FACEBOOK

VISTAS
23 de Abril del 2018

No pudieron con AMLO y Margarita convence

Más allá de la clásica pregunta de quién ganó el debate, hay que decir que Margarita Zavala fue la gran revelación y que Andrés Manuel López Obrador salió muy bien librado
Como se esperaba, todos se fueron sobre el puntero. Pero también como se esperaba, Andrés Manuel López Obrador no se ganchó y salió muy bien librado. Fuera del lunar de no enfrentar con claridad su propuesta de amnistía y lo del nepotismo en Morena, pudo sortear con éxito la andanada de acusaciones y denuncias que por igual le intentaron recetar todos sus rivales. Pero López Obrador ya no fue el rijoso descontrolado del 2006 o del 2012. Más ponderado, más propositivo, les falló la estrategia de sacarlo de sus casillas y tener al foto del enojo. Protegió bien sus mas de 20 puntos de ventaja. De hecho si alguien atacó en escena los nombres de Enrique Peña Nieto y de Carlos Salinas de Gortari, esefue Ricardo Anaya y no el candidato de Morena, quien decidió ver hacia adelante y no voltear para atrás.AMLOve y paz. A Anaya se le vio estructurado, enjundioso, pero cansado. Se esperaba mucho más de quien se define como el segundo lugar y no solo acabó buscando arrinconar en vano a López Obrador, sino que volteó a ponerle dos o tres desconocidas a José Antonio Meade. Un Meade que desaprovechó la oportunidad al mostrarse como un maestro universitario, que para colmo tiene que leerle a la clase y recordarle una y otra vez a sus alumnos: “Yo soy José Antonio Meade”. Alguien en el cuarto de guerra de la campaña tricolor deberá pagar muy caro el precio de encasillar al candidato priista, que no es priista, en un discurso con propuestas obvias, llenas de lugares comunes, carente de pasión. Habrá consecuencias. Sin duda la sorpresa de la noche fue Margarita Zavala. La candidata independiente, única mujer en la boleta presidencial, fue la que habló con más pasión, con propuestas más concretas, dirigiéndose a los electores y en particular a las mujeres. No perdió el  tiempo atacando a sus oponentes. Por supuesto que le pesa el pasado de su marido Felipe Calderón, pero el hecho de ser quien mejor rostro plantó, no solo con su discurso y enjundia, sino con sonrisas, se le verán reflejados en las preferencias electorales, aunque por ahora no le alcance. Va en franco ascenso. Jaime “El Bronco” Rodríguez cumplió a cabalidad su papel de kamikaze contra López Obrador. Y aunque su discurso pareció articulado y sin duda le sumará simpatías, fue hipócrita si se coteja con los resultados de su pobre experiencia como gobernador de Nuevo León. Su propuesta de cortarle la mano a los corruptos será trending topic en las redes sociales y polarizará el debate. Pero cuidado, porque quizás se pueda repetir en México la locura de Estados Unidos. Una clase pensante que condena, pero una mayoría cansada que aplaude los excesos y las locuras. Andrés Manuel se mantiene o incluso recoge algunos puntos. Anaya se estanca. Meade a la baja. Margaritasin duda a la alza. Y el Bronco también. Aunque perfectible, el formato del debate fue más ágil e interesante. Y los moderadores –Denise Maerker, Azucena Uresti y Sergio Sarmiento- cumplieron su papel. Nos volvemos a ver en la revancha del 20 de mayo.