21 de octubre 2026
¡Que alguien me explique!
Traidoras a la Patria
Un video en el que Andrea Domínguez Anguiano, una ex funcionaria del gobierno de Chihuahua, denuncia por malos manejos con dineros públicos a Manuel Campos Galván -hermano de la gobernadora Maru Campos- sería el detonador de la entrega de César Jáuregui al gobierno de la 4T
Por Ramón Alberto Garza
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Un video en el que Andrea Domínguez Anguiano, una ex funcionaria del gobierno de Chihuahua, denuncia por malos manejos con dineros públicos a Manuel Campos Galván -hermano de la gobernadora Maru Campos- sería el detonador de la entrega de César Jáuregui al gobierno de la Cuarta Transformación.
La detención del fiscal de Chihuahua abrió un expediente que parecía cerrado en México: el de la “traición a la Patria”. Se acusa al ex funcionario chihuahuense, ahora detenido en el Penal de El Altiplano, de facilitar sin autorización federal la participación de dos agentes de la CIA -Richard Leiter y John Dudley- en un operativo dirigido por autoridades del gobierno estatal de Chihuahua -y en el que también participaron elementos de la Secretaría de la Defensa- para desmantelar un mega narcolaboratorio de fentanilo en la Sierra Tarahumara.
En ese operativo fallecieron los dos agentes de la CIA, quienes con dos mexicanos más, presumiblemente se despeñaron con su vehículo en un barranco cuando bajaban de la sierra tras el desmantelamiento del mega narcolaboratorio.
El antecedente del controvertido operativo tiene estrecha relación con un funcionario del gobierno chihuahuense, Guillermo Zuany Portillo, quien fuera Fiscal Antisecuestros y a quien el gobierno norteamericano le retiró la visa porque le habrían detectado presuntos casos de corrupción. Y el funcionario, para recuperar la confianza de los organismos de inteligencia norteamericanos y volver a tener su visa, se ofreció a llevarlos a donde estaba el mega narcolaboratorio. Todo con el conocimiento no sólo de las autoridades del gobierno de la panista Maru Campos, sino con el conocimiento y acompañamiento de efectivos de la Secretaría de la Defensa.
Si así fue, ¿por qué en su reacción inmediata tras conocer los hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum sólo acusó de “traición” a la gobernadora panista Maru Campos, quien en principio salió en defensa de los suyos? ¿Qué sucedió en el encuentro reciente en un aeropuerto entre la inquilina de Palacio Nacional y la mandataria de Chihuahua para que Maru Campos fuera exculpada por Sheinbaum y acabara entregando a su fiscal César Jáuregui y a nadie más? Y los militares que acompañaban al comando que operó el desmantelamiento, ¿ellos no calificaron como “traidores a la Patria”?
Curiosa narrativa de una presidenta como Claudia Sheinbaum, quien protege a los gobernadores Rubén Rocha Moya y Marina del Pilar Ávila -de Sinaloa y Baja California- y le cubre las espaldas a Adán Augusto López que como gobernador de Tabasco creó el cártel de “La Barredora” y hoy ninguno de ellos es tocado con ni con el pétalo de una denuncia en la mañanera. ¿Ahí -por ser morenistas- no califican para ser llamados “traidores a la Patria”?
En qué clase de México vivimos, en el que a quienes desmantelan laboratorios, en cooperación con autoridades norteamericanas, se les aplica todo el rigor de la Ley. Y a los políticos de Morena no sólo no se les pasa al ajuste de cuentas, sino que se les cuida, se les protege y se les defiende en las mañaneras.
Quienes debían ser premiados por arriesgar sus vidas, e incluso morir en el intento, se les condena como “traidores a la Patria”. Y aquellos que de verdad traicionaron a los mexicanos pactando con el crimen organizado para enriquecerse ilícitamente y mantenerse en el poder son custodiados y cuidados por el gobierno que se niega a entregarlos a las autoridades norteamericanas, que reclaman su extradición. El mundo al revés.
Lo más lamentable es el papel que está jugando la gobernadora panista Maru Campos, quien fue aplaudida a rabiar por su actitud inicial de defender a los suyos y ahora tienen que enfrentar las dudas y la condenas por entregar a su fiscal César Jáuregui. Pero detrás de esa “traición” de Maru Campos está una disputa pública entre la gobernadora y el fiscal hoy en prisión. César Jáuregui buscaba la candidatura del PAN al gobierno municipal de Chihuahua, compitiendo con el secretario de Gobierno, Santiago de la Peña. La rebeldía del ex fiscal general chihuahuense generó un quiebre en su relación con la gobernadora Maru Campos.
Y hoy, la mandataria acusa que César Jáuregui fue quien subió a redes sociales el video en el que una amiga muy cercana a su hermano, Manuel Campos Galván, habría denunciado el manejo ilícito de dineros públicos en el entorno familiar de la mandataria. Y esa afrenta es la que habría detonado el pacto en el que la gobernadora Maru Campos habría entregado a la presidenta Claudia Sheinbaum al Fiscal para ser acusado públicamente como “traidor a la Patria”. César Jáuregui está fuera de la competencia albiazul por la alcaldía de Chihuahua.
Como efecto colateral de ese pacto, la “corcholata” más querida de Adán Augusto López -Andrea Chávez- no fue elegida como candidata de Morena para la elección de gobernador en 2027. La enviaron a buscar la alcaldía de Juárez.
Por eso, la pregunta que se hacen, tanto en el PAN como en Morena, es ¿qué acuerdos inconfesables se esconden detrás de esas “traidoras” decisiones? Y sobre todo, ¿de qué manera una heroína -como lo fue la gobernadora Maru Campos que originalmente enfrentó a Palacio nacional- acabó por dilapidar su capital político en un acuerdo que hoy luce indefendible? Entregando a uno de los suyos para salvarse ella, sin que del lado federal se midiera con la misma vara.
Pero se equivoca la presidenta Claudia Sheinbaum si cree que un caso que le costó la vida a dos agentes de la CIA no va a ser defendido desde los cuarteles de Washington, incluso desde la mismísima Casa Blanca.
El mismo día en que se debatía la “traición a la Patria” del fiscal chihuahuense, el director de la DEA, Terry Cole, rendía un homenaje a Enrique “Kiki” Camarena Salazar, el agente que fue secuestrado, torturado y que perdió la vida en manos de funcionarios mexicanos que jamás fueron procesados, fuera de Rubén Zuno Arce, cuñado del entonces presidente Luis Echeverría. Y el fantasma, ese sí de “traición a la Patria”, volvió a tocar las puertas del entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, hijo pródigo y corrupto predilecto de Andrés Manuel López Obrador. Otro de los “traidores” protegidos protectores del crimen organizado a quienes llenó de abrazos, nunca de balazos.
¿Califcarán también como “traidor a la Patria” al fiscal de Morelos, Fernando Blumenkron, quien después de capturar a José David Vergara, alias “El Güero Gym” y por presiones de un cártel, lo dejó en libertad?
Lo sucedido con el episodio de Chihuahua -el de Maru Campos y los agentes de la CIA- sólo viene a confirmar que vivimos en un “narcoestado”. Por un lado, se premia a los políticos y funcionarios que trafican y se enriquecen con el fentanilo y el huachicol. Y por el otro, se castiga a quienes -buscando acabar con el crimen organizado- son etiquetados como “traidores a la Patria”. Esperen pronto el coletazo desde Washington.
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