13 de julio 2026
Política
La “Huachi-Refinería” de Nuevo León
El huachicol fiscal en México escaló a nuevas alturas con la complicidad y el beneplácito de los gobiernos federal, estatal y municipal. Ya no se necesitan pipas, tampoco ferrocarriles y los barcos quedaron atrás
Por Ramón Alberto Garza
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Por Ramón Alberto Garza y Rodrigo Carbajal
El huachicol fiscal en México escaló a nuevas alturas con la complicidad y el beneplácito de los gobiernos federal, estatal y municipal. Ya no se necesitan pipas, ni tampoco ferrocarriles y los barcos están quedando atrás. Lo nuevo es instalar refinerías clandestinas para procesar en ellas crudo extraído de las refinerías oficiales y de los pozos de Pemex.
En Nuevo León existe al menos una de esas refinerías privadas entre Cadereyta y Allende que procesa miles de barriles de crudo y naftas para producir, en una gran instalación, combustibles de bajo costo, combustibles que son colocados a bajo precio entre una red de gasolineros cómplices.
A pesar de que la refinación de crudo en territorio mexicano está consignada únicamente a la paraestatal Pemex, la “huachi-refinería” de Nuevo León opera a cielo abierto, cercana a una carretera de mucho tráfico, sólo camuflada por un taller mecánico y de grúas, que es la fachada de esa gran operación energética.
A pesar de la enorme dimensión de sus instalaciones, ninguna autoridad la ve. Nadie la denuncia. De hecho, se habla de que hasta algunas la custodian. Ni la Guardia Nacional, ni la Secretaría de la Defensa, ni la Secretaría de Marina, ni Fuerza Civil de Nuevo León y mucho menos las policías locales de Cadereyta o Allende. Ello, a pesar de que, a esa refinería, entran y salen decenas de pipas con crudo y solventes ya procesados, combustibles que son para venta clandestina en las gasolineras.
Código Magenta te presenta hoy una serie de investigación que pone a prueba a Pemex y a las autoridades responsables de custodiar la legalidad en el manejo de los combustibles en México. ¿De dónde viene el crudo o las naftas para ser refinadas en esa gran refinería de Nuevo Léon? ¿Quiénes compran ese huachicol privado? ¿A quiénes y a dónde van las multimillonarias ganancias de sus ilícitos? Asomémonos a la “huachi-refinería” de Nuevo León.
En la carretera Monterrey-Reynosa se esconde uno de los grandes secretos de la economía criminal del huachicol en México: en Cadereyta no existe una sola refinería. A menos de 10 kilómetros de las instalaciones de Pemex se ubica una refinería clandestina que, de acuerdo a personas con conocimiento de la operación, produce alrededor de 10 mil barriles diarios de gasolina. Se trata de un negocio ilícito monumental.
El crudo que alimenta esta operación tiene su origen en combustible robado o trasegado por los cárteles. Los ingresos son blanqueados a través de importantes despachos fiscales con conexiones políticas y el dinero se invierte en la compra multimillonaria de activos inmobiliarios en las principales ciudades y destinos turísticos del país.
La “huachi-refinería” de Cadereyta representa el extremo del huachicol, un saqueo directo a Pemex que financia a la delincuencia organizada, deja ganancias millonarias a las redes de protección policial y ministerial y que encumbra a una nueva clase empresarial en la industria del facturerismo.
Código Magenta tuvo acceso a reportes de inteligencia, tomas aéreas, facturas de transferencias bancarias, registros comerciales y testimonios directos que detallan la operación de la “huachi-refinería”.
INFRAESTRUCTURA TOTAL
La “huachi-refinería” de Cadereyta se esconde en el patio de un negocio aparentemente legal: Servicios y Grúas Flores, con dirección en Doroteo Najar Navarrete 1001, Ejido Cadereyta, Colonia Centro en Cadereyta Jiménez, Nuevo León, con coordenadas: 25.60284742 Norte, 100.01170867 Oeste.
La instalación cuenta con la infraestructura completa para procesar y transportar hidrocarburos. Al fondo, se aprecia la existencia de canales para suministrar gas combustible o gas de proceso mediante el tanque de gas LP. La refinería también puede ser alimentada por el gas combustible derivado del mismo proceso de la instalación.
En la parte posterior de la empresa Servicios y Grúas Flores se encuentra el corazón de la planta de refinación de petróleo crudo. De acuerdo a un experto consultado por Código Magenta, el combustible puede ser tomado del mismo proceso para calentar o hacer funcionar la planta de destilación. No estamos ante infraestructura improvisada, sino ante una operación de alto grado técnico.
En el terreno contiguo se aprecia un tanque de gas LP, que pudiera ser la fuente de alimentación para generar el calor necesario para el proceso. Alrededor se observan muchos auto-tanques en otros terrenos que pudieran ser utilizados en la logística de transporte de los destilados nafta y diésel. El ciclo se traduce en ganancias millonarias.
La entrada del petróleo crudo se realiza por ruedas, y lo trasvasan a los ‘Frac-Tank’ de 5 mil barriles, los cuales están interconectados mediante tubería de acero al carbón. El combustible, detalla el experto consultado por Código Magenta, es enviado por gravedad, ya que la altura de los ‘Frac-Tank’ es más alta que la planta de refinación, de esta manera se evita usar bombeo del petróleo crudo. Con esta capacidad de ‘Frac-Tank’ la planta puede producir entre 5,000 a 10,000 barriles diarios de destilado nafta o diésel.
Cuando se ven rebasados en la producción de hidrocarburos, se utiliza un área de almacenamiento en estos tanques que están cerca de la planta de refinación. Son cuatro contenedores con la tapa oxidada y tres tanques más pequeños sin óxido. También se observan otros cuatro tanques más pequeños en donde pudieran almacenar petróleo crudo. Todo ocurre a unos cuantos kilómetros de la refinería de Pemex.
Cadereyta se ha convertido en un epicentro de la industria del huachicol fiscal y del huachicol tradicional. El 29 de mayo de 2026, la Fiscalía General de la República, a través de la Fiscalía Especializada de Control Regional en Nuevo León, en coordinación agencias federales y con la Secretaría de la Defensa Nacional, aseguraron más de un millón de litros de combustible clandestino. El aseguramiento fue registrado en un predio sobre el libramiento Alfonso Martínez Domínguez, a escasos kilómetros de la “huachi-refinería”. Las autoridades retuvieron tractocamiones, auto-tanques, ‘frac-tanks’, dolllys, alrededor de 409 cubi-tanques, silos de almacenamiento vertical, motobombas, montacargas y plantas de luz con remolque. Fuentes federales sostienen que el operativo fue parte de una ofensiva contra la red criminal de Joaquín Arzate, alias ‘El Chimuelo’, principal operador de huachicol en la zona.
¿Este caso está conectado con la “huachi-refinería”? La realidad es que la instalación representa una operación de ciclo completo que difícilmente puede pasar desapercibida. Las complicidades llegan a la más alta esfera política y de seguridad en los tres niveles de gobierno. El caso toca a familiares de secretarios de Estado, parientes de funcionarios estatales, fiscalistas y abogados prominentes, empresarios transportistas, agentes federales y actores vinculados con cárteles y grupos paramilitares. ¿Quiénes son los beneficiarios de esta operación? Mañana, en el segundo capítulo, revelaremos a los dueños y a los contactos de la “huachi-refinería” de Nuevo León.