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03 de Junio del 2020

#YoQuéVoyAsaber Protestar es válido... aunque sea en carro.

La protesta del fin de semana en contra del gobierno de Andrés Manuel López Obrador es tan legítima como cualquiera. Lo que pasa es que no estamos acostumbrados ver marchar a quienes marcharon ese día y quizá por eso nos sorprende verlos peleando contra las injusticias, porque eso no había sido un problema para ellos en ningún otro momento.
Esta imagen grita empatía. Mujeres blancas, privilegiadas, protegiendo las vidas de negros que protestan por la brutalidad policiaca y el racismo, problemas totalmente ajenos a ellas. ¿Y éstas? La protesta del fin de semana en contra del gobierno de Andrés Manuel es tan legítima como cualquiera. Incluso, en algunos puntos tiene razón… quizá no en el del comunismo ni en el que AMLO debe irse a su país. Pero ciertamente el gobierno de la 4T ha dejado mucho qué desear, incluso, para quienes votaron por él. El manejo de las algunas de las más grandes crisis ha sido, en el mejor de los casos, ineficiente La cosa es que no estamos acostumbrados a ver protestar a quienes protestaron el sábado. Porque cuando pensamos en una protesta, la mayoría imaginamos esto Pero nadie puede negar que quienes salieron a las calles en su camionetas también tienen el derecho a manifestar sus inconformidades. Que no habían tenido la necesidad de hacerlo antes, también es cierto. Y quizá por eso nos sorprende verlos peleando contra las injusticias, porque eso no había sido un problema para ellos en ningún otro momento. Nadie los vio manejar por Paseo de la Reforma para unirse a las madres que clamaban por la desaparición de sus hijos. Nadie los vio tomar su Mercedes y rodar al lado de los que exigieron parar la violencia, no se unieron a quienes gritaron por mejores oportunidades para vivir. Ninguna otra causa ni ninguna otra lucha los movió lo suficiente como para gastar gasolina. Las mujeres blancas de la foto protestan por injusticias que no les suceden a ellas. Porque entienden que lo que está mal está mal aunque no nos pase a nosotros. Lo que pasó el fin de semana se puede resumir muy bien en este tuit. Son apenas unas pocas palabras, pero encierra todo lo que estuvo mal. Representa esa superioridad moral con la que los inconformes salieron a decirles a los demás que lo que les pasa a ellos, a los de carro, es lo que importa. Porque ellos son distintos, porque ellos sí tienen los ojos abiertos, porque ellos no son nacos, porque ellos han trabajado duro para tener un buen carro… Lo que por cierto implica que todos los que no tienen carro, los jodidos, no han trabajado lo suficientemente duro, por lo que no se merecen la recompensa y la satisfacción de manejar un BMW. Aún así, la protesta es válida. Luchar por un cambio es necesario. El problema, como yo lo veo, es que México nunca antes había estado tan dividido y todos queremos cambios diferentes. Y ahí, también hay que decirlo, gran parte de la culpa es del líder del país. Ese que todas las mañanas elige un sector al cuál atacar y que señala -como dueño de la verdad absoluta- de corruptos y traidores a todos quienes no compartan su ideología. Por eso, en nuestro país hay dos bandos, los que están a favor de Andrés Manuel y los que están en contra. Y ninguno de los dos está dispuesto ni a ceder ni a dialogar, porque ambos lados se sienten dueños de la verdad absoluta. De la causa más valiosa. De la protesta más necesaria. Entonces, todo lo que hagan unos es estupidez para los otros. Por eso, el asunto no es si protestaron en carro y a muchos nos parece absurdo. El problema es que no queremos escuchar por qué protestan. Porque hay un resentimiento añejo contra ellos, porque no se unieron a protestar contra las otras injusticias. Pero es verdad, las manifestaciones no solo son para los obreros. Sí, los obreros mueven a México, sin duda, pero también los empresarios y los trabajadores de oficina y las señoras que van a Costco y los de los carros del año y los que venden en el comercio informal… La suma de todos es la que mueve al país. Nada más que unos lo quieren mover a pie y otros en carro.