22 de junio 2026
Internacional
Con el apoyo de Trump, la derecha proyecta su regreso en Colombia
Abelardo de la Espriella quedó al frente del preconteo de la segunda vuelta presidencial con una plataforma de mano dura, austeridad fiscal y agenda conservadora. El resultado aún debe pasar por el escrutinio oficial
Por Redacción Magenta
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¿Qué pasó?
- Abelardo de la Espriella, abogado y empresario de derecha, se perfila como ganador de la segunda vuelta presidencial en Colombia, según el preconteo difundido tras la jornada electoral.
- Con casi la totalidad de las mesas contabilizadas, De la Espriella obtuvo alrededor de 49.66% de los votos, frente a 48.70% del senador de izquierda Iván Cepeda, una diferencia cercana a 250 mil sufragios.
- Cepeda no reconoció de inmediato el resultado como definitivo y anunció que su campaña impugnará más de 30 mil mesas, al sostener que el preconteo es preliminar y no jurídicamente vinculante.
- La campaña de De la Espriella se construyó sobre tres ejes: ofensiva de seguridad contra grupos armados y narcotráfico, reducción del tamaño del Estado y una narrativa cultural conservadora alineada con la derecha global.
- Donald Trump respaldó públicamente a De la Espriella antes del balotaje y, tras el preconteo, tanto Trump como el secretario de Estado, Marco Rubio, celebraron su ventaja, anticipando una relación bilateral más estrecha con Washington.
¿Por qué importa?
- El resultado marca un giro político profundo en Colombia: después del primer gobierno de izquierda encabezado por Gustavo Petro, el país podría volver a manos de una derecha más dura, menos institucionalista en el discurso y más alineada con Trump.
- La elección confirma que seguridad, crimen organizado, fatiga económica y rechazo al petrismo fueron factores centrales para movilizar a una parte mayoritaria del electorado contra la continuidad de la izquierda.
- Para Washington, un triunfo de De la Espriella abriría la puerta a una nueva etapa de cooperación en seguridad, migración, narcotráfico y energía, pero también a una mayor dependencia de Colombia frente a la agenda hemisférica de Trump.
Los detalles:
- El margen es extremadamente estrecho: la ventaja preliminar de De la Espriella es menor a un punto porcentual, por lo que analistas anticipan un mandato frágil.
- El preconteo no equivale al resultado oficial. En Colombia, la validación jurídica depende del escrutinio posterior, realizado por las autoridades electorales competentes.
- De la Espriella no llega desde la política tradicional: es un abogado penalista (defendió a jefes paramilitares y al testaferro chavista Alex Saab) y empresario sin experiencia previa en cargos públicos, aunque con vínculos y apoyos relevantes dentro de la derecha colombiana.
- Su agenda de seguridad incluye medidas inspiradas en modelos como el de Nayib Bukele: megacárceles, operaciones militares directas, endurecimiento penal y fin de la política de negociación con grupos armados impulsada por Petro.
- Su agenda económica enfrenta límites reales: Colombia tiene presiones fiscales, deuda elevada y un Congreso fragmentado, lo que puede obligar a moderar propuestas como recortes profundos al Estado, reducción de impuestos y una política de expansión de la producción petrolera.
El contexto:
- La elección se desarrolló en un país polarizado por el balance del gobierno de Gustavo Petro, la crisis de seguridad, el avance de grupos armados y el desencanto de sectores que votaron por el cambio en 2022.
- La promesa de “paz total” de Petro quedó bajo presión por el deterioro de la seguridad en varias regiones, lo que facilitó el avance de una candidatura que prometió sustituir negociación por fuerza estatal.
- El ascenso de De la Espriella se inscribe en una ola regional de derechas de mano dura, con referencias a Trump, Milei y Bukele como símbolos de orden, recorte estatal y confrontación ideológica.
- La relación Colombia-Estados Unidos puede entrar en una nueva fase: de la tensión entre Petro y Trump a una alianza explícita entre Washington y un eventual gobierno colombiano que comparte prioridades de seguridad, frontera ideológica y presión contra la izquierda regional.
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