21 de noviembre 2019
Política
El primer ministro israelí enfrenta tres cargos de corrupción
La Fiscalía General acusa a Benjamín Netanyahu de soborno, fraude y abuso de confianza. Israel está al borde de una crisis constitucional.
Por Redacción Magenta
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Israel se ha sumado a Estados Unidos y a Reino Unido en la lista de las democracias consolidadas de occidente que están al borde de una crisis constitucional. La Fiscalía General presentó cargos de soborno, fraude y abuso de confianza en contra del primer ministro, Benjamín Netanyahu.
Esto ocurre un día después de que el presidente, Reuven Rivlin (una figura ceremonial en la estructura del Estado), confirmó el fracaso del tercer intento en el último año para formar gobierno. Ni la coalición de Netanyahu, del partido de derecha, Likud, ni la de su rival más visible en las elecciones, el general Benny Gantz, del partido de centro-derecha, Azul y Blanco, consiguieron los votos suficientes en el Knesset para asumir el poder.
Las acusaciones en contra de Netanyahu, el primer ministro con mayor tiempo en el cargo en la historia de la democracia israelí, están asociadas a un presunto acuerdo ilegal en el que se ofrecieron privilegios de Estado a tres empresarios de la industria de medios a cambio de cobertura periodística favorable.
Netanyahu ha tomado prestado el discurso de defensa de Donald Trump frente al proceso de impeachment en Estados Unidos. El premier israelí se refirió a las acusaciones de la Fiscalía General como “una cacería de brujas” y una “conspiración del Estado Profundo”.
Pese a que la discusión legal sobre la constitucionalidad de la permanencia de Netanyahu en el cargo sigue en el aire, es probable que siga siendo primer ministro hasta que una nueva elección reconfigure el balance de fuerzas políticas y se pueda formar un nuevo gobierno.
Mientras tanto, el proceso judicial ha roto cualquier posibilidad de que Likud y Azul y Blanco lleguen a un acuerdo para pactar una coalición de unidad. El general Gantz ha sido enfático en que su partido no participará en un gobierno bajo el liderazgo de un primer ministro con imputado.
Hacia el exterior, la salida de Netanyahu implicaría el retiro de uno de los principales soportes internacionales de Donald Trump. Uno de los enfoques de la investigación de la Fiscalía General está centrado en la relación del premier israelí con Sheldon Adelson, el empresario casinero que es dueño del periódico Israel Hayom y que figuró como uno de los principales donantes de la campaña del presidente americano.
El gobierno de Netanyahu se ha desplazado gradualmente hacia la derecha del espectro político, asumiendo una actitud cada vez más agresiva en términos de seguridad nacional y de la expansión de los asentamientos israelíes en Palestina.
El futuro de la única democracia de Medio Oriente permanece incierto.