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13 de julio 2024

21 de junio 2024

Opinión

#LosTaconesDeMarcela | Toque de Queda

Los Tacones De Marcela

Como el toque de queda que Samuel García impuso por la tormenta tropical “Alberto”, hoy el gobernador de NL y su esposa, Mariana Rodríguez, no deberían de circular libremente por las calles de la ciudad ni permanecer en lugares públicos y menos gobernar

Por Marcela Garza Barba

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Como el toque de queda que Samuel les impuso a los neoloneses por la tormenta tropical “Alberto”.

Hoy, Samuel y Mariana no deberían de circular libremente por las calles de la ciudad.

Ni permanecer en lugares públicos.

Y menos gobernar.

En estos años de Samuel como gobernador ya hay pruebas suficientes.

De las corruptelas y los nados a contra corriente de la nepo pareja (por aquello del nepotismo, ¡claro!)

Los neoloneses no nos merecemos este tipo de liderazgos, exigamos más allá de las conversaciones en cafés.

Pongamos un hasta aquí y un hasta ahora.

“Samuel y Mariana se están acabando Nuevo León y mientras tanto se enriquecen. ¿Qué podemos hacer?”.

En los últimos meses he escuchado esta frase más de una vez al día.

En pláticas con políticos y empresarios, cafés con amigas, filas del súper y con la gente que espera horas para tomar un camión.

Los neoloneses saben lo que tienen en casa, un gobernador que trabaja para su bien y el de sus familiares, no para el bien del pueblo.

Con las elecciones, las post elecciones, las afamadas impugnaciones, la tormenta tropical “Alberto”, el toque de queda y las presas llenas, la narrativa de la nepo pareja cambió, pero no para su beneficio.

Porque el neolonés recuerda e insiste y Tlaloc no perdona a los que juegan en medio de la tormenta.

Hay que saber cuándo retirarse.

Dejar de ver por intereses propios desbordados, por el bien del pueblo, de la ciudadanía, del estado.

Y es que no hay maquillaje que pueda tapar la lista de fechorías, fallas al estado de Nuevo Léon, intentonas de elecciones impuestas a modo, corrupción y nepotismo descarado del actual gobernador de Nuevo León, Samuel García, y su esposa Mariana Rodríguez.

Tal vez por eso Mariana, en algún punto, intentó desmaquillarse, se nota el cansancio y el desinterés.

Ese mismo cansancio y desinterés se transmite en las calles de Nuevo León.

Las conversaciones ya no son de una dulce esperanza naranja, sino de un agrio y podrido hartazgo y desdén.

La nepo pareja (de nepotismo, ¡claro!) ha hecho y deshecho un Nuevo Léon a su antojo.

¿Y todavía quieren arrebatar la democracia de la ciudad de Monterrey?

Se presume que el padrino de Samuel y Mariana es el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Desde que le dio la bendición a Mariana todo ha sido miel sobre hojuelas.

No por nada, en estos días, AMLO salió a la defensa del Samuel al decir que era “víctima de fuertes presiones”.

¿Fuertes presiones?

¿De qué?

Cuando lo que se debería hacer es investigar la lista de corruptelas.

Es evidente, la fruta podrida se proteje entre sí y esto no es de ahora con lo del terreno de la Mesa de la Corona o los trueques de los despachos de los tres Samueles, que debería desde ya ser penado, sino la protección federal data desde 2019 cuando se enterraron las presuntas investigaciones documentadas sobre posible lavado de dinero, operaciones y triangulaciones de García y su familia y de Rodríguez y su familia.

Aquí una refrescada.

2019, cuando Samuel aún era candidato a gobernador para el estado de Nuevo León.

El periodista Raymundo Riva Palacio documenta las investigaciones a nivel federal que se tienen en contra de Samuel y su familia, y de Mariana y su familia.

Según Riva Palacio habían 26 millones de pesos de una empresa fantasma.

170 millones de pesos triangulados entre firmas ligadas a operaciones inusuales y presunto lavado de dinero.

Así como consumos en tarjetas de crédito por 18 millones de pesos y retiros millonarios en efectivo.

El gobierno federal lo sabía, ¿qué pasó?

Nada.

Los dejaron flotar.

Se le notificó al INE en ese entonces, ¿qué pasó?

Nada.

Siguieron nadando en presunta corrupción.

Sólo se le dio tiempo a la pareja y a sus familiares para ampararse.

Amparo en mano, se calma el agua, pero no la tormenta.

Lo incorruptible se queda en el discurso fallido de la pareja “fosfo fosfo”, mientras que en el papel la corrupción se desborda. 

Ahí está, en 2020, la cortina de humo que utilizó García para desviar la atención de sus corruptelas con las de Jaime Rodriguez Calderón “El Bronco”, todo para llegar a la silla de gobierno del estado, ¿no?

O qué tal cuando Samuel se oponía a AMLO en 2021 y decía que las denuncias publicadas de 2019 eran una cortina de humo del mandatario para distraer a la ciudadanía por lo de la Línea 12 del Metro.

Siempre es persecución política.

Siempre es guerra sucia.

Nunca corrupción.

El río naranja se llenó cuando Samuel no logró su candidatura a la Presidencia.

Entre que dejaba la gubernatura de Nuevo León para buscar horizontes presidenciales haciendo comunicados como si del rey y la reina se trataran.

Tintes de una monarquía neolonesa absoluta se asomaban ensalzados de una llegada de Tesla que a la fecha ni sus luces.

Pero Samuel le pidió a Mariana, “arráncate, Mariana”.

Mariana al quite como candidata a la alcaldía de Monterrey.

Con todo y pecados como el del niño Ángel que murió en el DIF, el cual los ciudadanos lo catalogaron como “crimen de Estado”.

Y en el inter más fechorías de la nepo pareja como la investigación de Código Magenta “Hasta las Manitas” y la de Grupo Reforma sobre el terreno en la Mesa de la Corona en San Pedro Garza García.

Un terreno de 17.7 héctareas por un valor estimado en más de 700 millones de pesos.

Nada mal si se quiere un castillo para un dizque rey y una reina y su monarquía pintada de naranja ¿no?

Una monarquía que le debe a su pueblo en los temas más importantes.

En seguridad.

Somos de los estados más violentos.

Tan sólo en mayo de este año, en promedio, se cometieron cinco homicidios por día.

Somos el segundo estado con más femincidios en el país.

En agua.

Hemos sufrido una grave crisis hidríca que ahora, gracias a Tlaloc, se nivelará un poco con las presas llenas, pero de estrategias por parte del estado aún nada.

Sólo abrir y cerrar compuertas y apretar un botón.

En transporte.

Ni para adelante ni para atrás.

Filas y filas de espera por un camión, si es que llega.

Y el gobernador se lava las manos con la entrega de 250 camiones dizque ecológicos, mientras él y su esposa manejan un Tesla.

En educación.

Hay más de 800 mil personas con rezago educativo.

Las escuelas se caen a pedazos y hay nulas estrategias.

Por eso, que salgan ahora a tratar a salvar a Nuevo León del agua como cuando fueron al hospital a visitar a las víctimas de aquel cierre de campaña de una de las candidatas emecistas, en San Pedro, me parece el cinismo en todo su esplendor.

Porque si se quiere ayudar se ayuda en silencio no al estilo “Lady Di” con su príncipe y menos se postean historias en redes sociales para que se le olvide al neolonés el tipo de pareja que quiere seguir gobernando, con todo y fechorías imperdonables.

El neolonés es pensante, es determinado, exige y no es dejado.

La voz no debe estar hoy en las redes sociales de la pareja emecista, sino en la voz del ciudadano.

La voz del neolonés debe trascender la plática en la fila del camión, en los cafés y en las comidas y cenas.

Que esta pareja ya no toque lo que nos queda.

Por amor a Nuevo León.

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