25 de febrero 2024

13 de noviembre 2023

Política

Los vicepresidentes

Si bien, Claudia Sheinbaum posee el bastón de mando de la 4T, en los hechos, el reparto de poder de las candidaturas de Morena se decidió a través de los dos operadores más cercanos al presidente: su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, y su vocero, Jesús Ramírez Cuevas

Por Rodrigo Carbajal

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En 1994, Carlos Castillo Peraza utilizó una analogía clave para explicar las consecuencias políticas del asesinato de Luis Donaldo Colosio. El icónico ex dirigente nacional del PAN dijo que ese fue el momento en el que el presidente Carlos Salinas de Gortari se dio cuenta que, si bien todavía no le arrebataban el poder, ya no era el único compositor escribiendo la partitura. El mensaje de Castillo Peraza fue una referencia del regreso de la nomenclatura del viejo régimen priista.

Treinta años después, en el contexto de la definición de las candidaturas de Morena a las nueve gubernaturas que se disputarán en el 2024, está claro quiénes forman la nueva nomenclatura y a quiénes le están arrebatando el control de la partitura.

El presidente Andrés Manuel López Obrador le entregó el bastón de mando a Claudia Sheinbaum para negociar dinero, poder y posiciones. Sin embargo, fue una entrega simbólica. En los hechos, el reparto de poder se decidió a través de los dos operadores más cercanos al presidente: su hijo, Andrés Manuel López Beltrán, y su vocero, Jesús Ramírez Cuevas.

El caso de la Ciudad de México es paradigmático. Sheinbaum no pudo controlar su propia sucesión en la jefatura de Gobierno. Omar García Harfuch, ex secretario de Seguridad Pública de la capital, perdió la contienda interna contra Clara Brugada, alcaldesa de Iztapalapa. El grupo de ‘Los Puros’, dirigido por Ramírez Cuevas, le hizo saber a la virtual candidata presidencial de Morena que la movilización de la estructura está en manos de los operadores de tierra.

En el proceso, exhibieron la fragilidad política de Sheinbaum con una decena de estampas de influencia política. En cuestión de semanas, más de 500 figuras púbicas de la 4T firmaron un desplegado contra García Harfuch; el partido le hizo vacío a la candidata en un evento del Estadio Azul que tuvo que ser cancelado; se filtró un audio sobre la inconformidad de Martí Batres; se publicó una entrevista en la que Dámaso López, “El Mini Lic”, acusó de corrupción a García Harfuch; el ex secretario de Seguridad Pública fue citado a declarar por una investigación de espionaje y Sheinbaum fue acallada por gritos a favor de Clara Brugada en un mitin en la Arena México.

Las limitaciones políticas de Claudia Sheinbaum también salieron a relucir en la negociación de candidaturas en el sur del país. En Tabasco, el equipo de Sheinbaum intentó cabildear un nombramiento afín al supuesto coordinador político de la precampaña de Adán Augusto López. Se trató de un intento de operación cicatriz para rescatar a la estructura del ex secretario de Gobernación. La negociación fue un fracaso. Javier May, ex director de Fonatur, fue impuesto como el candidato de Morena a la gubernatura, un proyecto impulsado por Andrés Manuel López Beltrán y por Audomaro Martínez Zapata, el titular del Centro Nacional de Inteligencia.

En Chiapas, Sheinbaum negoció con Manuel Velasco, ex gobernador y líder de facto del Partido Verde, la designación de la senadora Sasil de León como candidata a la gubernatura. La operación fue abortada después de una rebelión de las bases del partido, que veían en Sasil de León a un perfil cercano a la vieja estructura del Partido Verde en el estado. Paradójicamente, Morena nombró a Eduardo Ramírez Aguilar como el candidato a la gubernatura. Se trata del ex secretario de Gobierno en la administración de Manuel Velasco. Ramírez Aguilar forma parte del entorno del ex gobernador, pero no es considerado un operador de Sheinbaum; tiene mayor afinidad con Ricardo Monreal y con Marcelo Ebrard.

El equipo de Sheinbaum también fue incapaz de detener la postulación de Samuel García como aspirante a precandidato presidencial de Movimiento Ciudadano. El PRI y el PAN en Nuevo León advierten que el proyecto político nacional del gobernador de Nuevo León está en función de una petición que le hizo el presidente a Samuel García, un favor condicionado por los expedientes abiertos en la Fiscalía General de la República contra su familia por presuntas operaciones de recursos de procedencia ilícita. El mes pasado, un medio nacional reportó que en el War Room de Sheinbaum se discutió el riesgo de dejar crecer a Samuel García como candidato presidencial. La influencia de la virtual candidata presidencial de Morena no alcanzó para que Palacio Nacional vetara el proyecto de Movimiento Ciudadano.

Este fin de semana fue desastroso para Claudia Sheinbaum. Al mismo tiempo, se confirmó que Andrés Manuel López Obrador tiene el control de la sucesión. Como argumenta el analista político Carlos Bravo Regidor, AMLO logró 3 de 3: es altamente probable que Marcelo Ebrard no se vaya a Movimiento Ciudadano, Clara Brugada será la candidata oficialista en la Ciudad de México y Samuel García fragmentará el voto opositor en la contienda presidencial.

Sheinbaum está sitiada. En caso de ganar la elección, su Presidencia va a depender en gran medida de los cotos de poder de los operadores de López Obrador, Jesús Ramírez Cuevas y Andrés Manuel López Beltrán. Además, estará sujeta a la permanente amenaza de la revocación de mandato. Retomando la analogía de Castillo Peraza, la partitura no la está escribiendo sola; lo hace de la mano de los vicepresidentes de facto.

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