FACEBOOK

VISTAS
20 de Abril del 2020

En EU siempre sí quieren a los migrantes

En Estados Unidos dependen de los trabajadores del campo, en su mayoría mexicanos indocumentados, para que la cadena de suministro de alimentos siga funcionando.
Un grupo de restauranteros de California, en Estados Unidos, fueron a las Granjas en Dinuba y Handford del mismo estado costero, para repartir burritos y aguas frescas a los trabajadores del campo. Y es que en esta crisis del Covid-19, sus negocios dependen más que nunca de que los migrantes no paren de trabajar. Todos esos paisanos que por años han sido discriminados ahora tienen en sus manos el poder para que la cadena de suministro de alimentos en el vecino país siga funcionando. Según el Departamento de Agricultura, en Estados Unidos la mitad de sus trabajadores agrícolas, son ilegales y principalmente mexicanos. Solo en California de las 800 mil personas que trabajan el campo, por lo menos 60% son indocumentados. El trabajo que hace ese medio millón de jornaleros es elemental para que los estadounidenses tengan comida y los supermercados se mantengan surtidos. Por eso, el gobierno reconoció a los campesinos como trabajadores esenciales durante la crisis. Y para que la cosecha no se detenga, la Secretaría de Seguridad Nacional entregó una carta que los campesinos deben traer en la cartera. “Si los para un agente de policía o del sheriff, solo tiene que enseñar la carta, llaman al granjero y este les confirma que esa persona se está desplazando a trabajar”, explicó Manuel Cunha, Presidente de Nisei Farmers League, en entrevista para El País. Este documento no los legaliza, es más bien un permiso para salir a trabajar sin miedo de que las autoridades los detengan. Pero como no todo puede ser bueno, la Casa Blanca y el Departamento de Agricultura ya están buscando la manera de reducir el salario a los trabajadores del campo. Esto, aseguran, para desahogar las pérdidas financieras que el covid-19 ha traído a la industria agrícola. O sea que sí quieren a los ‘mexas’ pero al parecer no tanto.