29 de mayo 2026
Opinión
#LosTaconesDeMarcela | El Control Mañanero
Los Tacones De Marcela
Gran daño nos hace como sociedad encender el televisor cada mañana y ser controlados por una narrativa morenista, en un país de las maravillas inexistente, con todo el poder del Estado. ¿Hasta cuando México dejará el control mañanero “goebbeliano”?
Por Marcela Garza Barba
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Los gobiernos populistas utilizan la propaganda para dividir en tiempos revueltos… y claro, manipular a su favor.
“Nosotros” o “Ellos”.
“Chairos” o “Fifís”.
“Guindas” o “Todos lo demás”.
Si ya estamos en el divide y vencerás… “narcopolítico” o “político”.
No bastan los tres poderes cooptados por el poder del Estado, se necesitan siervos que sigan a los líderes sectarios… y para eso está la propaganda gubernamental “Goebbeliana”, la mañanera del pueblo.
¿Saben cuánto nos cuesta cada mañanera?
Preguntas a modo y bots incluidos, ¡claro!
Más delante te lo digo.
Gran daño nos hace como sociedad encender el televisor cada mañana y ser controlados por una narrativa morenista, en un país de las maravillas inexistente, con todo el poder del Estado.
¿Hasta cuando México dejará el control mañanero “goebbeliano”?
Ya es un deporte en este país preguntar todas las mañanas: “¿qué dijo la presidente en su mañanera?”.
No porque se diga algo de valor para los mexicanos o porque se den resultados puntuales sobre la inseguridad incesante en la que vivimos, tema central en nuestro país, sino porque desde la época del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, la mañanera se utilizaba para seducir a las masas y así instalarse en el inconsciente colectivo.
Tal cual la época alemana de 1933 a 1945, cuando Joseph Goebbels, Ministro de la Propaganda de Adolfo Hitler “ilustraba” a las masas con propaganda, enfocándose en las emociones y anulando así cualquier pensamiento crítico.
¿Les suena un tanto familiar?
Opinas igual que los “mañaneros” o eres enemigo.
En México, Jesús Ramírez Cuevas digamos que es el Ministro de la Propaganda Morenista.
Escribe el script de la presidente, se abre el telón mañanero y que comience la crítica opositora; el divide y vencerás; la culpa es de Calderón. Y ahora con la novedad de un refrito del “Quién es quién de las Mentiras” que explicaba Elizabeth Vilchis, ahora “Derecho de Réplica” que expondrá Luisa María Alcalde.
Propongo un “Quién es quién de los bots” mejor, pues se dice que las granjas de bots comenzaron desde la época de AMLOVE.
Según un estudio de Signa Lab Iteso, la #RedAMLOVE en 2019 creó los hashtags #PrensaFifí y #Chayoteros, dando todo el poder en redes sociales para incentivar una conversación a modo. En el estudio subrayan que el objetivo de dichas tendencias impuestas iban directamente a atacar a los periodistas Carlos Loret de Mola y Joaquín López-Dóriga.
Así, igualmente, se presume se impulsó el hashtag a modo con granja de bots #ESClaudia para promover la candidatura de la hoy presidente Claudia Sheinbaum.
Mezcla “goebbeliana”, polarización y censura.
Llevamos desde el 3 de diciembre de 2018 encendiendo el televisor y las redes sociales para escuchar una narrativa maquillada, empoderada por el aparato del Estado, que lejos está de la realidad que hoy carcome a nuestro México, lindo y herido.
“Vamos mejor que nunca” Vs. “Vivimos en un narcoestado”.
“La economía está muy bien” Vs. “No tenemos para comer”.
Basta con voltear alrededor para diferenciar lo real de la propaganda política.
Indignante que los mexicanos sigamos de espectadores de un show mañanero que utiliza el dinero y el poder del Estado en reporteros, fotógrafos, traductores, iluminación, mobiliario, podio, mentes “goebbelianas” con presuntas granjas de bots incluidos y hashtags virales.
Eso, sin contar el costo de las horas-hombre.
El gobierno asegura que la mañanera no cuesta a los mexicanos y cito textual “la mañanera no cuesta porque usamos personal ya contratado”.
Un segundo…
Cuando un presidente o una presidente se moviliza… cuesta.
Cuando un presidente o una presidente utiliza sus horas laborales para diariamente estar detrás de un podio narrando el cuento gubernamental de “nuestro país está mejor que nunca”… cuesta.
Y si a esto le sumamos, como dije anteriormente, reporteros, camarográfos, iluminación, seguridad, monitoreo digital, traducción, diseño, community managers, coordinadores, ayudantía y demás para que salga el show en tiempo y forma… el monto se eleva.
Y si es fuera de Palacio Nacional, digamos en otro estado, ni se diga… el costo sube.
Según el CEPROPIE, la producción de las conferencias matutinas superó los 511 millones de pesos mexicanos durante el sexenio pasado.
Y cito textual “las cifras oficiales indican un gasto superior al presupuesto original autorizado por la Cámara de Diputados”.
Alrededor de 100 millones de pesos anuales más operativos “no oficiales”.
Se dice que, presuntamente, pagan alrededor de 170 mil pesos por preguntas a modo en la mañanera.
Todo para defender a capa y espada la narrativa morenista de transformación y bienestar, mientras es evidente el apoyo al narcoestado.
Así es… nos cuesta vivir… en la mentira.
¿Y la realidad?
La realidad es que este dinero mañanero podría utilizarse para un México mejor… y no, no hablo de utopías.
Por ejemplo, con algo del gasto mañanero alcanzaría para reformar aulas que sufren deterioro y para comenzar a implementar un par de estrategias educativas que no estén basadas en becas y “Dádivas del Bienestar”, que sólo sirven para el voto morenista.
Con algo del gasto mañanero se podría apoyar al campo, surtir medicamentos, ayudar a las madres buscadoras y trazar una estrategia de seguridad integral que no termine en cifras oficiales de desaparición sobre desaparición.
Con algo de este dinero… alcanzaría para comenzar a trazar un país de bien y no de narcopolíticos.
Es muy fácil subirse cada mañana a un podio y con todo el poder del Estado decir…
Exhibir…
Amenazar…
Ponerse al tú por tú…
Culpar a Calderón…
Ponerse del lado incorrecto de la historia.
Manejar a las masas como en la época “Goebbeliana”.
Si desde la mañanera se comenzara a resolver la situación de nuestro país, empezando por ver la realidad, otra cosa sería.
Hoy nos cuesta la mañanera, no sólo porque se vive en un mundo al revés, sino porque se gastan millones en imagen y narrativa para salvar el pellejo electoral, no para salvar la vida de los mexicanos.
Es cuestión de ética y de principios, no de control mañanero “goebbeliano”.
Si se trata de apagar el televisor o de cambiar de canal, pensemos en la mañanera que sólo sirve como medio manipulador para defender los intereses del narcoestado en el que vivimos.
NO es una mañanera del pueblo.