19 de marzo 2026
Política
Engañan a Sheinbaum en tragedia de Dos Bocas
Los intereses alrededor de la refinería de Dos Bocas explican por qué el gobierno está intentando minimizar la tragedia y por qué la presidenta de México está siendo engañada. Código Magenta tuvo acceso a un video que obliga a que se realice una auditoría
Por Rodrigo Carbajal
COMPARTE ESTA HISTORIA
De acuerdo al gobierno mexicano, el incendio en las inmediaciones de la refinería de Dos Bocas se trató de un incidente menor. Sí, murieron cinco personas a causa de una negligencia en el manejo de aguas aceitosas, en el predio de almacenamiento de hidrocarburos, incluida una trabajadora de Pemex. Pero eso es lo de menos: la postura del gobierno, en todos sus niveles, ha sido minimizar y encubrir la tragedia.
El primer comunicado de Pemex, emitido en la madrugada del 17 de marzo, señaló que las instalaciones de la refinería se encontraban “sin afectaciones” y en “condiciones operacionales normales”. Pasaron seis horas sin que la empresa paraestatal mexicana reconociera que el desborde de aguas aceitosas provocó la muerte de cinco personas.
En la misma línea, la secretaria de Educación de Tabasco, Patricia Iparrea, informó que, según el alcalde de Paraíso, Alfonso Baca, la explosión de la refinería fue provocada por la caída de un rayo.
Incluso, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo en la conferencia de prensa del 18 de marzo que “las cinco personas que lamentablemente fallecieron, solamente una compañera era trabajadora de Pemex, cuatro son trabajadores de otra empresa”. La declaración es inaceptable.
Si había alguna duda de que la máxima figura de autoridad del Estado mexicano estaba minimizando la tragedia, remató con la siguiente frase: “La refinería está operando al cien, o sea, la refinería no tuvo ningún daño, fue en la parte exterior, pero de todas maneras, tiene que revisarse”.
Esta actitud refleja que la presidenta de México está mal informada. La están engañando. Código Magenta tuvo acceso a un video en el que se aprecia el momento exacto en que se originó el incendio. Las imágenes fueron tomadas por una persona que realiza trabajos en la refinería y que tiene conocimiento de la operación de Pemex.
El video capta claramente cómo un vehículo circula en la parte exterior de la refinería, cerca de la ASIPONA, en medio de una lluvia intensa. En cuestión de segundos, una chispa se transformó en un mar de llamas. El fuego se esparció rápidamente, una señal clara de la escala del derrame de aguas aceitosas. Una negligencia criminal que contrasta con el discurso de la presidenta Sheinbaum. En el vehículo se encontraban cuatro personas que realizaban trabajos en la refinería para una compañía externa a Pemex.
Las imágenes evidencian que el incendio no fue provocado por un rayo. El video exhibe con creces que, tanto la versión de Pemex, como la de funcionarios de Tabasco es equivocada.
A pesar de ello, la inquilina de Palacio Nacional ordenó que las investigaciones de la Fiscalía General de la República sean realizadas con base en el peritaje de origen que llevará a cabo Pemex. Es decir, la empresa paraestatal que provocó la negligencia e intentó cubrir la tragedia estará a cargo de producir el documento que deslinde las responsabilidades de un incidente que dejó a cinco personas sin vida. Un escándalo.
Por si fuera poco, en la misma conferencia de prensa del 18 de marzo, justamente la fecha de aniversario de la expropiación petrolera, la presidenta Sheinbaum celebró la política energética de su antecesor: “Entonces, cuando llega el presidente López Obrador, entra al rescate de la soberanía energética con Pemex: se construye Dos Bocas”. Ese mismo día, Rocío Nahle, la gobernadora de Veracruz que fungió como secretaria de Energía y directora de facto de la construcción de la refinería de Dos Bocas, publicó un comunicado en el que agradeció “la visión” de la política petrolera del ex presidente López Obrador. Para el gobierno, la muerte de cinco trabajadores es lo de menos.
El incendio es un recordatorio trágico del mal manejo en la construcción de la refinería de Dos Bocas, conocida también como refinería Olmeca. El proyecto original, obra emblema del sexenio de López Obrador, contaba con un presupuesto inicial de 8 mil millones de dólares. Las demoras, los problemas de construcción y la corrupción elevaron el costo de la obra a más de 21 mil millones de dólares.
El proyecto, además, se convirtió en un hub de enriquecimiento para empresarios cercanos al círculo íntimo de la entonces secretaria de Energía, Rocío Nahle, y del ex gobernador de Tabasco, Adán Augusto López. El caso emblemático es el de Grupo Industrial Proyecta, una compañía sin experiencia previa en trabajos de esta envergadura que recibió contratos públicos con Pemex por más de 27 mil millones de pesos. El dueño de la empresa, Daniel Flores, se convirtió en el coordinador financiero de la precampaña presidencial de Adán Augusto López. Después de una visita a Palacio Nacional y tras una discusión con el precandidato de Morena, Flores falleció en un accidente: su aeronave privada se desplomó en el Golfo de México tres minutos después de haber despegado.
La refinería de Dos Bocas se suma a los descarrilamientos del Tren Maya y del Tren del Istmo como un accidente fatal provocado por el mal diseño de una obra de infraestructura prioritaria del gobierno de López Obrador. “Ya cuando se descarrile el tren ya va a ser otro pedo”, admitió Pedro Salazar en conversación con Amílcar Olán. Los dos fueron jugadores esenciales, conectados a la familia presidencial, para la venta de balastro de mala calidad al gobierno.
En el caso del incendio en las inmediaciones de la refinería, el desbordamiento de hidrocarburos pone de relieve los problemas de construir una refinería en medio de un manglar, en un terreno de zonas bajas a tres metros sobre el nivel del mar, entre vasos reguladores de agua en una región donde las lluvias intensas son comunes.
El problema de diseño apunta a problemas de corrupción: dos días antes de que el presidente López Obrador colocara la primera piedra en la construcción de la refinería, Amílcar Olán, amigo de Andrés Manuel López Beltrán, adquirió 18 hectáreas en un terreno contiguo a un precio de seis pesos el metro cuadrado. El predio, cuyo valor comercial real era de 1,200 pesos el metro cuadrado, fue el centro de almacenamiento del principal proveedor de la construcción de la refinería.
Otro ejemplo de cómo se conjuga la tragedia con la corrupción: de acuerdo a un reporte del periódico Reforma, Grupo Huerta Madre, propiedad del empresario veracruzano Arturo Quintanilla Hayek, compadre de Rocío Nahle, entró a un consorcio que obtuvo un contrato de 5 mil millones de pesos para el acondicionamiento de los terrenos para la refinería de Dos Bocas.
¿El desbordamiento de aguas aceitosas es producto de estos trabajos? El video que hoy da a conocer Código Magenta obliga a que se realice una auditoría. Los intereses alrededor de la refinería de Dos Bocas explican por qué el gobierno está intentando minimizar la tragedia y por qué la presidenta de México está siendo engañada. ¿Claudia Sheinbaum va a permitir que utilicen su nombre y su investidura para proteger la corrupción y la negligencia criminal de terceros? Está por verse.