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31 de enero 2026

1 de diciembre 2025

Seguridad

El asesinato de un comandante del ‘Chapo Isidro’ subraya la cooperación con Washington

El domingo 30 de noviembre, marinos mexicanos abatieron en Sinaloa a Pedro Inzunza Coronel, alias “El Pichón”. Su padre, Pedro Inzunza Noriega, enfrenta cargos en Estados Unidos por ‘narcoterrorismo’

Por Redacción Magenta

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¿Qué pasó?

  • Operativo en Sinaloa termina con la muerte de “El Pichón”. El domingo 30 de noviembre, marinos mexicanos abatieron en Sinaloa a Pedro Inzunza Coronel, alias “El Pichón”, durante cateos en dos domicilios de los municipios de Guasave y Ahome, donde efectivos fueron atacados a tiros y respondieron “repeliendo la agresión”, según el parte oficial.
  • Acción conjunta de Marina, SSPC y FGR. La operación fue presentada como un despliegue coordinado entre la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), que reportaron la “neutralización” de Inzunza Coronel y la captura de otros dos integrantes del grupo.
  • Detenidos dos operadores del grupo. En el operativo fueron arrestados Adelemo Pérez Hernández, alias “Lemu”, identificado como operador logístico, y Miguel Ángel Villalba Castillo, señalado como sicario de la misma célula criminal vinculada al grupo de Fausto Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”.
  • Aseguramiento de armas, vehículos y laboratorios. Las autoridades decomisaron tres armas cortas, una granada, una bolsa con un kilo de pastillas de fentanilo, dos armas largas adicionales, cuatro vehículos y dos teléfonos, así como dos laboratorios clandestinos con 1,425 kilos de cristal, un kilo adicional de fentanilo, 600 litros de precursores químicos y equipo para síntesis de drogas sintéticas.
  • El objetivo de una acusación clave en Estados Unidos. “El Pichón” era requerido por la justicia estadounidense y enfrentaba cargos en una acusación formal presentada en mayo de 2025 por la Fiscalía del Distrito Sur de California, que lo señalaba -junto con su padre, Pedro Inzunza Noriega- de narcoterrorismo, material de apoyo al terrorismo y tráfico masivo de fentanilo, cocaína, metanfetaminas y heroína hacia Estados Unidos.

¿Por qué importa?

  • Golpe a una de las mayores redes de fentanilo del mundo. El Departamento de Justicia y el FBI describen a Pedro Inzunza Noriega y a su hijo como líderes de una de las redes de producción de fentanilo “más grandes y sofisticadas del mundo”, responsable de traficar “decenas de miles de kilos” del opioide hacia Estados Unidos y vinculada a la mayor incautación de fentanilo registrada (1,500 kilos en Sinaloa en 2024).
  • Primera acusación de “narcoterrorismo” contra mandos del Cártel de Sinaloa. La acusación contra los Inzunza es la primera en Estados Unidos que aplica el cargo de narcoterrorismo a líderes de un cártel mexicano bajo un nuevo marco legal que combina la persecución de terrorismo con delitos de narcotráfico, con penas de hasta cadena perpetua y multas de hasta 20 millones de dólares.
  • Operativo leído como mensaje de cooperación a Washington. La muerte de “El Pichón” se produce después de que la administración de Donald Trump clasificó a cárteles como organizaciones terroristas extranjeras y amenazó con aranceles de hasta 25 por ciento a las exportaciones mexicanas si no se endurecía la ofensiva contra el fentanilo. El embajador estadounidense Ronald Johnson celebró públicamente el operativo y lo presentó como ejemplo de lo que “ambas naciones pueden lograr cuando trabajan juntas”.

El contexto:

  • De la Organización Beltrán Leyva al grupo del “Chapo Isidro”. Estados Unidos sitúa a los Inzunza en la cúpula de la Organización Beltrán Leyva (OBL), una facción del Cártel de Sinaloa que, tras la caída de los hermanos Beltrán Leyva, quedó bajo la influencia de Fausto Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”, hoy prófugo y considerado uno de los capos más buscados del FBI.
  • Cargos que van más allá de las drogas. En documentos judiciales, la OBL bajo los Inzunza es descrita como una organización que recurre a “tiroteos, asesinatos, secuestros, torturas y cobro violento de deudas de drogas” para sostener su operación, lo que sirve de base para la narrativa de narcoterrorismo utilizada por fiscales estadounidenses.
  • Un nuevo aparato institucional en Estados Unidos. El caso de los Inzunza es el primero de la recién creada Narco-Terrorism Unit de la Fiscalía del Distrito Sur de California. Las autoridades subrayan que los cargos buscan “diseccionar” a la facción Beltrán Leyva como una amenaza tanto a la seguridad pública estadounidense como a la “estabilidad del orden internacional en el hemisferio occidental”.
  • Una red logística transnacional que va más allá de Sinaloa. En el mismo paquete de anuncios, el gobierno mexicano resaltó la detención en Madrid de Alejandro Reynoso Jiménez, ligado al acopio de precursores para drogas sintéticas enviadas a Europa y Estados Unidos, y un cateo en Guadalajara con aseguramiento de tambos y sustancias químicas, lo que muestra que la cadena investigada abarca rutas y proveedores más allá de los laboratorios hallados en Guasave y Ahome.
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