23 de septiembre 2026
Economía
Para miles de mexicanos, el primer crédito llegó por Coppel
La inclusión financiera empieza con una oportunidad. Más de 1.6 millones de personas accedieron por primera vez al crédito formal a través de Coppel, según datos citados en un estudio del Tec de Monterrey
Por Redacción Magenta
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Para miles de personas, la primera puerta al sistema financiero no fue un banco, sino una tarjeta de Crédito Coppel.
Un estudio de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey encontró que los clientes que ingresan al crédito formal muestran una mayor adopción de productos financieros, más uso de herramientas digitales y una mejor capacidad para enfrentar emergencias económicas.
La investigación analizó a 610 clientes activos de Grupo Coppel en distintas ciudades del país y encontró que la mayoría identifica la tarjeta departamental de la empresa como su primer acceso al crédito formal. Según datos de la compañía, más de 1.6 millones de personas han obtenido su primer crédito formal a través de Coppel.
En México, millones de personas todavía enfrentan barreras para acceder al sistema financiero formal.
Tener un primer crédito puede convertirse en algo más que una herramienta de compra: también puede abrir la puerta al ahorro, al uso de medios de pago digitales y a otros productos financieros que ayudan a administrar mejor el dinero y enfrentar imprevistos.
El estudio encontró que los clientes con tarjeta de Crédito Coppel tienden a ampliar su relación con el sistema financiero.
Mientras 45 por ciento de quienes cuentan con la tarjeta tiene tres o más productos financieros, entre quienes no la poseen la proporción es de 28 por ciento.
La investigación también identificó una mayor adopción de herramientas digitales. Entre los clientes con tarjeta, 75 por ciento realiza transferencias electrónicas, frente a 58 por ciento de quienes no cuentan con ella.
Además, la permanencia parece jugar un papel importante. Los clientes con mayor antigüedad registran entre 8 por ciento y 15 por ciento más uso de productos financieros que aquellos con menos tiempo dentro del sistema.
“Los resultados muestran que la inclusión financiera va más allá del acceso inicial a un producto. En la muestra analizada, el estudio permite observar cómo la permanencia, la digitalización y la diversificación se relacionan con distintos niveles de inclusión financiera y con indicadores de resiliencia económica”, expresó Miguel Ángel Rendón Valdés, investigador de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey y líder del proyecto.
El estudio también encontró una relación entre la inclusión financiera y la capacidad para enfrentar contingencias económicas.
Los clientes con mayor antigüedad presentan entre 9 por ciento y 14 por ciento más probabilidades de contar con recursos suficientes para cubrir entre tres y seis meses de gastos ante una eventual pérdida de ingresos.
Asimismo, cuatro de cada diez clientes con tarjeta reportaron tener recursos para enfrentar un periodo de entre tres y seis meses sin ingresos.
Otro hallazgo es que las mujeres indígenas con mayor tiempo como clientes muestran una incorporación de productos financieros entre 15 por ciento y 22 por ciento superior al promedio de los segmentos analizados.
Para Carolina Garayzar, Responsable de ASG y Policy en Servicios Financieros de Grupo Coppel, los resultados ayudan a entender cómo el acceso a herramientas financieras puede traducirse en una mejor administración de los recursos personales.
“Cuando las personas cuentan con herramientas simples y accesibles para administrar su dinero, pueden organizar mejor sus gastos, cumplir sus metas y estar más preparadas ante un imprevisto”.
Más que un estudio sobre crédito, los resultados apuntan a un fenómeno más amplio: cómo el acceso inicial al sistema financiero puede convertirse en la puerta de entrada a hábitos de ahorro, herramientas digitales y una mayor capacidad para enfrentar momentos de incertidumbre económica.