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10 de abril 2026

10 de abril 2026

Política

De BlackRock a Grupo Carso: Los aliados privados de Sheinbaum en la reactivación de la industria energética

Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno evalúa abrir espacio a la participación privada en proyectos energéticos mediante contratos con Pemex, en particular para detonar la producción de gas natural y el desarrollo de “fracking” en yacimientos no convencionales

Por Redacción Magenta

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¿Qué pasó?

  • Claudia Sheinbaum confirmó esta semana que su gobierno evalúa abrir espacio a la participación privada en proyectos energéticos mediante contratos con Pemex, en particular para detonar la producción de gas natural y el desarrollo de “fracking” en yacimientos no convencionales. La presidenta dijo que México importa alrededor de 75% del gas que consume y planteó elevar la producción nacional de 2,300 a 5,800 millones de pies cúbicos diarios al cierre del sexenio.
  • En paralelo, Sheinbaum informó que sostuvo una reunión en Palacio Nacional con Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, y con Adebayo Ogunlesi, de Global Infrastructure Partners. Según la presidenta, BlackRock expresó interés en seguir invirtiendo en México, sobre todo, en infraestructura.
  • La huella histórica de la inversión de BlackRock en activos energéticos en México incluye la adquisición de 900 millones de dólares que hizo la década pasada por el gasoducto Los Ramones y una participación en Sierra Oil and Gas (cuyo consorcio encontró el estratégico yacimiento Zama) que vendió a Deutsche Erdoel AG por 500 millones de dólares.
  • A diferencia de BlackRock, Grupo Carso, propiedad de la familia Slim, ya tiene presencia verificable en activos concretos del sector. Reuters documentó que Pemex y empresas de Carlos Slim negociaban desde marzo de 2025 una mayor participación en Ixachi, el principal campo de gas terrestre del país, y en Zama, uno de los desarrollos petroleros más relevantes del Golfo de México.
  • Esa relación se tradujo en contratos y compras específicas. En septiembre de 2025, Grupo Carso firmó con Pemex un contrato para financiar la perforación de hasta 32 pozos en Ixachi por un monto máximo de 1,991 millones de dólares.
  • En febrero de 2026, Grupo Carso confirmó, además, un contrato con Pemex para desarrollar el campo Macavil, con reservas 3P de 33.7 millones de barriles de condensado y 409.1 mil millones de pies cúbicos de gas natural. Bajo ese esquema, Pemex conserva al menos 40% de participación.

¿Por qué importa?

  • El giro de Sheinbaum marca una ruptura parcial con la línea del sexenio anterior: la prioridad sigue siendo la “soberanía energética”, pero ahora con una admisión explícita de que Pemex necesita capital y ejecución privada para desarrollar campos complejos y revertir la caída en producción.
  • La diferencia entre BlackRock y Slim es central. BlackRock aparece, por ahora, como un inversionista interesado en infraestructura y financiamiento; Grupo Carso, en cambio, ya se perfila como socio industrial con exposición directa en campos, perforación y desarrollo de reservas.
  • Para Sheinbaum, esos acuerdos pueden aliviar la presión financiera de Pemex; para el mercado, también revelan que la nueva política energética no implica una apertura amplia, sino una selección puntual de aliados privados con capacidad de capitalizar proyectos estratégicos.

Los detalles:

  • BlackRock sí tiene un antecedente formal con Pemex: en 2015, ambas partes firmaron un memorando de entendimiento para desarrollar y financiar infraestructura energética en México. Sin embargo, ese acuerdo no derivó públicamente en una participación operativa visible en campos de hidrocarburos.
  • BlackRock informó entonces que administraba 25 mil millones de dólares en México y que su plataforma global de infraestructura manejaba más de 6 mil millones de dólares en activos invertidos y comprometidos; sin embargo, ese anuncio no detalló un activo petrolero o gasífero específico adjudicado en México.
  • No obstante, la firma de administración de activos mantiene una participación relevante en la tenencia de bonos de Pemex a través de vehículos de inversión pasivos.
  • En el reporte intermedio de BlackRock Strategic Funds, al 30 de noviembre de 2025, aparecen varias posiciones en deuda de Pemex con valor de mercado agregado cercano a 53.9 millones de dólares, incluyendo bonos con vencimientos entre 2029 y 2047; entre ellos destacan 13.4 millones en el bono de Pemex 8.75% 2029, 14.2 millones en el 5.95% 2031 y 9.7 millones en el 6.84% 2030.
  • En otro vehículo, BlackRock Global Allocation Fund, al 31 de enero de 2026 figuraba una posición de 25.6 millones de dólares en el bono de Pemex 7.50% 2026.
  • El interés de Slim no se limita a Ixachi y Macavil. En 2023, Grupo Carso acordó comprar 49.9% de Talos México por 124.75 millones de dólares, una operación ligada a la participación en Zama.
  • En enero de 2026, Carso también anunció la compra de Fieldwood México, filial de Lukoil, por 270 millones de dólares, además de asumir una deuda de 330 millones de dólares, para quedarse con el control total de los campos Ichalkil y Pokoch.
  • Grupo Carso reportó, en sus resultados de 2025, activos por 1,682.1 millones de pesos en petróleo y gas, además de casi 9,993.6 millones de pesos en activos tangibles de exploración y evaluación, señal de que la energía ya no es un negocio marginal dentro del conglomerado.
  • Otro proyecto bajo revisión es Lakach, un campo de gas en aguas profundas frente a Veracruz con recursos estimados en 900 mil millones de pies cúbicos. Carso confirmó, en octubre de 2025, que seguía evaluando su viabilidad con Pemex por los altos costos y los precios del gas.

El contexto:

  • La urgencia oficial tiene un trasfondo estructural: México consume cerca de 9,000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural y depende de importaciones desde Estados Unidos para cubrir alrededor de tres cuartas partes de esa demanda.
  • El gobierno ha justificado el regreso al “fracking” como una respuesta a esa dependencia, con foco en las cuencas de Sabinas-Burro-Picachos, Burgos y Tampico-Misantla, donde las autoridades estiman un potencial superior a 141.5 billones de pies cúbicos de gas en recursos no convencionales.
  • El nuevo marco legal permite a Pemex celebrar contratos con particulares o esquemas de desarrollo mixto, manteniendo la propiedad estatal de los recursos.
  • En los hechos, la reactivación energética de Sheinbaum ya tiene un rasgo definitorio: más que una apertura general al capital privado, apunta a una red acotada de socios capaces de aportar dinero, infraestructura y ejecución en proyectos donde Pemex solo ya no alcanza.
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