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9 de marzo 2026

9 de marzo 2026

Internacional

El litio y la coalición de Donald Trump contra los cárteles

El triángulo del litio en América del Sur estará controlado por países afines a la Casa Blanca como Argentina, Bolivia y Chile, quienes acaban de integrarse a una nueva coalición militar hemisférica para “erradicar” a los cárteles

Por Redacción Magenta

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¿Qué pasó?

  • En Argentina, el gobierno de Javier Milei firmó el 4 de febrero de 2026 un acuerdo con Estados Unidos sobre minerales críticos para fortalecer cadenas de suministro, en un movimiento que alinea a Buenos Aires con la estrategia de Washington en materias primas estratégicas.
  • En Bolivia, el presidente Rodrigo Paz y su equipo económico ofrecieron respetar los acuerdos vigentes de litio y energía, pero también abrir una etapa más favorable a la inversión y recomponer la relación con Washington y organismos multilaterales.
  • En Chile, José Antonio Kast ganó la elección presidencial de diciembre de 2025 y asumirá el poder el 11 de marzo de 2026, consolidando que los tres países del triángulo del litio queden bajo mandos políticos más cercanos al centro y la derecha. Su equipo de transición disputa con el gobierno saliente de Gabriel Boric el futuro de un proyecto de infraestructura chino de fibra óptica.
  • Paralelamente, Donald Trump anunció el 7 de marzo una nueva coalición militar hemisférica para “erradicar” a los cárteles y dijo que 17 países se habían incorporado a la alianza, en una agenda que mezcla seguridad regional, afinidad ideológica y reposicionamiento geopolítico de Estados Unidos.

¿Por qué importa?

  • El litio dejó de ser sólo un recurso minero: se convirtió en un activo estratégico de la competencia global por baterías, transición energética y cadenas industriales, y Washington busca asegurarlo con gobiernos políticamente afines.
  • La coincidencia entre gobiernos sudamericanos más cercanos a la derecha y la ofensiva regional de Trump contra los cárteles sugiere una arquitectura hemisférica donde seguridad, inversión y minerales críticos avanzan en el mismo paquete político.
  • Este reacomodo puede desplazar la influencia de China y Rusia en sectores estratégicos, particularmente en Bolivia, donde el nuevo gobierno ya prometió revisar el rumbo sin romper de inmediato los contratos heredados.

Los detalles:

  • El acuerdo entre Argentina y Estados Unidos sobre minerales críticos fue presentado por la cancillería argentina como un mecanismo para fortalecer cadenas de suministro y atraer crecimiento económico.
  • En Bolivia, el ministro de Energía, Mauricio Medinaceli, dijo a Reuters que los contratos firmados con empresas de China y Rusia se respetarán, aun cuando el nuevo gobierno discrepe del modo en que fueron adjudicados.
  • Rodrigo Paz busca revertir años de relaciones frías con Washington y con prestamistas multilaterales, después de una etapa de alineamiento boliviano con Venezuela, China, Irán y Rusia.
  • En octubre de 2025, Reuters reportó que el potencial boliviano sigue frenado por obstáculos legales y técnicos, entre ellos un esquema de fuerte control estatal que ha enfriado el interés de inversionistas.
  • La coalición anti-cárteles anunciada por Trump fue presentada como una alianza militar regional; su lenguaje elevó el combate al crimen organizado al terreno de la seguridad hemisférica, no sólo de la cooperación policial.

El contexto:

  • El llamado “triángulo del litio” está integrado por Argentina, Bolivia y Chile, una zona que concentra una porción decisiva de los recursos mundiales del metal usado en baterías y tecnologías de electrificación.
  • En los últimos meses, Sudamérica registró un viraje político hacia liderazgos más conservadores o promercado, con Milei en Argentina, Paz en Bolivia y Kast como presidente electo en Chile.
  • La Casa Blanca de Trump ha endurecido su narrativa regional frente al crimen organizado; en marzo, funcionarios estadounidenses sostuvieron públicamente que los cárteles sólo pueden ser derrotados con poder militar.
  • En ese marco, el control político del litio y la construcción de una coalición hemisférica contra los cárteles aparecen como dos piezas de una misma lógica: asegurar recursos críticos y alinear gobiernos regionales bajo la estrategia de seguridad y competencia geopolítica de Washington.
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