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25 de julio 2026

24 de julio 2026

Internacional

El muro arancelario de Donald Trump

La administración de Donald Trump reconstruyó su muro arancelario a través de la entrada en vigor de una nueva ronda de tarifas que alcanza a México

Por Redacción Magenta

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¿Qué pasó?

  • México quedó en el grupo sujeto a una tasa de 10%, junto con países que cuentan con prohibiciones o compromisos parciales contra las importaciones producidas mediante condiciones laborales ilegales.
  • El nuevo gravamen no se aplicará a las mercancías mexicanas que cumplan con las reglas de origen del T-MEC. Alrededor de 15% de las exportaciones mexicanas (las que no califican para el tratado) podrían quedar expuestas al arancel.
  • La medida sustituye al arancel temporal de 10% impuesto con fundamento en la Sección 122, cuya vigencia expiró el 24 de julio. Washington trasladó así la presión comercial a un mecanismo de mayor alcance y sin el mismo límite temporal. 
  • El Representante Comercial Jamieson Greer se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum en Ciudad de México. Ambos gobiernos acordaron continuar las consultas bilaterales y celebrar una cuarta ronda de negociación en Washington durante septiembre.

¿Por qué importa?

  • La mayoría de las exportaciones mexicanas conserva acceso libre de aranceles, siempre que cumpla con las reglas del T-MEC. El gobierno mexicano puede afirmar que su condición preferencial no cambió, pero ésta depende cada vez más de requisitos de origen y certificación sujetos a negociación.
  • La secuencia demuestra que la Casa Blanca puede utilizar instrumentos comerciales unilaterales de manera paralela a la revisión del T-MEC. El tratado limita parte del impacto, pero no elimina la capacidad de Washington para imponer presiones fuera de su estructura formal. 
  • México mantiene una ventaja frente a otras economías, pero continúa expuesto a aranceles sectoriales sobre automóviles, acero, aluminio y cobre, además de posibles cambios en las reglas de origen norteamericanas.
  • De acuerdo al Instituto Peterson de Economía Internacional (PIIE, por sus siglas en inglés), la política comercial refleja un esfuerzo del gobierno de Estados Unidos por encontrar un traje legal a la medida para empatar las preferencias e interpretaciones económicas personales de Donald Trump. 

Los detalles:

  • Los países incluidos en la nueva acción comercial representan, en conjunto, 99.4% de las importaciones estadounidenses, de acuerdo con la oficina que dirige Jamieson Greer.
  • La investigación no acusa directamente a México de fabricar productos mediante trabajo forzoso. Sin embargo, el señalamiento consiste en que sus controles serían insuficientes para impedir el ingreso de mercancías elaboradas bajo esas condiciones en terceros países.
  • Los bienes sujetos a aranceles de seguridad nacional bajo la Sección 232 quedaron excluidos de esta nueva acción. También existen excepciones para ciertos insumos, materias primas y productos considerados estratégicos para la economía estadounidense.
  • Antes de emitir la determinación, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos realizó consultas, audiencias públicas y recibió comentarios de empresas, gobiernos y organizaciones interesadas.
  • Sheinbaum calificó la medida como unilateral y dijo que su gobierno busca un acuerdo de largo plazo que impida nuevos anuncios arancelarios inesperados.

El contexto:

  • La reunión entre Sheinbaum y Greer abordó asuntos de seguridad económica, agricultura, derechos laborales, pagos electrónicos, acero, aluminio, automóviles y cadenas regionales de suministro.
  • Ambos gobiernos expresaron su intención de fortalecer la manufactura norteamericana y limitar las ventajas obtenidas por países ajenos al T-MEC que utilizan a México, Estados Unidos o Canadá como plataformas de acceso regional.
  • La cuarta ronda bilateral se realizará en Washington en septiembre, en medio de la revisión del tratado y de negociaciones sobre contenido regional, sectores estratégicos y competencia china.
  • México evitó, por ahora, el impacto más severo del nuevo muro arancelario. Sin embargo, su ventaja ya no depende únicamente del texto del T-MEC, sino también de la interpretación que Washington haga de sus reglas y de las acciones unilaterales que decida imponer.
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