FACEBOOK

VISTAS
22 de Septiembre del 2020

#YoQueVoyASaber | El que no transa no avanza

La diputada transa con una foto en zoom; los de #FRENAAA transan con casas de campaña vacías; la señora transa al pararse en doble fila, el mecánico transa cuando te cobra de más.
La diputada de Morena, Valentina Batres, trató, con poco éxito, de hacer creer que estaba poniendo atención en una reunión virtual. Manifestantes de Frenaa trataron, con poco éxito, de hacer creer que miles de ellos estaban acampando en el zócalo. Porque en este país la cultura de la transa permanece intacta. Durante años nos han dicho que en este país el que no transa no avanza. Y muchos han adoptado esa frase como un mantra de vida. Desde la señora que se para en doble fila afuera de la escuela de su hijo para recogerlo primero, aunque haya una fila detrás, hasta el mecánico que te cobra por que la pieza de tu Tsuru solo la venden en Alemania. Los mexicanos transamos, porque la transa nos hace sentir que somos más listos que los demás, que podemos engañar sin ser descubiertos y que, eso, no cualquiera. Pero que además, si nos descubren tenemos la oportunidad de quedar impunes. En México, la probabilidad de que se denuncie y esclarezca un delito es tan solo de 1.3%. Y según Transparencia Internacional en América Latina, México es líder en corrupción. Así, en este país lo mismo transa el que se enriquece de la nada que el que compra votos o el que maquilla cifras o el que cobra un cheque que no es suyo El que se mete hasta adelante a la fila de los autos, el que se queda con el cambio cuando le dan de más o el que finge estar enfermo para no ir a trabajar. La transa como forma de vida. Por eso, cuando alguien devuelve una cartera con dinero o regresa para decirle a la cajera que le dio cambio de más, le hacemos fiesta y sale en la tele y en el periódico como un ser extraordinario. Cuando lo que hizo es justamente lo que todos deberíamos ¿que no? The Economist publicó un reportaje en el que reveló que el maratón de la Ciudad de México era la carrera en la que hay más "corredores tramposos”. En 2018, 5 mil de los 28 mil participantes fueron descalificados por tomar atajos, incluso, por tomar el Metro para reducir tiempo y alcanzar mejores marcas. Porque el chiste es ganar. Mostrar que somos más listos que los demás, que a nadie se le habría ocurrido lo que se nos ocurrió a nosotros. La diputada de Morena seguro pensó que nadie ha estado atorado en una junta virtual innecesaria pensando, ojalá pudiera poner una foto. Los manifestantes de FRENAA seguro pensaron que nunca nadie ha estado en un plantón pensando, ojalá pudiera dejar la casa de campaña vacía e irme a dormir a mi casa. El que transa no es más listo que los demás, el que transa solo es alguien que le vale madre la demás gente. Que no le importa conseguir algo con esfuerzo, solo le importa conseguirlo, porque eso, es lo único que lo hace sentir superior… y los tramposo están urgidos de sentirse superiores.