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30 de Junio del 2020

¿Y quién se acuerda de Gabriela? Caso García Harfuch

A Gabriela la atravesó una bala que iba dirigida a Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad de la CDMX. Y aunque su familia pide justicia, es muy probable que eso no suceda.
Gabriela de 26 años y madre de dos niñas salió de casa durante la madrugada del 26 de junio. Junto con tres miembros de su familia partió en un automóvil de Xalatlaco, Estado de México rumbo al Auditorio Nacional, donde tienen un puesto de antojitos que les da sustento económico. Ya en el centro de la capital, por ahí de las 6:30 de la mañana, escucharon los disparos. Una bala dirigida al Secretario de Seguridad de la Ciudad de México, impactó en la cabeza de Gabriela. Otra más lastimó a su hermana Tanya. Ellas son ‘víctimas indirectas’ del atentado contra Omar García Harfuch, perpetrado por sicarios del Cártel Jalisco Nuevo Generación. Gabriela no la libró, Tanya está grave en el hospital. La familia de las víctimas piden justicia a las autoridades, principalmente por las dos pequeñas que no pudieron despedirse de su madre. Pero pedir justicia en México, parece una lucha inganable. Y como prueba, nada más voltear a lo que pasó el fin de semana. Un juez liberó a la madre de “El Marro”, líder del Cártel Santa Rosa de Lima. Las autoridades presentaron su detención como un gran logro, pero la mujer apenas pasó días detenida, acusada de ser una de las operadoras financieras del Cártel. Salió libre porque la Fiscalía no pudo sustentar sus acusaciones. Además su defensa demostró que hubo irregularidades durante la detención. Con esto el juicio en su contra, quedó en nada. Pero eso no nos sorprende, es algo más que normal en México. Según una investigación de Mexicanos contra la Corrupción, desde que inició la guerra contra el narco, de 233 narcotraficantes detenidos y catalogados como de máximo perfil; solo a 13 se pudieron sentenciar y por delitos menores como posesión de armas y droga. Apenas 2 casos, recibieron penas irrevocables por delincuencia organizada. La familia de Gabriela está pidiendo apoyo al gobierno. Y no piden mucho, becas para las niñas y que les ayuden para hacerse de un automóvil similar al que tenían, porque el que estuvo en la balacera quedó destruido. Ese coche es su único medio para llegar hasta su puesto de antojitos, que está a kilómetros de casa. La Comisión de Atención a Víctimas de la CDMX prometió la reparación integral del daño para la familia. También dijeron que gestionarán el acceso a programas sociales de las víctimas y que que han cubierto los gastos económicos derivados del fallecimiento. Pero nada de eso repara que el 94% de los casos se quedan en impunidad. Como según la estadística es lo que muy probablemente pasará con el asesinato de Gabriela.