10 de abril 2026
Internacional
La ofensiva israelí contra Hezbolá desplaza a millones
Israel mantuvo e intensificó sus ataques sobre Líbano pese al alto al fuego temporal entre EEUU e Irán. La ofensiva ha dejado más de un millón de desplazados en un país de alrededor de cinco millones de habitantes
Por Redacción Magenta
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¿Qué pasó?
- Israel mantuvo e intensificó sus ataques sobre Líbano pese al alto al fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, con una ofensiva que incluyó alrededor de 160 bombardeos sobre 100 puntos en apenas 10 minutos, que dejó más de 300 muertos y más de 1,100 heridos, de acuerdo con balances citados por Reuters.
- Los ataques alcanzaron zonas de Beirut que hasta ahora habían permanecido relativamente al margen de la campaña más intensa, incluidas áreas residenciales como Corniche el-Mazraa, Manara, Ain al-Tineh, Tallet al-Khayat, Basta, Moseitbeh y Ain al-Mreisseh.
- Sólo en Beirut murieron 92 personas, según la Defensa Civil libanesa.
- La ofensiva israelí se produce en paralelo a la invasión terrestre del sur del Líbano y a órdenes de evacuación masivas que han contribuido al desplazamiento de más de un millón de personas, en un país de alrededor de cinco millones de habitantes.
- En entrevista con The New Yorker, Maha Yahya, titular del Centro de Medio Oriente del ‘think tank’ Carnegie Endowment, señala: “Hay una limpieza étnica deliberada de la población chiita en el sur del Líbano”.
- El análisis apunta a que lo que ocurre en el sur no es sólo una operación contra Hezbolá, sino una estrategia que está vaciando zonas chiitas y alterando la composición demográfica del territorio fronterizo. “Esta no es una zona de amortiguamiento militar, es territorio libanés ocupado, punto”, sentencia.
- Mientras Israel y Líbano se preparan para conversaciones directas la próxima semana, sigue sin aclararse si el cese al fuego entre Washington y Teherán incluye o no las operaciones israelíes en territorio libanés.
¿Por qué importa?
- La ofensiva ha abierto un nuevo nivel de devastación humanitaria en Líbano: más de un millón de desplazados en un país de alrededor de cinco millones de habitantes representa una presión extrema sobre el Estado, la infraestructura civil y la convivencia social.
- El gobierno de Israel justifica la cruzada militar como una operación para neutralizar las operaciones de Hezbolá, un grupo paramilitar antagonista que recibe financiamiento y asistencia de Teherán. Hezbolá, un grupo religioso islámico chiíta, es parte de una red de aliados de Irán en Medio Oriente que han estado implicados en ataques terroristas contra Israel.
- Sin embargo, las decisiones militares del Ejército israelí afectan primordialmente a la población civil que no necesariamente está alineada con Hezbolá. La interpretación de Yahya introduce una acusación de alto calibre político y moral: que la campaña israelí en el sur no sería únicamente militar, sino también demográfica, al alterar de facto la composición sectaria de la zona fronteriza.
- Una ocupación prolongada del sur, lejos de desactivar a Hezbolá, podría fortalecer su narrativa de resistencia y cerrar filas en torno a la organización, incluso entre sectores que antes criticaban haber arrastrado al país a la guerra.
Los detalles:
- Yahya afirma que Israel ha ordenado la evacuación de casi 15 por ciento del territorio libanés y que muchos de los desplazados probablemente no podrán volver a sus hogares.
- La analista sostiene que la devastación no se limita a viviendas e infraestructura urbana: también denuncia la destrucción de aldeas, puentes y tierras agrícolas, así como el arranque de más de 60 mil olivos y el uso de fósforo blanco sobre zonas de cultivo.
- Según su testimonio, algunas aldeas predominantemente cristianas han podido permanecer en la zona de evacuación, mientras que las áreas chiitas han sido vaciadas, un elemento que refuerza su lectura de sesgo sectario en la operación.
- La experta subraya que el miedo de la población del sur no se explica sólo por la guerra actual, sino por el antecedente de Gaza y por la memoria histórica de la Nakba palestina: salir del territorio y no poder regresar.
- Aunque cuestiona con dureza la ofensiva israelí, Yahya también responsabiliza a Hezbolá por haber llevado a Líbano a una guerra que, en sus palabras, la mayoría del país quería evitar, en una decisión que atribuye a Teherán.
El contexto:
- El actual frente libanés se agravó después de que, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero, Hezbolá respondiera con misiles contra Israel, detonando una represalia israelí de gran escala.
- Israel ha justificado parte de su estrategia con la idea de crear una “zona de amortiguamiento” en el sur del Líbano, aunque Yahya rechaza esa definición y la califica como una ocupación de territorio libanés.
- El gobierno libanés ha intentado responder con medidas internas, como declarar a Beirut una ciudad libre de armas, pero la propia Yahya reconoce que desarmar a Hezbolá en medio de una guerra abierta es inviable.
- Las conversaciones directas entre Israel y Líbano romperían un tabú político de gran tamaño en el país, pero su viabilidad dependerá de que se frene la ofensiva y de que exista claridad sobre el alcance real del alto al fuego regional.
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