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2 de octubre 2026

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¡Que alguien me explique!

Un ‘destape’ azul

Los convocados el miércoles por la noche, al Pabellon M en Monterrey, fueron invitados a escuchar el Segundo Informe de Adrián de la Garza. Pero para su sorpresa, aquel informe se transformó en un destape oficial -con alianza de por medio- para su candidatura por el PRI y el PAN para la gubernatura de NL

Por Ramón Alberto Garza

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Los convocados el miércoles por la noche, al Pabellón M en Monterrey, fueron invitados a escuchar el Segundo Informe de Adrián de la Garza. Pero para su sorpresa, aquel informe se transformó en un destape oficial -con alianza de por medio- para su candidatura por el PRI y el PAN para la gubernatura de Nuevo León.

El color dominante de la noche fue el azul. Y no podía ser de otra manera. El acto oficializaba el final de las negociaciones entre del PRI con el PAN para amarrar la debatida alianza, que arrancando en Nuevo León, puede ser ejemplo para otros estados.

Inteligente la estrategia de Alejandro “Alito” Moreno de permitir que la noche “se vistiera de azul”. No sólo en los colores del estrado y de la iluminación, sino de la muy selecta e importante convocatoria para los grandes liderazgos del PAN, no a nivel local, sino nacional.

Ahí, en primera fila, se apuntaron Jorge Romero, el presidente nacional albiazul. También los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, su esposa Margarita Zavala; la ex candidata presidencial Xóchitl Gálvez; así como Ricardo Anaya, Kenia López Rabadán, Santiago Taboada y Santiago Creel. Desde el norte del país, los sonoros aplausos a los ex mandatarios panistas contrastaron las imágenes de ese mismo día en la Ciudad de México: la “decapitación” de una estatua de Calderón, en Los Pinos, por parte de grupos de choque alineados al ala más dura de Morena.

Y por el PRI, además del presidente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, se vieron en el informe al gobernador de Durango, Esteban Villegas, así como al senador Manuel Añorve e incluso a figuras del ‘establishment’ tricolor como la diputada federal Claudia Ruiz Massieu.

En su discurso, Adrián de la Garza hizo referencia explícita a la alianza entre priistas y panistas: “Nuevo León no necesita que una sola persona tenga todas las respuestas. Necesita que aprendamos a construirlas entre todos. Los retos de un estado como Nuevo León sólo pueden resolverse retomando el rumbo de la forma de gobernar, que es la gobernanza participativa”. En pocas palabras, se selló la alianza entre azules y tricolores.

De acuerdo a consultores electorales, el acuerdo PRI-PAN es el factor más relevante de la disputa por la gubernatura en 2027. “Ya lo vimos en el pasado proceso electoral. Fuerzas políticas que durante años estuvieron separadas, hoy encontraron coincidencias y trabajan juntas por la ciudad”, declaró el alcalde de Monterrey, quien encabeza un gobierno municipal de coalición con el panismo local. Buscan repetir la fórmula a nivel estatal.

El “destape” azul de Adrián de la Garza promete ser un laboratorio para la alianza de la oposición a escala nacional. Pocas veces, un auditorio concentra a priistas, panistas, activistas de la sociedad civil y empresarios de este nivel. Entre los asistentes se encontraban algunos de los apellidos más prominentes del Grupo Monterrey: Garza Herrera, Zambrano, Clariond, Fernández Garza Sada, entre otros. Claudio X. González, uno de los principales promotores empresariales de la oposición, también acudió al informe. Adrián de la Garza, tres veces alcalde de Monterrey y ex procurador general de Nuevo León, personifica al tipo de candidato que la oposición pretende impulsar para ganarle espacios al oficialismo.

Aunque no mencionó por nombre al gobernador Samuel García ni al senador Luis Donaldo Colosio, Adrián de la Garza dejó patente en su mensaje político que el rival a vencer en Nuevo León es Movimiento Ciudadano: “Esta es nuestra oportunidad para recuperar nuestros valores… para dejar atrás la irresponsabilidad, la improvisación, lo superficial”. En el informe, el alcalde cuestionó las altas cifras de homicidios en la administración de su antecesor e incluso hizo un llamado a detener “el secuestro del dinero de la gente”, una clara alusión a las denuncias de extorsión empresarial contra el gobierno estatal.

Sin embargo, esto contrastó con los guiños que el alcalde priista envió al gobierno federal. Agradeció la colaboración de la presidenta Claudia Sheinbaum, del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y de las Fuerzas Armadas.

Andrés Mijes, alcalde de Escobedo y una de las “corcholatas” de Morena que participó en el proceso interno por la candidatura de la 4T, fue otro de los asistentes estelares del evento. Mijes se mostró cerca de Adrián de la Garza. Su asistencia tiene significado político. Dos días antes, durante su propio informe, el alcalde morenista no mencionó en una sola ocasión a Clara Luz Flores, precandidata del oficialismo a la gubernatura de Nuevo León y antigua líder del Grupo Escobedo.

Y si hablamos de contrastes, el destape de Adrián de la Garza, que reunió lo mismo a priistas, panistas y empresarios de primer nivel en un auditorio a reventar, opacó el primer evento de Clara Luz Flores como “Coordinadora de Defensa de la 4T”. La cita con Clara Luz estaba pactada para el miércoles a las siete de la tarde, horario simultáneo al evento de Adrián de la Garza. Pero ninguno de los morenistas prominentes arropó a la precandidata. Clara Luz Flores fue obligada a cancelar el evento.

El destape “azul” de Adrián de la Garza subraya lo que ya es evidente para toda la clase política de Nuevo León: la disputa por la gubernatura ya está en marcha.

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