[hurrytimer id="116852"]
31 de agosto 2025

16 de julio 2025

Política

La Cofradía A-A-A: Fractura en Tabasco

En el sexenio anterior, México fue testigo de la consolidación de una poderosa cofradía política, la cofradía de la Triple A: Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia; Adán Augusto López Hernández en la Secretaría de Gobernación; y Audomaro Martínez Zapata, a cargo del Centro Nacional de Inteligencia

Por Rodrigo Carbajal

COMPARTE ESTA HISTORIA

En el sexenio anterior, México fue testigo de la consolidación de una poderosa cofradía política, la cofradía de la Triple A: Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia; Adán Augusto López Hernández en la Secretaría de Gobernación; y Audomaro Martínez Zapata, a cargo del Centro Nacional de Inteligencia.

Los tres tabasqueños no sólo controlaron el aparato estatal, sino estructuras de intereses económicos a la sombra y, según acusaciones recientes en México y en Estados Unidos, nexos con intereses criminales. La orden de aprehensión girada contra Hernán Bermúdez Requena, quien fungió como secretario de Seguridad Pública en Tabasco durante el gobierno de Adán Augusto López, ha provocado una fractura profunda en esta cofradía. La acusación federal es más que un escándalo judicial; es un golpe directo que evidencia la voluntad de la administración de Claudia Sheinbaum de desmantelar las redes de poder heredadas del lopezobradorismo.

El video fue breve, pero contundente: un hombre encapuchado, rodeado por varios sujetos fuertemente armados que portaban chalecos tácticos, amenazó directamente al gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez: “Este mensaje es para ti, gobernador May. Aquí mandamos nosotros”.

La amenaza la espetó un vocero anónimo del grupo criminal conocido como “La Barredora”, una organización que en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador hizo de Tabasco un edén para el narcotráfico, la trata de migrantes y el contrabando de combustible. La célula inició operaciones como un apéndice del Cártel Jalisco Nueva Generación, pero rápidamente tomó vida propia. El crecimiento de “La Barredora” fue posible gracias a la protección institucional de la administración del entonces gobernador Adán Augusto López y de su secretario de Seguridad Pública, Hernán Bermúdez Requena, alias “El Comandante H”.

El narcomensaje se viralizó en redes sociales en octubre pasado, apenas días después de la toma de posesión de May como mandatario estatal. “La Barredora” exigía el cese del nuevo secretario de Seguridad Pública, Víctor Hugo Chávez Martínez. Esto marcó un punto de inflexión en el estado natal del ex presidente López Obrador. May había alcanzado el poder a contracorriente de la operación política de su poderoso antecesor, el entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López.

En los días siguientes a la publicación del video de “La Barredora”, una escalada de violencia estremeció a Tabasco con más de 30 homicidios registrados en dos semanas, la quema de vehículos en la vía pública y ejecuciones directas con tintes de actos terroristas. Ahora sabemos que el hombre que gestó esta crisis fue Hernán Bermúdez Requena.

Esta semana, el general Miguel Ángel López, comandante de la 30 Zona Militar, hizo público que, desde el 14 de febrero de 2025, existe una orden de aprehensión contra “El Comandante H” por presuntos vínculos criminales con “La Barredora”.

En palabras de José Ramiro López Obrador, hermano del ex presidente y secretario de Gobierno de Tabasco en la administración de Javier May Rodríguez, “ya está saliendo toda la pudrición”.

La coyuntura política no podría ser más tensa. El Ejército Mexicano, según reveló Proceso con base en documentos confidenciales filtrados por Guacamaya Leaks, sospechaba desde 2019 que Bermúdez Requena protegía las operaciones criminales de “La Barredora”. El Centro Regional de Fusión de Inteligencia Sureste  de la Secretaría de la Defensa Nacional informó que “El Comandante H” era el líder de la organización, junto con dos directores de la policía estatal. Adán Augusto López hizo caso omiso de estas alertas y ratificó a Bermúdez Requena como secretario de Seguridad Pública de Tabasco. Sus hermanos de la Cofradía A-A-A, Andrés Manuel López Obrador y el general Audomaro Martínez Zapata, tampoco objetaron la designación.

Si había alguien en posición de conocer el perfil de “El Comandante H” era precisamente el tabasqueño Audomaro Martínez Zapata, el jefe del aparato de inteligencia del gobierno lopezobradorista.

Según documentos filtrados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), el Centro Regional de Fusión de Inteligencia Sureste identificó a Bermúdez Requena como pieza central de una red criminal dedicada al robo de combustible en Dos Bocas.

Un primer reporte fechado el 22 de febrero de 2021 describe la intención de extraer 38 millones de litros de combustible de un barco en el puerto, con logística y documentación falsa para pipas de 30 mil litros cada una.

Ese mismo informe incluye un diagrama en el que Bermúdez Requena aparece en la cúspide de la estructura, junto a su asesor Carlos Tomás Díaz Rodríguez, alias “El Licenciado Tomasín”.

La Secretaría de la Defensa Nacional también informó que, bajo la influencia del gobierno de Adán Augusto López, floreció el “Cártel del Huachicol”. Los reportes militares señalaron que Gabriel González, alias “Gabo”, un presunto operador del CJNG, mantenía contacto de las operaciones con la oficina del gobernador de Tabasco. Adán Augusto López se puso “a la orden”, de acuerdo al documento de inteligencia, e incluso ofreció un enlace con la SEIDO.

El “Caso Olmeca” de la Sedena hizo referencia a un segundo operador del Cártel del Huachicol, un ciudadano americano con residencia en Reynosa de nombre Gerardo Ovando, alias “El Yayo”. De acuerdo al reporte, funcionarios vinculados a Adán Augusto López prometieron conectar al “Yayo” con elementos civiles y militares de la Administración Portuaria Integral, de la Agencia Nacional de Aduanas y de la Secretaría de Marina.

Tabasco es una ventana a cómo se operó el negocio del huachicol en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Estamos hablando del presidente que, de acuerdo a tres testimonios independientes, recibió por lo menos en una ocasión en su oficina de Palacio Nacional a Sergio Carmona, el llamado “Rey del Huachicol” que financió campañas políticas de Morena a lo largo de todo el país y que fue asesinado en noviembre de 2021, en San Pedro Garza García, Nuevo León.

El auge del huachicol en Tabasco durante el sexenio lopezobradorista está ampliamente documentado. Recientes cateos encabezados por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana federal, llevaron al decomiso de más de 15 millones de litros de combustible ilegalmente almacenado en bodegas clandestinas en Villahermosa, Cárdenas y Paraíso, señalando directamente a personajes cercanos al entorno político de Adán Augusto López. Audomaro Martínez Zapata ha sido cuestionado por su pasividad frente a estas redes. El 18 de agosto de 2022, el entonces secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, envió una carta al titular del Centro Nacional de Inteligencia en el que recriminó falta de acciones para detener a Juan Carlos Madero Larios, un funcionario de la Agencia Nacional de Aduanas señalado como un operador clave de una red de contrabando de combustible. 

El negocio de trata de migrantes en Tabasco también dejó al descubierto otro flanco oscuro de esta cofradía. Insight Crime detalló que la política federal de enviar migrantes masivamente al estado provocó una guerra criminal. El conflicto no fue accidental: documentos y análisis cartográficos compartidos por el analista Tony Huizar muestran cómo el gobierno de López Obrador decidió, deliberadamente, construir un nuevo polo de poder en Tabasco. Se colocaron proyectos de infraestructura estratégicos y bases militares en una región que concentra el 80 por ciento de las reservas probadas de petróleo de México. La explosión del huachicol y de las redes de tráfico de migrantes no son coincidencia. “El Comandante H” y “La Barredora” eran actores fundamentales para estos negocios ilegales que crecieron al amparo del poder.

La crisis política de la cofradía A-A-A de Tabasco ocurre en un momento clave para la coalición de la Cuarta Transformación. Claudia Sheinbaum, presidenta desde diciembre de 2024, busca desmarcarse del legado de López Obrador, enfrentándose a resistencias en el Senado, dominado por Adán Augusto López, y realizando cambios drásticos en el aparato de inteligencia que estuvo bajo el control de Audomaro Martínez Zapata. El beneficiario de los cambios es el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, el funcionario que ha emprendido los cateos de huachicol en la tierra del ex presidente, así como detenciones de alto perfil como el de uno de los líderes de “La Barredora”, Francisco Javier Custodio, alias “El Guasón”, un ex policía estatal de Tabasco, el pasado 27 de marzo.

Las aspiraciones presidenciales de Adán Augusto hacia 2030 complican aún más el escenario: su red política, que incluye gobernadores, empresarios y líderes sindicales, lo perfilaba como un actor central. Pero ahora, la orden federal contra Bermúdez es interpretada como un mensaje inequívoco: Sheinbaum no permitirá un “poder paralelo”.

La fractura política provocada por la orden contra “El Comandante H” ya tiene consecuencias internas graves: fuentes  aseguran que el episodio provocó un fuerte desencuentro entre Adán Augusto López y Audomaro Martínez Zapata, debilitando aún más al Grupo Tabasco.

Lo que sigue para el gobierno de Sheinbaum es crucial. Su cruzada contra las estructuras criminales y políticas del lopezobradorismo será clave en la relación con Estados Unidos, país que sigue muy de cerca el combate contra redes criminales mexicanas. Esta semana algo importante se quebró en Tabasco. En efecto, “ya está saliendo la pudrición”.

Publicidad
Publicidad
Publicidad