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19 de Julio del 2019

¿Por qué no nos importan nuestros datos?

Sin caer en teorías de la conspiración, aquí te decimos por qué sí debería importante
Posiblemente eres una de las 150 millones de personas que le dijo sí a todo lo que pidió FaceApp para verte viejito. Probablemente, ya te enteraste que con eso robó todos tus datos personales. Y seguramente, no te importa en lo absoluto. Sin caer en teorías de la conspiración, aquí te decimos por qué sí debería importante. Analicemos: quizá eres de los que dicen: “no me importa porque no tengo nada que me puedan robar”. Pues debería importante. Porque aunque estés quebrado, con los datos que le cediste a FaceApp es mucho más fácil que alguien te quite ese dinero que aún no tienes. ¿Cómo? A través del robo de identidad. Y es que, según datos del Banco de México, este delito va en aumento día con día y su incidencia ya nos ubica como el octavo país más vulnerable del mundo en este tema. Una vez que alguien tiene suficientes datos tuyos -empezando por tu nombre y tu foto- se puede hacer pasar por ti y abrir cuentas de crédito, contratar líneas telefónicas, seguros de vida, realizar compras e incluso, en algunos casos, cobrar seguros de salud, vida y pensiones. ¿Y cuál es uno de los motivos del alza en este delito? De acuerdo con la Condusef: Proporcionar demasiada información a través en las redes sociales. Sí, como la que le diste a FaceApp para poder verte viejito. Ahora ya sabes cómo te ves viejito y quizá también como te verás sin pensión. O bueno, tal vez eres de las personas que piensan: “No tengo nada que esconder”. Pues deberías; no necesariamente algo que esconder, pero sí algo que proteger. Volvemos al tema de tus datos personales. ¿O a poco no te has preguntado cómo obtuvieron tu número de teléfono esas personas molestas que llaman y llaman ofreciéndote servicios que no quieres? ¿Tal vez ya tomaste medidas y tu número es uno de los 376,435 registrados frente a la Profeco, para ya no recibir llamadas promocionales? Quizás no tendrías que haberlo hecho si desde un inicio hubieras protegido bien -ahem, escondido bien- tu información personal. O, puede ser que eres de los que no se preocupa por cuidar sus datos por esta razón: “La verdad no tengo idea de lo que estoy haciendo”. Pues deberías saber. Porque si algo es verdad, es que no leemos los términos y condiciones de los contratos que firmamos, ya sean físicos o electrónicos. Porque como con FaceApp, un gran número de contratos que firmamos regularmente otorgan a quién sabe quién el poder de usar, vender o traspasar nuestra información privada a terceros, para su beneficio. Y si no tuviste el tiempo o el interés de leer la letra chiquita de tu contrato de crédito inmobiliario, de tu trabajo, o de tu cuenta de banco, tampoco lo tuviste para bajar FaceApp, ¿Por qué? Porque te urgía verte viejito.