1 de diciembre 2021

24 de noviembre 2021

¡Que alguien me explique!

Sangre en Morena

Si alguien quiere asomarse al modus operandi electoral de Morena para acumular victorias a favor de la Cuarta Transformación, no tiene más que seguirle la huella al violento asesinato de Sergio Carmona Angulo

Por Ramón Alberto Garza

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Si alguien quiere asomarse al modus operandi electoral de Morena para acumular victorias a favor de la Cuarta Transformación, no tiene más que seguirle la huella al violento asesinato de Sergio Carmona Angulo.

Descubrirán que detrás de la muerte de este tamaulipeco, que se decía empresario, se esconde toda una bien armada estructura de financiamiento político aceitada por la ordeña a aduanas, regenteo de puertos, huachicol texano incluido y facturerismo.

Y ese podría ser un esquema muy replicable con el que se habrían operado electoralmente en algunos estados del Pacífico en los que Morena arrasó, gracias a lo que en su momento se denunció como apoyos “del crimen organizado”.

El modus operandi en Tamaulipas ya traía algo de historia desde que Carmona Angulo y su hermano Julio César operaban apoyos electorales para el PAN en Tamaulipas.

Su recompensa hace cinco años fue el convertirse en “contratistas” -¿o “facturistas”?- favoritos de los gobiernos azules, incluyendo el del actual gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, quien colocó a su secretario de Gobierno, César Verástegui, alias “El Truco”, como el contacto con el empresario hoy asesinado.

Pero las traiciones de uno y de otro lado forzaron al rompimiento con el PAN, y Carmona Angulo acabó por transferir sus servicios a Morena, en donde veía un mejor futuro.

Fue así como el empresario tamaulipeco -asesinado el lunes en una barbería de San Pedro Garza García, en Nuevo León-, se convirtió en 2020 en una pieza clave para que Morena le arrebatara al PAN la mayoría de las diputaciones y algunas alcaldías clave como la de Reynosa.

Lo hizo “como antes”, aunque ahora digan que “ya no es lo mismo”: repartiendo el cuantioso efectivo que ordeñaban en las aduanas y puertos tamaulipecos, principalmente Reynosa y Tampico, gracias a los buenos oficios de otro morenista que, a pesar de dos cuestionadas renuncias, continúa operando a la sombra: Ricardo Peralta.

Con esa ordeña de efectivo y facturas de los Carmona Angulo, decenas de candidatos fueron directamente apoyados por el morenista Erasmo González, hoy diputado federal y curiosamente presidente de la Comisión de Presupuesto, una posición clave en el reparto de los dineros nacionales.

El poderío y la influencia de Erasmo González no fue fortuito. Su relación muy, muy, pero muy cercana a Mario Delgado, el presidente nacional de Morena y líder de esa bancada en la Cámara de Diputados, lo elevó a alturas políticas que jamás soñó.

De su mano, y también de la del precandidato morenista Américo Villarreal, se presume el despacho de fuertes aportaciones a los candidatos del Partido en el Poder y que vendrían a través de aduanas y puertos del llamado huachicol fronterizo, el de contrabando.

Bajo este esquema, políticos de la Cuarta Transformación como Eduardo Gattás Báez, de Ciudad Victoria; Carlos Peña Ortiz, de Reynosa; Carmen Canturosas y Olga Sosa Ruiz, de Tampico; entre otros, figuran entre los morenistas más favorecidos por el ahora occiso.

La sacudida es de tal magnitud que, de confirmarse las sospechas en torno al asesinato de Carmona Angulo, peligran seriamente las precandidaturas morenistas de Américo Villarreal, de Maki Ortiz y de Erasmo González.

Y ni qué decir lo que puede suceder en torno a Mario Delgado, quien sería uno de los morenistas más favorecidos por Carmona Angulo, quien se desvivía en atenciones y aportaciones a favor del presidente nacional de Morena.

Si esto se sobrepone a lo que sucedió en otros estados del Pacífico -también con despachos aduanales y portuarios-  desde Baja California, Sonora, pasando por Sinaloa, Nayarit, Michoacán y Guerrero, entre otros, podemos entender la importancia de resolver el crimen de Carmona Angulo.

No se trata solo de esclarecer un homicidio, sino también el futuro del presidente nacional de Morena y el de un puñado de precandidatos favoritos que ahora sabemos de dónde financiaban su popularidad.

De lo que hablamos es de que, en un descuido, se terminen por confirmar las sospechas de que dinero sucio, de origen criminal, podría estar aceitando las victorias de Morena con miras a afianzar la sucesión presidencial 2024.

El asesinato de Sergio Carmona Angulo en la barbería de San Pedro Garza García, en Nuevo León, podría ser un hilo clave que se estire para acabar de exhibir de qué están hechos algunos triunfos del Partido en el Poder. Igualito que antes, nada diferente. Manchados en sangre.

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