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15 de Septiembre del 2020

#YoQuéVoyASaber | Samuel, el algoritmo y las carencias

El algoritmo de las redes de Samuel García debe ser el más básico que hay: si publica algo, seguro la riega. La obsesión del senador por compartir todo en redes ha sido su peor enemigo. Que alguien le apague el wifi.
Dicen que las redes sociales tienen un algoritmo tan sofisticado que pueden predecir lo que vamos a hacer.  Pero el algoritmo de las redes del senador Samuel García debe ser el más básico… si publica algo, seguro la cagx.  No es la primera vez que el autollamado senatore resbala en redes.  Pero su falla no es regarla en vivo a tiro por viaje... a todos nos puede pasar la falla del senador es esa absurda fijación por publicar en sus redes sociales cada movimiento de su vida.  Si come, si destapa una botella de champagne, si recibe un nuevo doctorado, si su esposa se enferma, si regala despensas, si se va de viaje, si se queda en casa…  En su afán por conectar con los votantes millenials, Samuel buscó convertirse en una especie de influencer político, pero solo se convirtió en su peor enemigo Porque las redes sociales replican e intensifican en el mundo digital lo que ya somos en el mundo real.  Así, si Samuel es un poco machista, quizá solo Mariana lo sabría… pero ahora lo sabemos todos. Si Samuel es un poco arrebatado en sus desvelos, solo él lo sabría… pero ahora lo sabemos todos. Si Samuel es un poco distraído con los nombres… ahora lo sabemos todos. Y no solo lo sabemos. Vamos a cobrárselo caro. Porque eso es lo que hacemos en redes. Juzgamos.  Por que desde nuestro sillón nos encanta dirigir linchamientos sin importar las consecuencias. Y porque la verdad, la mayoría no está buscando hacerle ver el error al otro para que mejore, para que cambie, para que recapacite… La mayoría solo quiere sentenciar. Porque las redes nos han dado ese poder.  Y el senador debería saberlo, porque alguno de sus 200 doctorados ha de ser sobre la era digital y cómo lo que publicamos tiene consecuencias directas en nuestra vida real. Hace algunos años, el conferencista Roberto Ruiz, también fundador de la organización Responsabilidad Digital publicó Eres lo que publicas un texto con datos bien reveladores. Por ejemplo, el 37% de las empresas en Estados Unidos usan las redes sociales de sus candidatos para investigar cada uno de sus movimientos, y el 92% utilizan redes sociales para contratar. Sí, checamos tus redes para ver si te contratamos o no. Además, cuatro de cada diez reclutadores han eliminado candidatos debido a lo que encontraron en Internet. Eliminar candidatos … le sonará familiar al senatore. La tecnología es una herramienta maravillosa, podemos picar un botón y recibir comida en menos de 20 minutos, podemos encontrarnos con gente que no hemos visto en años, podemos conectarnos con gente que no conocemos... Pero debemos ser conscientes de que todo lo que subimos a nuestras redes sociales tiene una consecuencia.  Incluso poner un like donde no debemos puede costarnos la chamba. Por eso, todos los expertos recomiendan hacer una pausa antes de publicar algo.  Nadie nos está apurando, no pasa nada si no subimos el desayuno de hoy, no pasa nada si no compartimos de inmediato cómo quedó la maceta que pusimos en la escalera,  a nadie le importa si nuestro perro se quedó dormido con las patas hacia arriba. Aunque se vea hermoso... Denle suave, no vaya a ser que el algoritmo descubra nuestras verdaderas carencias.