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17 de junio 2024

25 de marzo 2024

¡Que alguien me explique!

Morena en peligro

El drama es que los dineros ilícitos del ingreso a México de esos combustibles producidos en Estados Unidos están siendo utilizados para financiar campañas electorales de Morena, el partido en el poder

Por Ramón Alberto Garza

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Una ola de indignación entre la clase política de los Estados Unidos están provocando las revelaciones sobre el huachicol fiscal que tiene su origen en suelo norteamericano.

Desde las exhibiciones de chats, audios y videos de los teléfonos perdidos del ejecutado huachicolero, Sergio Carmona, hasta los combustibles que ingresan por ferrocarriles o por altamar desde Houston al puerto de Altamira, el contrabando de gasolinas y diésel se salió de control.

Y el drama es que los dineros ilícitos del ingreso a México de esos combustibles producidos en Estados Unidos están siendo utilizados para financiar campañas electorales de Morena, el partido en el poder.

Y esto sí puede resultar en un punto de quiebre, con serias implicaciones para el partido que dirige Mario Delgado -también coordinador de la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum- porque el caso judicial podría arraigarse en Estados Unidos con desenlaces que hoy serían calificados como impensables. Analicemos.

Mexicanos -Pemex y particulares- compran en refinerías norteamericanas gasolinas y diésel de manera legítima. Pero empleando pipas, ferrocarril o buques tanque los introducen a México sin pagar impuestos o declarando que lo que están pasando son aceites parafínicos que tienen otro arancel. Eso ya de suyo es un ilícito, un acto criminal.

Una buena parte del dinero, producto de ese huachicol fiscal, es destinado a financiar campañas políticas de Morena, como ya quedó de sobra demostrado con los teléfonos perdidos de Carmona. El ascenso de Rubén Rocha en Sinaloa y de Américo Villarreal en Tamaulipas pasa por esos dineros sucios.

Lo dramático es que Sinaloa y Tamaulipas son dos entidades en las que operan cárteles -como el de Sinaloa y el del Noroeste- que son productores o territorio de paso para el mortífero fentanilo, una droga que está matando a unos 100 mil norteamericanos al año.

En pocas palabras, gracias a la disponibilidad en la compra de combustibles norteamericanos y al complejo entramado de su contrabando hacia México, se tienen los fondos para mantener en el poder a Morena, que gobierna las entidades productoras de la droga que es la mayor, la más adictiva, la más barata y la más mortífera.

Es decir, el dinero para acabar con las vidas de 100 mil norteamericanos sale de  la comercialización ilícita de combustibles producidos en Estados Unidos y que termina financiando al partido político que auspicia esas entidades donde se produce o por dónde se contrabandea el fentanilo.

Algunos congresistas norteamericanos comienzan a tomar conciencia de ese drama y ya estarían cabildeando que, dadas las pruebas que existen sobre ese huachicol fiscal, se deje de considerar a Morena como un Partido Político y sea declarado como una Organización Criminal.

Si eso se da en el seno del Congreso norteamericano, autoridades del vecino del Norte estarían en posibilidad de demandar la detención y extradición de aquellos personajes de Morena que forman parte del entramado criminal. Y al frente de ellos iría Mario Delgado, quien desde sus días de amistad y enorme cercanía con Sergio Carmona -quien hasta le facilitaba su avión para sus traslados- está demostrado que fue una pieza clave para trasvasar esos dineros ilícitos a todas las entidades donde se dieron elecciones entre 2021 y 2023.

Julio Carmona, hermano de Sergio, operando como testigo protegido, ya entregó a las autoridades norteamericanas documentos clave que no dejan lugar a dudas de las transferencias que se hicieron desde paraísos fiscales en donde fueron depositados los cientos de millones que son “el guardadito” para financiar campañas morenistas. Américo Villarreal fue el delegado de Morena en Sinaloa, hasta donde llevó maletas de efectivo para la campaña de Rubén Rocha. Y un año más tarde, el ya gobernador de Sinaloa habría pagado el favor devolviendo recursos para financiar la campaña de Américo Villarreal para gobernar Tamaulipas.

Aunque eso de gobernar es un decir, porque las posiciones clave del gobierno tamaulipeco son controladas hoy por la viuda de Sergio Carmona, Perla McDonald Sánchez, quien está cobrando así todo el financiamiento que su difunto marido le dio a la campaña morenista. Y los candidatos y las candidatas al Senado, a diputaciones o a alcaldías clave en Tamaulipas -como Erasmo González, Olga Sosa o José Ramón Gómez Leal, entre otros-, aparecen claramente como parte del engranaje huachicolero de Sergio Carmona.

¿Pueden imaginar que dos semanas antes de la elección presidencial, el gobierno de los Estados Unidos reclamara la extradición de Mario Delgado, acusándolo de ser eje central de la distribución de esos dineros ilícitos a las campañas de Morena?

Hasta hoy, los morenistas -desde el presidente Andrés Manuel López Obrador, pasando por el líder de Morena, por Américo Villarreal o Erasmo González, entre otros- guardan hermético silencio sobre las revelaciones de los millones y millones de litros de combustibles contrabandeados cada mes desde los Estados Unidos.

Pero tendrán que salir a dar la cara cuando se acaben de conocer otros testimonios que no dejan lugar a dudas que las maletas de efectivo viajaron desde Tamaulipas hasta Sinaloa, para garantizar que Morena gobernara los dominios de Joaquín “El Chapo” Guzmán.  Morena está en peligro. Y si no hay un oportuno control de daños, su candidata presidencial, también.

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