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6 de marzo 2026

6 de marzo 2026

Comunidad

Impulsa UANL acopio y reciclaje de residuos electrónicos

La UANL recibe aparatos electrónicos en desuso para darles un manejo seguro y evitar contaminación. Desde 2014, sus campañas de reciclaje ‘e-waste’ han recolectado más de 226 toneladas, integrándose a cadenas de economía circular que transforman residuos en nuevos materiales

Por Redacción Magenta

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La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) mantiene su estrategia de reciclaje electrónico como parte de su Visión 2040 y de su política de sustentabilidad. La institución cuenta con un punto permanente de recepción de residuos tecnológicos en Guerrero 156 Norte, casi esquina con Múnich, donde se reciben materiales cada viernes.

Desde hace más de una década, la UANL desarrolla campañas para la correcta disposición de aparatos electrónicos en desuso, una práctica que busca reducir riesgos ambientales y fortalecer la cultura de responsabilidad social. De acuerdo con la directora de Gestión Ambiental y Seguridad Operativa, Evangelin Ramírez Lara, el manejo de residuos electrónicos comenzó a integrarse formalmente en 2014-2015, ante el incremento de este tipo de desechos.

La estrategia universitaria inicialmente se enfocaba en papel, cartón y plástico; sin embargo, la evolución tecnológica obligó a incorporar el llamado ‘e-waste’, por su volumen y por los materiales potencialmente contaminantes que contiene. Las campañas se realizan en el marco del Día Internacional del Reciclaje Electrónico y se alinean con estándares y convocatorias internacionales.

Las jornadas, que antes estaban dirigidas exclusivamente a la comunidad universitaria, se abrieron al público en general ante la creciente demanda de espacios adecuados para desechar televisores, celulares, microondas, cables y otros dispositivos.

Desde su inicio, las campañas han permitido recolectar 226 toneladas de residuos electrónicos hasta 2025. En su primera edición se reunieron 27 toneladas. Todo el material es entregado a empresas autorizadas para su traslado, desensamble y separación de componentes, bajo normatividad ambiental vigente.

La Universidad señaló que muchos de estos residuos contienen sustancias que pueden afectar el suelo y los mantos acuíferos si no reciben un tratamiento adecuado. Por ello, el proceso se realiza bajo controles específicos y con destino a cadenas de reciclaje dentro de un esquema de economía circular.

La Secretaría de Sustentabilidad reiteró el llamado a no desechar estos materiales en la basura doméstica y a utilizar centros de acopio autorizados. La participación ciudadana, señaló la institución, es clave para reducir el impacto ambiental y promover un manejo responsable de los residuos tecnológicos.

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