial enfrentan tasas de hasta 25 por ciento, además de posibles cuotas ‘antidumping’.
- México ya implementó nuevos aranceles sobre alrededor de 1,500 productos provenientes de países con los que no mantiene tratados comerciales. La medida afecta principalmente a mercancías originarias de China, pero no equivale todavía a la cobertura de la Sección 232 estadounidense.
- Según una de las fuentes consultadas por Bloomberg, México ofreció previamente reducir de manera considerable sus compras de acero chino como parte de los esfuerzos para avanzar en la negociación con Washington. El gobierno mexicano no ha detallado públicamente los alcances de ese ofrecimiento.
- Los productores siderúrgicos estadounidenses también han pedido elevar de 70 a 85 por ciento el acero norteamericano utilizado por los fabricantes de automóviles y establecer una regla de “fundido y colado”, que obligaría a realizar la producción desde la etapa de horno en la región para obtener trato preferencial.
El contexto:
- La Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 permite al presidente de Estados Unidos restringir importaciones cuando una investigación del Departamento de Comercio determina que representan una amenaza para la seguridad nacional.
- Donald Trump utilizó este mecanismo en 2018 para imponer aranceles de 25 por ciento al acero y de 10 por ciento al aluminio. Tras regresar a la Casa Blanca, estableció una tasa de 25 por ciento para ambos metales en febrero de 2025 y posteriormente elevó los gravámenes principales a 50 por ciento.
- Washington sostiene que las nuevas reglas deben evitar que empresas o países ajenos al T-MEC obtengan beneficios del mercado norteamericano sin cumplir obligaciones equivalentes, una práctica que los negociadores han denominado ‘free-riding’ o aprovechamiento indebido.
- La discusión ocurre después de que Estados Unidos decidió no extender automáticamente el T-MEC por otros 16 años. Las negociaciones continuarán y los equipos de México y Estados Unidos prevén reunirse nuevamente en Washington en septiembre, con la intención estadounidense de alcanzar un acuerdo marco antes de finalizar 2026.
- La semana pasada, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional al representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. No se comunicaron avances sustanciales de la revisión del T-MEC después de la reunión.
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