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8 de mayo 2026

8 de mayo 2026

Opinión

#LosTaconesDeMarcela | #RochaMoya: A lo Maduro

Los Tacones De Marcela

Si leen detenidamente cada acusación del Departamento de Estado de Estados Unidos, la de Nicolás Maduro y los suyos, y ahora (por lo pronto) la de Rubén Rocha Moya y los suyos… en ambas se subraya la vinculación con los “cárteles terroristas”

Por Marcela Garza Barba

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¿Pruebas?

Pruebas hay.

Basta leer la acusación de 34 páginas de Estados Unidos contra Rocha Moya y los suyos, que tengo aquí en mis manos.

Pero la presidente Claudia Sheinbaum pide pruebas en medio de una narrativa de falsa soberanía…

La pregunta es… ¿no las ve o no las quiere ver?

Eso mismo decía el ex presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando se publicó la acusación formal de Estados Unidos en su contra.

“No hay pruebas, lo que necesitamos es unirnos por la soberanía y la paz”.

Hoy ya no es presidente de Venezuela, está preso y cantando en el país vecino.

Estados Unidos no juega a la soberanía ni a los Spin Doctors cuando se trata de posicionamiento global.

Morena puede distraer con un concierto de BTS en el Zócalo, pero Estados Unidos trae a los “cantantes” principales que reforzarán el “desmorenamiento” de Morena.

Hoy, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pone a prueba a los gobiernos coludidos con los cárteles terroristas, les da tiempo para actuar, pero si se quedan en sus demagogias populistas, no hay reloj que detenga la acción estadounidense…

¡Las cosas se harán a lo Maduro!

Pruebas, sobran.

Dos caras, dos acusaciones formales por parte de Estados Unidos a países gobernados por el crimen organizado.

Venezuela y México.

Tan lejos un país de otro, pero tan cerca del Cártel de Sinaloa.

Con Venezuela, Trump se fue directo a la yugular.

Estados Unidos sin mucho que perder.

No era vecino y los lazos comerciales se solidificarían una vez establecidas las reglas trumpistas.

La prueba está en que, con Maduro detenido, ya hay una nueva cooperación energética entre ambos países.

Un acuerdo histórico integral de 500 mil millones de dólares.

Con una Delcy Rodríguez, a modo trumpista, se confirma que la seguridad y lo comercial van de la mano, hoy con Estados Unidos.

Digo, por si la presidente Sheinbaum tenía alguna duda sobre el T-MEC.

Pero sigamos con Venezuela, antes de desenmascarar a México “a lo Maduro”.

Semanas antes de la detención de Maduro, Trump le advirtió.

“No juegue rudo. Si quiere jugar rudo, será la última vez que lo haga” le dijo el 22 de diciembre de 2025.

Días después, para el 3 de enero de 2026, Maduro ya había sido capturado por los estadounidenses tras una operación militar quirúrgica en Caracas, Venezuela.

El ex mandatario venezolano tuvo tiempo, de sobra, para ponerse del lado correcto de la historia; la primera acusación por parte de los Estados Unidos fue en 2020, pero optó por seguir el juego de la falsa soberanía nacional, mientras se escudaba y protegía a los suyos. 

Creyó que su narrativa, demagogia populista y el poder del estado venezolano, con los tres poderes secuestrados, le haría ganar tiempo.

¿Suena un tanto familiar?

Maduro se pensó intocable hasta que, en 2026, sucedió lo contrario.

Él y su esposa Cilia Flores terminaron tras las rejas, en Nueva York, después de una acusación que se parece un tanto a la prueba que hoy le pone Trump a la presidente de México, Claudia Sheinbaum.

Una prueba a lo Maduro: la acusación contra Rocha Moya y los suyos.

La primera de varias, pues trasciende que hay una lista de narcopolíticos que pronto saldrá a la luz.

¡Vaya que hay pruebas!

Ya lo dijo Trump: “si no van a hacer el trabajo, nosotros lo haremos”.

Prueba de que tienen más pruebas de las que ya expusieron en la acusación de treinta cuatro páginas.

Si leen detenidamente cada acusación, la de Maduro y los suyos, y ahora (por lo pronto) la de Rocha Moya y los suyos… en ambas se subraya la vinculación con los cárteles terroristas, término que Estados Unidos utiliza para denominar a terroristas a nivel global. 

Los políticos en presuntas redes de complicidad con los cárteles terroristas.

En el caso de Maduro, su participación con el Cártel de los Soles y su vinculación con las FARC de Colombia.

Y cito textual: “El acusado Nicolás Maduro Moros encabeza actualmente un gobierno corrupto e ilegítimo que, durante décadas, ha utilizado el poder estatal para proteger y promover actividades ilícitas, incluido el narcotráfico. Dicho narcotráfico ha enriquecido y consolidado a la élite política y militar venezolana, entre ellos al Ministro del Interior, Jusitica y Paz, Diosdado Cabello Rondón, y el ex Ministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, ambos acusados”.

De hecho, está vigente una recompensa por parte de Estados Unidos de 25 millones de dólares por dar con el paradero de Diosdado Cabello Rondón.

Rodríguez Chacín también es prófugo de la justicia. 

La acusación contra Maduro y los suyos incluye varios apartados relacionados al Cártel de los Soles, claro, y al Cártel de Sinaloa, el segundo, hoy relacionado directamente con Rocha Moya y su círculo cercano.

En dicha acusación se asegura que el Cártel de Sinaloa está altamente organizado y activo en más de la mitad de los estados de México.

En febrero de 2025, el Departamento de Estado de los Estados Unidos designó al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera.

¡Todos los caminos conducen al Cártel de Sinaloa!

A las pruebas, Estados Unidos se remite.

En la acusación de Rocha Moya se desenmascara lo que los mexicanos sospechábamos desde su victoria en 2021, su presunto contubernio con dicho cártel.

Y cito textual: “Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza Cázarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Saavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Nuñez, alias ‘El Cholo’, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, alias ‘Tornado’, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán alias ‘Juanito’, los acusados, todos ellos funcionarios actuales o antiguos del gobierno o de las autoridades del orden público en Sinaloa, han participado en esta asociación delictuosa con el cártel para importar cantidades masivas de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a los Estados Unidos. Entre otras cosas, los acusados han protegido a los líderes del cártel contra investigaciones, detenciones y procesos judiciales; han facilitado que se proporcionara información sensible de las autoridades del orden público y militar a miembros del cártel y a narcotraficantes aliados para apoyar las actividades delictivas del cártel; ordenaron a miembros de organismos policiales estatales y locales, como la Policía Estatal de Sinaloa, la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa y la Policía Municipal de Culiacán, que protegieran los cargamentos de droga almacenados en México y en tránsito a Estados Unidos, y permitieron que los miembros del cártel cometieran actos de violencia brutal relacionados con el tráfico de drogas sin que ello tuviera consecuencias. A cambio,  los acusados han recibido colectivamente millones de dólares en dinero procedente del narcotráfico del cártel”.

Así como este inciso hay otros tantos más en treinta cuatro páginas, en donde se le relaciona a Rocha Moya con la facción del cártel de “Los Chapitos”.

Ahora sí que, no es de extrañar, que los homicidios en Sinaloa sigan al alza y que sea de los primeros estados en la lista en desapariciones.

Y si nos vamos atrás, aquella carta de “El Mayo” Zambada, publicada en 2024, en donde afirma haber sido secuestrado el 25 de julio de 2024 por Joaquín Gúzman López, hijo de “El Chapo”, durante una reunión en Culiacán. “El Mayo” asegura que ahí estaban presentes Ruben Rocha Moya y el ex rector Héctor Melesio Cuén.

Pero nadie vio, nadie supo, y no hay investigación a profundiad de dichas declaraciones.

Para la presidente Sheinbaum no hay pruebas, aun cuando Sinaloa es claramente un Estado fallido.

Y todavía, la presidente se atreve a responderle a Trump: “Nosotros estamos actuando”.

Al igual que Maduro, Sheinbaum se escuda en los tres poderes secuestrados por el partido al que representa.

Sabe que con el poder del Estado, los narcopolíticos morenistas serán defendidos hasta el final.

Para eso querían el “carro completo”, para defender a AMLO, la presidente y los más cercanos al púlpito del poder.

Ya vemos un amparo de Gerardo Mérida, ex secretario de seguridad de Sinaloa, mencionado en dicha acusación.

¿Se ampara porque no hay pruebas, señora presidente?

Con amparos, circo, maroma y teatro al estilo BTS, lo cierto es que la presidente Sheinbaum y su partido no tienen escapatoria.

Ya lo dijo Todd Blanche, Fiscal General interino de Estados Unidos, habrá más acusaciones contra políticos mexicanos, presuntamente coludidos con el crimen organizado.

Seguramente, aquél que está en “La Chingada” siente pasos, por eso las visitas morenistas recientes a Palenque y a Badiraguato.

Pero no hay visita, llamada, amparo, licencia, mañanera o concierto que borre lo que ya empezó Estados Unidos… un ataque a México a lo Maduro… y al calor electoral.

Los implicados no podrán huir de la justicia estadounidense, de extradiciones, pues actuarán… “a lo Maduro, a lo maduro…”.

“Que se voltee…”.

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