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03 de Junio del 2019

PMI, la cloaca

Si el Caso Lozoya-Ancira ya le abrió la puerta al presidente Andrés Manuel López Obrador para ir con todo contra la corrupción, es hora de destapar la alcantarilla desde donde se saqueó a Pemex. Investigar las operaciones y las finanzas de la filial Pemex Internacional es obligado. No hay duda de que descubrirán una de las grandes ordeñas de la paraestatal gestadas hace 30 años para que particulares lucraran con el patrimonio de la Nación
Conforme se van conociendo los detalles de la compra que hizo Pemex de la empresa chatarra Agronitrogenados, se asoma la fraudulenta maquinación en toda su dimensión. A la pregunta de si los consejeros de Pemex –los públicos y los privados– firmaron esa cuestionada compra, la respuesta es no. Solo fueron avisados, pero la operación se firmó a través de Pemex Internacional (PMI). PMI es una entelequia creada en el sexenio de Miguel de la Madrid con la justificante oficial de que se buscaba que con esa empresa con sede en el extranjero, Pemex se sacudiera de responsabilidades en caso de demandas por derrames. En la realidad lo que buscaban quienes engendraron PMI fue crear una empresa intermediaria, en el extranjero, que no fuera sujeta a la revisión de sus finanzas ni por parte de la Auditoria Superior de la Federación ni por el Congreso. De las 11 empresas que la componen, solo dos –PMI Comercio Internacional y PMI Norteamérica- son mexicanas. Las otras nueve tienen sedes extranjeras y son consideradas no paraestatales. En abril de 2008, desde las páginas electrónicas de Reporte Indigo, revelamos los pormenores de la gran maquinación que se dio para crear PMI y convertirla en un bróker para negocios particulares. Todo, para beneficio de unos cuantos. Y en aquella investigación cuestionamos a Pemex el por qué en el acta constitutiva aparecían dos extranjeros –Ruth Cove y Jeffrey Levoff– como los accionistas de dos empresas que comercializan bienes y servicios de Pemex en el extranjero. Preguntamos también por qué dos empresas extranjeras más, Pierson Trust N.V. y Searjeants Inn Nomines Limited, que figuran como socias de PMI Holdgings N.V. y Pemex Services Europe Limited, nunca son mencionadas en las estructuras controladas por Pemex Internacional. Cuestionábamos también por qué los balances de las operaciones internacionales no pasaban por el Consejo de Pemex. Revelamos entonces que con ese esquema lo que se hacía era darle la vuelta a todo tipo de controles, incluidos la contabilidad oficial, presupuestos, los de la Auditoría de la Federación, de la Secretaría de la Función Pública y de Transparencia. Simplemente se auditan ellas mismas. Y confirmábamos que incluso partiendo del supuesto de que todo lo que hace PMI sea válido, el Consejo de Administración de Pemex tendría que recibir cuentas de esas operaciones. Y eso no sucedía. Si acaso las decisiones comerciales de PMI pasan por el llamado Comité de Comercio Exterior de Petróleo, pero llamaba la atención que ese comité no exitiera jurídicamente. Todo ese entramado solo garantizaba que las operaciones entre Pemex y esas corporaciones fiscales se mantuvieran lejos del escrutinio público. Y eso queda claro al usar a PMI como el vehículo para sacarle la vuelta al Consejo de Administración y aceptar la compra chatarra de Agronitrogenados en 475 millones de dólares. Por eso le decimos al presidente Andrés Manuel López Obrador que si el Caso Lozoya-Ancira ya le abrió la puerta, es hora de destapar la cloaca desde donde se saqueó a Pemex. Investigar sus operaciones y sus finanzas de PMI es obligado. No hay duda de que descubrirán una de las cuatro grandes ordeñas de Pemex gestadas hace 30 años para que particulares lucraran con el patrimonio de la Nación. De las otras tres, después hablamos.