sábado 29 abril 2017
Que alguien me explique

Odebrecht y el Edomex

¿Será coincidencia que el anunciado final de la investigación, en mayo, esté tan cerca de la elección del 4 de junio en las que se juegan el Edomex, Coahuila y Nayarit?

POR Ramón Alberto Garza

Martes 7 marzo 2017

Nadie dentro del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto sale a responder oficialmente el estatus de las investigaciones sobre el gran soborno de la empresa Odebrecht a un funcionario de Pemex.

El procurador Raúl Cervantes y la secretaria de la Función Pública, Arely Gómez, parecen atrapados en un caso que en estricto sentido sería de corrupción, pero que todo indica que se está está politizando.

Solo así puede explicarse que nadie pueda dar con el nombre del funcionario de Pemex que de acuerdo a los altos directivos de Odebrecht habría recibido la nada despreciable suma de 10.5 millones de dólares.

 

Por filtraciones a columnas nos enteramos de que desde la PGR se dice que el nombre no está asentado en las investigaciones, ni en Brasil, ni en Estados Unidos. Si es así, ¿por qué existen nombres de todos los sobornados en 10 países y solo en México no?

Ahora que el procurador Cervantes fue a Brasil, ¿no se dio el tiempo para hablar de frente con el ejecutivo de los 77 confesos que repartieron los mas de 750 millones de dólares en sobornos?

Lo que hoy se sabe, y solo por las filtraciones en columnas, es que la PGR estima que el caso demorará hasta finales de mayo para dar con el culpable.

 

¿Tres meses para rastrear el nombre de quien recibió el dinero a cambio de una licitación?

El silencio y las fechas mueven a la suspicacia. Porque el anunciado final de la investigación, en mayo, casi coincide con la elección del 4 de junio en las que se juegan el Edomex, Coahuila y Nayarit.

Si el caso se está demorando hasta entonces, bien vale una pregunta. ¿Será que la revelación del personaje involucrado podría tener efectos negativos para alguno de los partidos que se juegan el todo por el todo, sobre todo en el Estado de México?

Porque si como ya salió por ahí, la promesa del soborno viene desde el 2010 con la asignación a Odebrecht del gasoducto Los Ramones, hablaríamos del sexenio panista de Felipe Calderón, quien ya salió citado en algunos memorándums internos de la constructora brasileña.

Pero si se tratara del contrato de mil 500 millones de pesos firmado en 2014 para la refinería de Tula, Hidalgo, el caso cae directamente en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

 

Los analista suponen que si es el caso que el damnificado sea un político panista, postergar la revelación hasta unos días antes de la elección tendría un efecto letal para el PAN. O sea para Josefina Vázquez Mota.

Pero si fuera el caso de que el receptor del gran soborno fuera un priista o alguien al servicio del actual sexenio, lo mejor es esperar a que pase la elección y dar el nombre después del 4 de junio. Darlo ahora sería suicida.

Por lo pronto y para evitar que los medios investiguemos los contratos, el Comité de Transparencia de Pemex Transformación ya tomó una medida de protección.

Y el 13 de febrero pasado firmó una reserva de tres años para que nadie pueda accesar el contrato de esa licitación, bajo el argumento de que al hacerlo se entorpecerían las investigaciones para encontrar al culpable.

Si así es, lo primero sería revisar las firmas. Como decía Sherlock Holmes, si quieres resolver el crimen, encuentra al beneficario.

 

 

 

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Ramón Alberto Garza

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