16 de julio 2026
Política
El imperio inmobiliario de la “Huachi-Refinería”
La Huachi-Refinería pudo ser desmontada en semanas, pero el patrimonio construido alrededor de sus operadores es más difícil de desaparecer. Queda inscrito en escrituras, fideicomisos, catastros y fachadas frente a la laguna
Por Ramón Alberto Garza
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Por Rodrigo Carbajal y Ramón Alberto Garza
En Isla de Fuego, dentro del exclusivo residencial Isla Dorada de Cancún, la fachada de Casa Fuego parece diseñada para no revelar lo que existe detrás de esas paredes. Muros de piedra clara, una hilera de palmeras y cocheras cerradas protegen una residencia de alrededor de 1,600 metros cuadrados de construcción.
La propiedad ocupa los codiciados lotes 1 y 2 de uno de los complejos inmobiliarios más restringidos de México. Frente a la Laguna Bojórquez, la propiedad cuenta con muelle privado, dos albercas, gimnasio y áreas de servicio. La mansión, valuada en 20 millones de dólares en el mercado actual, fue adquirida con dinero generado por las operaciones de la Huachi-Refinería de Nuevo León. Es decir, con las ganancias de una estructura criminal que involucra a tres cárteles, sobornos para pagar protección policial y pagos para al despacho del hermano del secretario de Gobierno de Nuevo León y a la empresa del yerno de la ex secretaria de Energía para consolidar blindaje político. La Casa Fuego es la joya de la corona del imperio inmobiliario de Ezequiel González Duelos y de Ramiro Gándara Martínez.
Quarum Stone SA de CV, el vehículo de inversión inmobiliario de los propietarios reales de la refinería clandestina de Cadereyta, formalizó al menos 11 operaciones para la compra o toma de posesión de propiedades en el área metropolitana de Monterrey por un valor documentado de 229.7 millones. La cifra no incluye el monto de la mansión en Isla de Fuego en Cancún. El valor comercial del conjunto de terrenos, casas, edificios y departamentos en Nuevo León, la mayoría de ellos en San Pedro Garza García, se estima entre 236 y 359 millones de pesos. Código Magenta tuvo acceso a los documentos notariales de las transacciones.
Las operaciones coinciden con la actividad comercial de la Huachi-Refinería. Quarum Stone SA de CV fue constituida en octubre de 2019. Sin embargo, comenzó a reportar actividades inmobiliarias, de arrendamiento y de administración de propiedades hasta noviembre de 2022. En las semanas posteriores inició una secuencia acelerada de adquisiciones. Ezequiel González Duelos, un joven de poco más de treinta años, se convirtió en uno de los terratenientes más importantes de San Pedro Garza García, el municipio más rico de América Latina y sede de empresas multinacionales que cotizan en el mercado de valores como Cemex, FEMSA y Grupo Alfa.
El patrimonio inmobiliario de González Duelos, el que Código Magenta ha podido verificar, se estima en 719 millones de pesos. Esto es apenas una fracción de los más de 5 mil millones de pesos que Energy Refinados, la empresa al centro de la operación de la Huachi-Refinería, facturó entre 2019 y 2026. El valor de las propiedades es incluso menor en proporción, si se considera que el margen de las transacciones de la refinería clandestina en el mercado negro pudieron haber redituado entre 4 mil millones y 8 mil millones de pesos al año, la mayoría en efectivo.
La historia de Quarum Stone SA de CV representa un fiel reflejo de cómo la economía criminal ha distorsionado el mercado inmobiliario en las principales ciudades del país. En este caso, en San Pedro Garza García, donde Quarum Stone se hizo de un edificio valuado en 125 millones de pesos en la Zona Loma Blanca, sobre la Avenida Roberto Garza Sada: El complejo St. Moritz, que fue entregado por Inmobiliaria Bravex a la empresa de Ezequiel González Duelos, el 5 de enero de 2024, en dación de pago por una deuda de este monto. El monto del lote fusionado 1 en la manzana 56, que son más de 2,074 metros cuadrados, implica que la transacción fue tasada en casi 60 mil pesos por metro cuadrado.
La operación, que fue parte de una investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera y Económica de Tamaulipas, significa evidencia adicional de que el desarrollo vertical del área metropolitana de Monterrey, sobre todo, en San Pedro Garza García, se ha financiado a partir de pesos y dólares del negocio del huachicol, el huachicol fiscal y el narcotráfico. De acuerdo a una fuente de inteligencia, el padre de Ezequiel González, del mismo nombre y de apodo “Kino”, tiene antecedentes de relación con la delincuencia organizada.
Originalmente, Quarum Stone SA de CV era controlada por Eduardo González Duelos, hermano del dueño de la Huachi-Refinería. Como administrador único aparecía Diego Canavati Dahuabe y Héctor Orlando Aguirre Ramírez fungía como gerente especial. Los tres personajes fueron señalados, junto a Ezequiel González Duelos y a Ramiro Gándara Martínez, en una denuncia presentada por el gobierno de Tamaulipas en relación a “operaciones con recursos de procedencia ilícita, peculado, delincuencia organizada y enriquecimiento ilícito, puesto que han utilizado esquemas de financiamiento a grupos criminales, desvío de recursos, corrupción y lavado de dinero”. El 29 de abril de 2026, Quarum Stone SA de CV llevó a cabo una asamblea ordinaria en la que se estableció a Ezequiel González Duelos como el único dueño.
El resto del mapa del imperio inmobiliario dibuja una estrategia diversificada: una casa en Valle de Chipinque, adquirida el 5 de junio de 2024 en 30 millones de pesos; un lote de 1,089 metros cuadrados, en Rincón del Campestre por 16 millones de pesos, comprado el 3 de octubre de 2023; una propiedad en San Agustín por 18 millones, transferida el 14 de junio de 2023; así como cinco lotes industriales en San Javier, Apodaca, por 18.3 millones de pesos, mediante un fideicomiso administrado por Banco Invex. Se suman inmuebles en Terralta, Colorines, Stanza, la Colonia Moderna, El Barrial y Pedregal de la Silla.
Además, una persona con conocimiento directo de la operación de la Huachi-Refinería, aseguró a Código Magenta que esta estructura comandada por Ezequiel González Duelos y por Ramiro Gándara Martínez, realizó una inversión de 350 millones de pesos para la instalación de una empresa espuela en Ramos Arizpe, Coahuila, para el manejo de productos derivados del petróleo: Grupo Stratex SA de CV, que comparte dirección fiscal con Energy Refinados en Gómez Morín 955, interior 212, en el mismo complejo de edificios donde el despacho Flores Serna y Asociados, de Marcelo Flores Serna, tenía sus oficinas. El hermano del secretario de Gobierno de la administración de Samuel García fue el delegado especial que presidió una asamblea de Energy Refinados, en la antesala del inicio del sexenio de Andrés Manuel López Obrador. González Duelos y Gándara Martínez son socios igualitarios en esta ‘joint venture’.
La instalación de la refinería clandestina en Cadereyta fue valuada entre 70 y 80 millones de pesos. Sin embargo, su operación rindió frutos de miles de millones de pesos. La Huachi-Refinería pudo ser desmontada en semanas, pero el patrimonio construido alrededor de sus operadores es más difícil de desaparecer. Queda inscrito en escrituras, fideicomisos, catastros y fachadas frente a la laguna. Ahí está ahora la pregunta central: si la infraestructura clandestina fue el origen de una fortuna, ¿puede el Estado mexicano demostrar cómo se convirtió el combustible clandestino en un imperio criminal tangible? El silencio probablemente se explica por el pago de una contraprestación de un millón de pesos al mes a un alto funcionario federal.