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19 de Abril del 2019

Poliamor. De la TV a la vida real

Series y películas abordan abiertamente el tema de las relaciones abiertas, algo para lo que, de acuerdo a especialista en sexualidad, no es para todos
Para muchos, vivir en monogamia sin caer en la infidelidad resulta difícil pese a sentir (o manifestar) un profundo amor hacia su pareja. Quizá por eso surgió más abiertamente, en los 70, el poliamor, una forma de relacionarse en la que, como en toda relación, hay acuerdos, pero también desapego. “Yo creo que nace del intento de ser congruentes para poder romper con algunas cuestiones de la infidelidad”, dice Ana Isabel Hernández, terapeuta y educadora de la sexualidad. ‘Libertad’, esa es la palabra que los poliamorosos usan para definir la forma como ellos viven el amor en una relación no monógama y en la que no existe exclusividad afectiva, amorosa y erótica de todos los miembros que la componen de manera consensuada. “No incluye el concepto de un compromiso uno a uno, sino ‘mi compromiso contigo es éste y la intimidad que contigo genero es ésta y el compartir sexual es de esta manera, pero con esta otra persona puedo generar un tipo de compromiso diferente, una intimidad diferente y una entrega sexual diferente’. “Para que haya un poliamor debe haber un respeto absoluto por la otra persona, un respeto absoluto por la mujer, por el hombre y por lo que cada quien significa”, afirma Hernández. Series de TV, películas y redes sociales se han mostrado en últimos tiempos más abiertos para tocar el tema en sus contenidos, lo que impactado socialmente porque no toda la gente comulga o acepta este concepto de relación. “Todavía tenemos en nuestro chip y en nuestro ADN la cuestión de la monogamia, de exclusividad y compromiso que nos cuesta poder entender realmente cómo funcionaría adecuadamente un poliamor”, enfatiza la terapeuta y educadora de la sexualidad. Sin embargo, muchas parejas, en su intento de salvar la relación incorporan a un tercero, pero les resulta contraproducente pues no tienen claros los límites o las reglas, que más tarden cruzan y los llevan a una traición. “Cuando la concepción del amor tiene que ver con compartir con una sola persona la parte de amor, la intimidad y la parte afectiva y se entra en una relación poliamorosa, de intercambio de parejas o una relación abierta, uno de los riesgos es que uno se enamore de alguien más y se rompe la relación de pareja”, dice Ana Isabel Hernández. Además, algunas sociedades tradicionalistas en este tema, como la mexicana, les resulta difícil abrirse a la posibilidad del poliamor. “Yo creo que como sociedad en general no estamos listos para poder tomarlo como realmente fue concebido o desde esa idea original”, explica. “Si yo tengo un problema de mi autoestima o si estoy mal conmigo mismo o en relación contigo en ciertos aspectos, pues esto me puede generar una amenaza, celos, o posesividad. “A mí no me ha tocado saber de alguien que diga ‘nos funcionó’, por lo menos no en nuestra sociedad”.