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04 de Enero del 2019

Bird Box de Netflix no es tan buena

El verdadero #BirdBoxChallenge es aceptar que la película de Netflix que hizo viral a Sandra Bullock no es tan buena
Bird Box, la nueva producción de Netflix, rompió récord con más de con 45 millones de visualizaciones en los primeros siete días, eso, a pesar de ser una película meramente entretenida sin ninguna cualidad digna de resaltar. Sí, aquí te quitamos la venda de los ojos. A pesar de contar con una temática e idea muy interesante, la cinta protagonizada por Sandra Bullock se queda a medio camino por miedo a abordarla de una manera madura y realista, para preferir suavizarla y tocarla con guantes, casi al punto de volverla infantil. Y es que la obra original en la que está basada es mucho más oscura de lo que la adaptación de Netflix nos vendió. De más está decirte que todo a partir de aquí es spoiler. En la escena final Sandra Bullock llega triunfante a su destino: un santuario de ciegos. Sin embargo, en la fuente original, la protagonista llega a un refugio de personas que se sacaron los ojos para salvarse; situación, por cierto, más congruente que una escuela de ciegos en medio de la nada. Bird Box nos abre los ojos a una realidad: la industria del cine tiende a suavizar las producciones con tal de acceder a las nuevas generaciones, pues mientras unos crecimos rodeados de escenas violentas y oscuras, los más jóvenes censuran estos elementos al más mínimo asomo. Otra prueba de esa hipersensibilidad es el videojuego “Mass Effect”, con el cual los consumidores quedaron tan insatisfechos y en desacuerdo con el final, que sus creadores fueron obligados a cambiarlo para satisfacerlos, abriendo la puerta a la censura artística por presión social. Bird Box no es mala, pero otras películas han abordado la misma temática de una manera mucho más interesante… aunque no han logrado el mismo éxito, como Quiet Place. Incluso recuerda bastante a The Happening, catalogada como una de las peores películas de la historia. Y eso es lo interesante, como a diez años de distancia una obra tan similar logra este éxito; y eso habla de los criterios estéticos de la actual generación. Otro problema con Bird Box es el vacío que deja en su trama, pues si bien un recurso elegante usado por cineastas experimentados es la sugerencia, dejando el camino de la interpretación abierto para al espectador, Bird Box no sugiere, sino que delega gran parte de su trama a la ambigüedad. ¿Por qué lo que sea que ataca, no puede atacar directamente? ¿Por qué los enfermos mentales resultan inmunes? Simplemente ¿por qué llegaron? Bird Box es ambigua y nada propositiva. El tema post apocalíptico usualmente se presta para obras maestras, como lo son The Road, The Last of Us o Mad Max, pero en éste caso, ha palidecido enormemente ante sus predecesoras. Aunque, bueno, estamos conscientes de que las nuevas generaciones gustan de suavizar los productos o sobrecargarlos de acción, luces y colores para maquillar la falta de sustancia.