[hurrytimer id="116852"]
16 de enero 2026

16 de enero 2026

Opinión

#LosTaconesDeMarcela | Enemigo en Casa: La Soberanía (ironía) de Morena

Los Tacones De Marcela

Irónico pensar que la presidente Claudia Sheinbaum sea soberana cuando México está sumergido en un “narcoestado”

Por Marcela Garza Barba

COMPARTE ESTA HISTORIA

Irónico pensar que la presidente Claudia Sheinbaum sea soberana cuando México está sumergido en un “narcoestado”.

Irónico pensar que las asperezas entre Estados Unidos y nuestro país se limarán con un par de llamadas al teléfono rojo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Al día de hoy, la cooperación que tanto Trump quiere que se dé con México NO se ha dado… las prórrogas poco a poco se agotan.

La presidente Claudia estira hacia el lado amloísta y Trump hacia el lado trumpista.

Esa es la REAL cooperación entre los vecinos.

La cooperación a la que se refiere Trump incluye que el gobierno de la presidente Claudia NO envíe petróleo a Cuba y enfrente con todas las de la ley a los cárteles terroristas en suelo mexicano, incluyendo a los criminales de cuello blanco de cualquier partido y color… también de Morena.

Según el Wall Street Journal, la 4T está preocupada por la presión de Trump para ir contra “narcopolíticos”.

En territorio nacional, la presidente no se ve preocupada, recita lo contrario en cada mañanera.

Si la presidente fuera soberana, México no estaría sumergido en un narcoestado con criminales de cuello blanco o con familiares y amigos del círculo cercano amloísta… excusados, sin rendir cuentas por sus negligencias y/o fechorías.

Si la presidente fuera soberana, desde su llegada al poder hubiera trazado y ejecutado un plan rápido y furioso (con eso de que le gustan los Planes A, B y C) para erradicar la corrupción y el crimen organizado, y así no andar gastando en “jornadas de soberanía” disfrazadas de bienestar y en reformas electorales a modo para ganar las próximas elecciones de 2030.

La soberanía real no empieza con un discurso fachada, empieza con una líder de nación que vela por el pueblo y para el pueblo en temas de seguridad, medicamentos, educación y economía.

Hoy, México está más lejos de ese pueblo y más cerca del crimen organizado.

¡Sobironía!

Las llamadas al teléfono rojo trumpista no serán salvavidas para México si el gobierno de la presidente Claudia no coopera, de manera transparente y real.

El enemigo está en casa, no en el extranjero… más temprano que tarde, alguien pondrá un “hasta aquí”.

¿Valdrá la pena arriesgar el todo por defender, soberanamente, a la mano que mece la cuna en la cúpula del poder?

“México ya está entre los diez países más felices del mundo. No es casualidad ni discurso, es la 4T”, esto publicó José Ramón López Beltrán, uno de los hijos del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, esta semana en su cuenta de X.

Nada más falso. ¿O ustedes creen que Australia está por debajo de México en felicidad?

Con el simple hecho de que Australia tiene uno de los mejores sistemas de salud del mundo, mientras que aquí, en México, hay una crisis de salud sin precedentes, con eso mata la supuesta felicidad ficticia que pregona López Beltrán.

Y claro, hay que sumarle la inseguridad incesante, la economía a la baja, las nulas estrategias educativas y el secuestro no sólo de los tres poderes, sino de la Fiscalía.

La cuenta de X de donde sacó esa información López Beltrán, no es una casa de encuestas oficial.

Así la mentalidad de los que hoy manejan a nuestro país.

Falsas narrativas ensalzadas de soberanía y transformación.

Cuando ellos son los primeros que NO predican con el ejemplo.

¿O por qué la Casa Gris y las compras en Houston sí están muy felices en México?

No por nada, el chatbot “GROK” llama “Nepobaby” a José Ramón y todavía el hijo de AMLO se atreve a exigir una disculpa.

¡Sobironía!

La disculpa la tienen que dar su padre, él, sus hermanos y el círculo cercano amloísta por descarrillar, literalmente, a nuestro querido México… todo por perseguir la única finalidad: que siga la corrupción morenista bajo el mando de Andy López Beltrán en 2030… cosa que ahora, con el Nuevo Orden, quizá esté muy lejana. 

Aquí viene ese punto de inflexión del que tanto se ha hablado, que enfrentaría la presidente Claudia.

In AMLO We Trust o In Trump We Trust.

Hasta hoy, la presidente está en modo “In AMLO We Trust”.

Ahí está un Adán Augusto López, por ejemplo, uno de los “íntimos” de López Obrador.

El que maneja los juegos del hambre en el senado, modo Plan C de Corrupción, mientras se pone al día en noticias deportivas muy “agusto”.

IN-TO-CA-BLE por el Gobierno de México.

Al día de hoy, Adán Augusto acumula 37 denuncias, mismas que la Fiscalia General de la República opta por no tocar.

El Caso de “La Barredora” ya quedó atrás, no importa el por qué ni el para qué, con tal de que la maquinaria siga aceitando hacia el 2030.

Y Adán Augusto…

De los hijos de AMLO, ni se diga… de los tres no hay uno con soberanía ni valor.

Su valor está en acumular riqueza en sus bolsillos, mientras a los mexicanos apenas y les alcanza para la canasta básica.

Descarrilan trenes a su antojo con amigos cercanos.

El tráfico de influencias y los “Chocolates del Bienestar”, sus deportes favoritos.

Presuntamente, se benefician de programas como Sembrando Vida y están en denuncias por presunta participación en el huachicoleo fiscal.

Mientras Sheinbaum sigue en el juego nacional de la protección total de su tlatoani López Obrador, de sus hijos y de su círculo cercano como un Adán Augusto, el presidente Trump ya está en un juego de orden mundial que incluye no sólo cancelaciones de visas a 75 países, sino detenciones a líderes criminales como Nicolás Maduro.

¿In AMLO We Trust, presidente Claudia?

Si la presidente cree que las aguas se calmaran con un par de llamadas, después del 20 de enero, está muy equivocada.

Somos un país más en la lista del telefono rojo.

El “as” lo tiene Trump bajo la manga y para él, todo lo que tenga que ver con enriquecimiento ilícito y cárteles terroristas que afecten a su país debe ser redireccionado.

O se alinea y coopera la presidente o se enfrentará a las consecuencias, y eso incluye a los mexicanos.

Es hora de dejar las falsas narrativas y las falsas soberanías.

La cooperación entre Estados Unidos y México debe ser real.

Las llamadas son avisos, no arreglos, o pregúntenle a Maduro.

¡Morena no debe estar “augusto”!

¡Sobironía!

Publicidad
Publicidad
Publicidad