26 de febrero 2024

9 de octubre 2023

¡Que alguien me explique!

El golpe a Israel: Otro Yom Kippur

El ataque de los islamistas de Hamás a Israel sacudió no solo a Tel Aviv, sino al mundo entero

Por Ramón Alberto Garza

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Nadie lo imaginó… Fue totalmente sorpresivo, por asalto… Pero, sin duda, lo que es más increíble, no fue detectado por el que es considerado el mejor servicio de inteligencia en el planeta… El ataque de los islamistas de Hamás a Israel sacudió no solo a Tel Aviv, sino al mundo entero.

El golpe del movimiento palestino de resistencia islámica, conocido como Hamás, fue asestado el pasado sábado, exactamente 50 años y un día después de que ocurrió el asalto de Egipto contra Israel, en lo que entonces se conoció como la guerra del Yom Kippur o la guerra del Día del Perdón, un día de fiesta judío.

El terrible asalto del pasado sábado, también en las festividades del Yom Kippur, fue calificado ya como el peor día en la historia militar de Israel. Es una humillación que se da en los días en que el mundo se detiene a observar “Golda”, una magistral y sorprendente película que describe las vicisitudes de la primera ministra israelí, Golda Meir, precisamente al enfrentar las fallas militares de aquella guerra que se inició el 6 de octubre de 1973. ¿Coincidencia?

Pero el agravante de este nuevo conflicto bélico es que no se libra contra el ejército de una gran potencia, como lo eran hace 50 años las milicias de Egipto, sino contra milicias palestinas que lograron penetrar en 22 ciudades israelíes asentadas en la frontera con la franja de Gaza, además de lanzar -desde sus territorios- miles de misiles que sacudieron, incluso, las entrañas de la capital, Tel Aviv.

Un ataque de esta magnitud, que ya dejó más de mil 100 muertos -700 israelíes y 400 palestinos- y unos cuatro mil 500 heridos, no es posible sin el apoyo de alguna potencia. Y todo apunta para que ese patrocinador sea Irán.

La intención iraní sería boicotear las pláticas que se vienen tejiendo entre Israel, Arabia Saudita y Estados Unidos para lograr una paz amplia y más duradera en Medio Oriente.

Hoy, el ataque de Hamás no solo dinamita el avanzado acuerdo, sino que abre la posibilidad de una nueva y gran conflagración mundial. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ya le advirtió a su pueblo: prepárense  para una guerra larga y dolorosa.

La afrenta del sábado contra Israel es mayor aún, porque frente al desconcierto del ejército israelí, las milicias de Hamás tomaron a cientos de ciudadanos como rehenes y los trasladaron a Gaza para usarlos como escudos, buscando disuadir a Israel de un ataque masivo contra Gaza. Los analistas consideran este ataque no sólo inevitable, sino inaplazable. Destruir la franja de Gaza será uno de los destinos fatales de esta nueva guerra.

Además de Irán, en la ecuación contra Israel también estaría Rusia, que buscaría que los escasos recursos que tiene Estados Unidos para apoyar conflictos bélicos, con ayuda económica y armamento, se desvíen de Ucrania y se destinen a apoyar la guerra que ahora libra Israel. Putin pondría de rodillas a Volodymyr Zelensky.

Y ni qué decir de Qatar, que en los últimos años viene aportando mil millones de dólares a Hamás, presumiblemente para apoyar a crear sus comunidades en Gaza. Pero las sospechas son que ese apoyo fue utilizado para fortalecer sus milicias y su armamento, esperando consumar un ataque como el de este fin de semana a Israel.

Por lo pronto, Estados Unidos ya dispuso que el portaviones Gerald R. Ford, el más nuevo y avanzado, con sus aproximadamente 5,000 marineros y sus bombarderos caza, acompañados por buques crucero y destructores, se instale de inmediato en aguas del Mediterráneo.

Este es solo el primer aviso de que el conflicto iniciado por Hamás contra Israel podría alcanzar proporciones globales. Los pronósticos no son nada alentadores.

Con una gran diferencia: “Bibi” Netanyahu no es Golda Meir.

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