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05 de Septiembre del 2018

Freddie: ‘La reina’ de sus números

No era inglés ni su nombre de pila era Freddie Mercury, pero las energías numerológicas que le dieron su nombre y su fecha de nacimiento lo convirtieron en el hombre sexy que vibró sus números hasta hacerlos explotar.
A Freddie Mercury, los escenarios le quedaban pequeños. En cada una de sus presentaciones se le veía pasearse por los entarimados como un animal que conocía perfecto el terreno que pisaba, no se intimidaba y seducía a sus presas. Ese público que caía rendido ante su seducción con sus posturas triunfales y sus improvisaciones. Freddie sostenía el micrófono con la actitud épica de quien ostenta un cetro. No portaba corona, pero él se comportaba como si fuera el rey del mundo. Farrokh Bulsara, nombre real del cantante, nació el 5 de septiembre de 1946 en la isla de Zanzíbar, Tanzania, y su fecha de nacimiento nos habla mucho numerológicamente de cómo era esta figura provocadora, versátil y carismática tras los escenarios. Durante 29 años, Farrokh vivió una etapa de vida 5, cuyas características son pasar por muchos movimientos, cambios y quizá una falta de estructura. Pero a él no le vinieron tan mal debido a la energía 5 que le otorgaba su día de nacimiento. Así que todos esos movimientos de vida pudo sobrellevarlos gracias a su impaciencia, impulsividad, a amar la libertad y la aventura y esa gran sensibilidad para lo artístico. De muy pequeño fue enviado por sus padres a India a estudiar y al poco tiempo mostró aptitudes como boxeador. Colgó los guantes a petición de su madre y cambió el ring por la mesa de ping pong. A los 10 años ya era campeón escolar de la disciplina. Después despertó su afición por la música, tomó clases de piano e ingresó en el coro de la escuela. Más tarde demostró aptitudes escénicas y participó en varias obras de teatro del colegio. Luego formó su primer grupo musical: The Hectics, en donde ocupaba el puesto de pianista. Por esos años, Farrokh empezó a firmar ocasionalmente como Frederick y sus pequeños amigos le llamaban Freddie. A sus 16 años, Freddie volvió a Zanzíbar junto a su familia, pero dos años después los Bulsara decidieron emigrar al Reino Unido, para huir de la violencia que sufría la isla. Hacia 1966, cuando tenía 20 años, Freddie abandonó su casa y alquiló un piso en Kensington e inició la carrera de diseño gráfico. Tres años después, con su diploma en artes gráficas y diseño en el bolsillo iba al mercadillo de Kensington para vender ropa y pinturas. Y su vida de cambios siguió. Después inició su carrera por la música. Conoce al grupo Smile, del que se convierte en fan número uno; se convierte en vocalista del grupo Ibex, en Liverpool, luego pasa a ser primera voz de Sour Milk Sea y poco tiempo después vuelve Smile a su vida, pero ahora con la propuesta de convertirse en el vocalista de la banda. Freddie insistió en renombrar a la banda y tuvo la idea de bautizarla como Queen. Al mismo tiempo, cambió su apellido artístico y se convirtió desde ese momento en Freddie Mercury, nombre que él consideraba que tenía fuerza. Y vaya que lo tenía. La combinación numerológica que da su nombre, 1-9-1, nos habla de una persona muy inteligente, creativa y original. De gran ambición y con mucha facilidad para dirigirse a un público. Con ese nombre, Freddie buscaba ser completamente libre, sin ataduras ni dependencias, con grandes deseos de destacar y de llevar una vida fuera de lo común. Ser el dueño y autor de su propio destino. Y sí que lo logró. La Herramienta 7 que le otorgaba su fecha de nacimiento hizo del cantante un ser receptivo, intuitivo, analítico, perfeccionista, curioso y amante de la belleza y la verdad. Originales y creativos, quienes poseen esta energía 7 les cuesta aceptar consejos o ayuda, y no les importa la opinión y el juicio de los demás; de hecho, son demasiado perfeccionistas y exigentes. Y aunque resulte extraño, pese a su inmensa popularidad y desenvolvimiento en el escenario, a Freddie seguramente le abrumaba la fama porque lo alejaba de la soledad que tanto amaba. Así que es muy probable que debido a esto sufrió de constantes depresiones. “Cuando estoy en el escenario soy muy extrovertido, pero por dentro soy completamente diferente”, dijo en una ocasión en una entrevista. Esos sentidos de la estética y la belleza tan desarrollados en él y propios de la energía 7 son inegables. Y Freddie supo ponerlos en práctica con su habilidad para el diseño. Él fue el creador de la imagen visual del grupo, desde innovar con su inconfundible vestuario hasta la invención del logotipo de Queen, imagen que concentra los signos del zodíaco de los miembros de la banda: Leo, Cáncer y Virgo colocados alrededor de una gigantesca Q y el ave fénix que saluda el nacimiento del grupo de las cenizas de otras formaciones. Personas como él detestan que se exhiba su vida privada, por eso son tremendamente reservadas, herméticas, introvertidas y difíciles de conocer a profundidad, de ahí que busquen a toda costa la soledad… y la disfrutan. Seguramente su Herramienta 7 llevó a Freddie a no hablar de su enfermedad pese a que el deterioro de su estado físico era cada vez más evidente. Y prefirió recluirse en su casa de Kensington espaciando cada vez más sus apariciones. Ocultó su tragedia incluso a sus propios compañeros de grupo y tan sólo un día antes de su muerte anunció públicamente que padecía Sida desde 1986. “Siguiendo la enorme conjetura de la prensa de las últimas dos semanas, es mi deseo confirmar que padezco Sida. Sentí que era correcto mantener esta información en privado hasta el día de la fecha para proteger la privacidad de los que me rodean. Mi privacidad ha sido siempre muy importante para mí y soy famoso porque prácticamente no doy entrevistas. Esta política continuará”, dijo un día antes de morir. Esta apariencia fría y distante hacia sus seres cercanos y su público pudo hacerlo ver como una persona engreída y antipática; sin embargo, esa imagen la construyen quienes poseen la energía 7 debido a que saben que pueden ser heridos fácilmente, así que prefieren esconder sus emociones y defender su intimidad a través de una pose. Freddie Mercury no era guapo, pero ese 5 de Esencia que le daba su día de nacimiento lo hacía irresistible: exhibía el bigote como pocos, esos pantalones ajustados tan característicos, sus camisetas de tirantes y lo empapado que terminaba en cada actuación resultaban asombrosamente atractivos. Freddie se dejaba llevar por la teatralidad y grandilocuencia. Alguien con la energía 5 tan dominante es creativo, inquieto, impaciente, independiente, aventurero y dispuesto a aceptar y experimentar todo lo desconocido siempre que signifique libertad y cambio. Sus fans, encandilados por su brillante personalidad, le aplaudían y admiraban, pero quienes lo conocieron bien saben que era difícil vivir con él debido a sus cambios de humor, agresividad y el tremendo y repentino cambio, de la euforia a la depresión profunda, por el que podía pasar. La energía 5 que poseía Freddie Mercury le dio esa sensibilidad para lo artístico, de ahí que fue un excelente autor y músico. En 2006, la revista Time Asia lo nombró como uno de los héroes asiáticos más influyentes de los últimos 60 años. ​En 2005, en una encuesta organizada por Blender y MTV2, fue nombrado el mejor cantante masculino de todos los tiempos. ​ En 2008, la revista estadounidense Rolling Stone lo colocó en el puesto 18 en su lista de los 100 mejores cantantes de todos los tiempos, ​mientras que Classic Rock, lo consideró el mejor cantante de rock de la historia. Y recientemente un grupo de científicos de la Logopedics Phoniatrics Vocology confirmó que Freddie Mercury tenía una voz única y superior.​ Eso era la energía 5 tremendamente bien vibrada. Pero también hay un lado oscuro. Un 5 negativo busca frenéticamente las diversiones y puede caer víctima de las drogas, el sexo o el alcohol. La vida de excesos fue una leyenda que acompañó inevitablemente a Freddie Mercury. Sus fiestas fueron siempre sonadas, incluso el actor Sacha Baron Cohen, quien lo personificaría en la película ‘Bohemian Rhapsody’ conocía episodios de la vida de Mercury “extremos y salvajes”, con “enanos con bandejas de cocaína en la cabeza, caminando por ahí en una fiesta”. Y en esa lucha por erradicar las costumbres que otorga la energía 5, el cantante termina su larga relación sentimental con Mary Austin y los rumores surgieron en cuanto a su cambio de orientación sexual. Hacia 1980 Freddie mostró un cambio radical de imagen: cortó al mínimo su larga cabellera y se dejó crecer un gran bigote, imitando la estética gay muy de moda en los bares de San Francisco y que fielmente habían reflejado los famosos Village People. Los años transcurrieron y los éxitos se fueron acumulando. A finales de 1982, Mercury graba su primer álbum en solitario. Dos años después presenta ‘Love kills’, la banda sonora de la película Metrópolis. Y en 1985 presenta el el álbum Mr. Bad Guy. En 1986, justo cuando transitaba su Año Personal 11, de grandes cambios, revelaciones y aprendizajes, se entera que tiene Sida y decide callar. Y el 24 de noviembre de 1991, a sus 45 años, Freddie Mercury muere a consecuencia de una neumonía. Justo cuando transitaba el Año Personal 5 de su Etapa de vida 3, momento que la vida le dio para liberarse de la lucha contra la enfermedad. Aunque hasta sus últimos días hizo uso de sus grandes cualidades musicales pues no dejó de componer y grabar.