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06 de Diciembre del 2019

Una regia ministra

Margarita Ríos Farjat, catedrática de la Facultad Libre de Derecho de Monterrey, sorprendió a propios y extraños cuando fue nombrada titular del SAT por el presidente López Obrador. Ahora, será la ministra más joven y la primer regiomontana en ocupar una posición en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Es la primera Ministra de la Suprema Corte originaria de Monterrey… Es la primera Ministra de la Suprema Corte egresada de la Universidad de Nuevo León y con doctorado en el Tecnológico de Monterrey… Y con sus 45 años de edad, será la Ministra mas jóven de la Suprema Corte. Margarita Ríos-Farjat fue electa ayer por el Senado con 94 votos a favor, frente a 25 de la académica Ana Laura Magaloni y solo un voto en favor de la subsecretaria de Gobernación, Diana Álvarez Mauri. Votaron 122 de los 128 Senadores posibles. Para la hasta ayer jefa del Sistema de Administración Tributaria (SAT) no será el primer reto en el sistema judicial para el que trabajó de 1996 a 1999. Catedrática de la Escuela Libre de Derecho de Monterrey y de la Universidad Metropolitana de Monterrey, sus nexos con presidente Andrés Manuel López Obrador datan de los años en que el entonces presidente de Morena analizaba la realidad nacional. Ríos-Farjat fue un elemento clave en los temas de Gobierno y Justicia dentro del equipo integrador y redactor del “Plan de Nación” comandado, antes y durante la campaña presidencial, por Alfonso Romo, el ahora jefe de la Oficina de la Presidencia. Su designación en diciembre del 2018 fue sorpresiva, considerando que la candidata favorita dentro del lopezobradorismo para ocupar la jefatura del SAT era Rosalinda López Hernández. A la contadora pública de la Universidad Juárez de Tabasco, con postgrado en la Universidad de Madrid, legisladora local y federal, Senadora por Tabasco y esposa del gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, se le ubicaba en primera fila por su cercanía con el entonces presidente electo. Pero para sorpresa, la ahora Ministra de la Suprema Corte fue designada en el arranque del gobierno de la Cuarta Transformación como la titular del SAT. Su primer desencuentro en esa relevante y delicada posición sobrevino cuando Ricardo Peralta, el primer director de Aduanas de la 4T, intentó operar al margen del mando de la jefa del SAT. Peralta buscó operar por la libre –como lo hace ahora en Bucareli- y acabó renunciando a Aduanas en medio de serios cuestionamientos. Mas tarde sería designado subsecretario de Gobernación. Al frente del SAT, Rios-Farjat rindió muy buenas cuentas, a pesar de los serios ajustes que se debieron hacer en el arranque de un gobierno que prometió romper un sistema tributario con enquistados vicios del pasado. Sin duda uno de sus mayores logros fue la de impulsar desde su trinchera la iniciativa del presidente López Obrador, avalada por el Senado, para cancelar todas las condonaciones de impuestos. Esa era una práctica discrecional e irregular, favorecida desde las altas cúpulas del poder para ciertas élites corporativoas y empresariales, que le costaba al Erario decenas de miles de millones de pesos. Si alguien busca asomarse a la psicología política de la nueva Ministra de la Corte, basta escucharla cuando dijo ayer jueves ante el Senado que “Sé lo que implica decir no a los grandes capitales, a intereses oscuros, a presiones políticas y a presiones internas”. Por algo lo diría. Por eso quienes  la conocen de cerca, saben que Margarita Ríos-Farjat será una Ministra implacable. Su historia y sus obras avalan a quien, por cierto, tiene su lado sensible, el de ser también escritora y poeta. Qué regia.