26 de octubre 2020

Seguridad

El Gato y El Padrino: la conexión de Cienfuegos en San Pedro, NL

Un "Gato encerrado" podría confirmar los presuntos vínculos del general Cienfuegos con el cártel H-2.

Por Bernhard Buntru

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Un millón de dólares el gobierno estadounidense a quien dé información que lleve a la captura de José Rodolfo Villareal Hernández, alias el Gato. 


Considerado por los de Estados Unidos como el lugarteniente de los Beltrán Leyva en el acaudalado municipio de San Pedro Garza García, Nuevo León, este oscuro personaje poseería un tesoro de información la cual podría significar el clavo en el ataúd para el general Salvador Cienfuegos, hoy preso en una cárcel de Nueva York.

Según su ficha del FBI, Villareal Hernandez tiene 42 años de edad, mide 1 metro con 60 centímetros y es extremadamente peligroso. Sus ojos -de color claro- serían la razón de su apodo felino.


Y aunque el gobierno estadounidense lo busca por su presunta participación en un asesinato en Texas, en 2013, fuentes periodísticas aseguran que su peso es mucho mayor.


De lograr su captura, señaló el periodista Oscar Balderas, quien cita fuentes de inteligencia, la DEA confía en que El Gato confirme las acusaciones que pesan sobre el ex secretario de la Defensa Nacional: es decir, que el militar más poderoso de un sexenio jugaba simultáneamente para dos bandos: para los verdes y para los narcos. Pero no para todos los narcos, sino para un grupo en específico: el cártel H2. Porque la organización que lideraba Villareal Hernández en Nuevo León ya no eran los mismos Beltrán Leyva de hace una década.


Luego de la captura y muerte de los cabecillas más importantes de esta organización, el grupo criminal de origen sinaloense se alió con el cártel H-2, basado en el estado de Nayarit y liderado por Juan Francisco Patrón Sánchez, “El H-2”.


De acuerdo con las acusaciones de la justicia estadounidense, alrededor de 2015 el Cártel H-2 comenzó una guerra en Nayarit contra el Cártel de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación por el control de la plaza.


Según las pruebas obtenidas por el fiscal de Nueva York, Cienfuegos se aseguraba de que los operativos del Ejército en esa entidad no fueran contra el Cártel del H2 y en vez, dirigía operativos contra las organizaciones rivales a los Beltrán Leyva. Las propias estadísticas de la Sedena refuerzan dichos señalamientos.


Así, el general Cienfuegos presuntamente ayudó a expandir el territorio del cártel hasta Mazatlán e incluso habría presentado a los líderes del H2 con otros funcionarios del gobierno mexicano, quienes recibirían sobornos para apoyar a la organización.

Pero el asesinato del H2 en un impresionante operativo de la Marina en 2017, así como la detención del ex fiscal de Nayarit, Édgar Veytia -en el mismo año- debilitaron fuertemente al Cártel.

Hoy, Villareal Hernández es uno de los pocos sobrevivientes de lo que queda de los Beltrán Leyva. Y para el general Cienfuegos, lo mejor sería que no hubiera Gato encerrado.

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