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29 de noviembre 2025

25 de noviembre 2025

¡Que alguien me explique!

Falso, presidenta, no hay diálogo

El campesino “bueno y sabio” se rebeló. Y diga lo que diga la presidenta Claudia Sheinbaum, en su gobierno no existe el diálogo: sus burócratas de la 4T son expertos en montar mesas, pero el diálogo no se les da

Por Ramón Alberto Garza

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El campesino “bueno y sabio” se rebeló. Y ayer lunes se cumplieron las advertencias de los agricultores y transportistas. Treinta y seis carreteras en 17 estados fueron bloqueadas en protesta por la inseguridad, los bajos precios de garantía al maíz y a otros productos agrícolas, además del rechazo a la nueva Ley de Aguas 2025. Vean las escenas de los cientos de kilómetros paralizados, a lo largo y ancho, del territorio nacional.

Por más que el gobierno de la Cuarta Transformación buscaba minimizar o endosar el conflicto al PRI y al PAN -como lo hizo ayer la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez– otros más sensatos, como el líder morenista en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, dijo que no hay pruebas para sostener que la oposición esté organizando las protestas y que, antes de señalar, hay que atender a quienes se manifiestan y escucharlos. Lo único cierto es que, diga lo que diga la presidenta Claudia Sheinbaum, en su gobierno no existe el diálogo.

Sus burócratas de la Cuarta Transformación son expertos en montar mesas, pero el diálogo no se les da. Buscan, a cualquier precio, imponer sus puntos de vista, si no escuchan se les acusa de ser “manejados por la derecha”, por el PRI o por el PAN. Y si de plano no reaccionan los inconformes, se les amenaza con abrirles carpetas de investigación y con cárcel.

Ninguna amenaza lanzada ayer desde Palacio Nacional o desde Bucareli fue suficiente. Los campesinos, los agricultores y los transportistas, desplazaron miles de tractores, tráilers, camiones de transporte de mercancías a lo largo y ancho de México. Desquiciaron desde el Puente Internacional de Ciudad Juárez hasta bloquear la carretera México-Querétaro, la arteria clave por la que transitan miles de millones de dólares en exportaciones e importaciones del libre comercio con Estados Unidos y Canadá. Y este drama irá creciendo en los próximos días, a menos que exista una respuesta real de este gobierno sordo, que se niega a escuchar a quienes menos tienen, a quienes más indefensos están.

Para los jerarcas de la Cuarta Transformación, el pueblo es bueno y sabio, mientras calle, mientras guarde silencio y no proteste. Pero los campesinos mexicanos, los miles que siembran maíz, o los limoneros y los aguacateros -entre muchos- que son extorsionados por el crimen organizado para permitirles sacar las cosechas de sus fincas, o los transportistas que son también extorsionados en las carreteras, ya se cansaron. Se les acabó la tolerancia. Escuchen, en vivo, la voz de quienes tomaron ayer esas carreteras y deduzcan si son agitadores o si son hombres que buscan defender el fruto de su trabajo, el precio de sus cosechas o la herencia de sus pozos.

Lo que se vivió ayer en Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Chihuahua, Baja California, Guerrero, Morelos, Hidalgo, Sinaloa, Coahuila, San Luis Potosí, Tamaulipas, Zacatecas, Tlaxcala y Veracruz -entre otros estados- es una alerta que pondría sobre aviso a cualquier mandatario. No parece ser el caso de la presidenta Claudia Sheinbaum que muestra severos signos de ensimismamiento político.

El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y decenas de organizaciones campesinas y de transportistas, están en pie de guerra, y no parecen dispuestos a ceder, si no ven que la inquilina de Palacio Nacional y sus secretarios reaccionen frente al drama. Al de los precios, al de la amenaza del despojo del agua, al de los robos y la extorsión.

El gobierno de la Cuarta Transformación es soberbio y está leyendo equivocadamente el signo de los tiempos. Como lo hace con los multimillonarios e injustos casos fiscales que les pretenden reabrir a Samsung y a FEMSA, con los que se intenta crear expedientes como aquellos con los que se persigue fiscalmente a Ricardo Salinas Pliego. Los efectos de esas decisiones unilaterales, sin sentarse a la mesa a conciliar, “porque lo digo yo”, “porque así es, les guste o no”, “porque tomas chocolate y pagas lo que debes”, eso no es diálogo, y mucho menos, ganas de buscar una salida para todos.

¿Por qué se amenaza con abrirles carpetas de investigación a los líderes campesinos que defienden su maíz y su agua, cuando a pesar de tanta evidencia criminal ya no se tocan los casos del huachicolero Andy López Beltrán, ni del “barredor” Adán  Augusto López, ni de su pupilo Hernán Bermúdez Requena?

Para los que protestan en el Zócalo o para los campesinos que bloquean carreteras, silencio y garrote; para los delincuentes morenistas, la mano amiga tendida y el perdón a todas sus multimillonarias fechorías. Esa es la orden desde Palenque.

Pero se están equivocando. Ya desde Chihuahua se lanzó la primera advertencia, de que si no son escuchados, se declarará la huelga fiscal, el freno al pago de impuestos.

Lo dicho. La sordera del gobierno de la Cuarta Transformación está despertando al tigre. Cuidado, porque como decía el MoNarco de Macuspana, después no habrá quién lo devuelva a su jaula.

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