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14 de Junio del 2019

Pacto en Palacio

En medio de tantos jaloneos, nacionales e internacionales, la reunión entre el presidente y los más grandes empresarios de La Laguna fue una muestra de que el gobierno de la 4T tiene capacidad de convocar a la mesa a los hombres del capital, buscando apostar juntos por el futuro. Ojalá que, como ya se tienen en agenda, vengan otros encuentros similares que se traduzcan en confianza y facilidades desde el gobierno para invertir
Mientras el gobierno de la Cuarta Transformación libra sus duras batallas en el extranjero con el gobierno de Donald Trump, la agenda en México se mantiene porque el cambio no puede esperar. Con la novedad de que el presidente Andrés Manuel López Obrador y el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, debutaron el miércoles con juntas de enlace regionales con los líderes empresariales. El primer turno le correspondió a los capitanes de empresa de la Laguna, que integra la poderosa región económica de Torreón y Gómez Palacio. Fueron dos horas de diálogo abierto, sin cortapisas, dentro de Palacio Nacional, en donde los empresarios explicaron lo que son y lo que están dispuestos a poner sobre la mesa. Esta es la primera encerrona de las que se tendrán al menos una o dos por mes. No son reuniones de maquillaje y fotografía. Son sesiones amplias para entenderse los unos con los otros, y salir de ahí con un plan en el que todos ganen. México por delante. Y no se pudo elegir mejor región para debutar. La Laguna es “el otro Monterrey” del norte de México. Tierra árida en la que sus hombres y mujeres se crecieron al desafío de producir a contrapelo. Su historia pasa por ser el laboratorio de experimentos ejidales desde los años del presidente Lázaro Cárdenas pasando por ser la cuna de conglomerados de enorme impacto en la economía nacional. Dos muestras de la estirpe lagunera son Grupo Industrial Lala, la principal productora de lácteos de México, y Soriana, la más grande corporación de supermercados con sello mexicano. Por eso estaban ahí al frente Eduardo Tricio, Ricardo Martín Bringas, Alberto Villarreal, Javier Amarante, Patricia Cabello, Eduardo Murra, Nessim Issa y Fernando Treviño, entre algunos de los 20 asistentes que acudieron al diálogo. El presidente López Obrador y Romo escucharon con atención lo que La Laguna fue y lo que hoy es, pero sobre todo evaluaron lo que esa región demanda para ser todavía más productiva en el futuro inmediato. Pero sin duda lo más importante fue la propuesta alentada por el inquilino de Palacio Nacional para que los empresarios laguneros “exporten” sus inversiones al sur de México, donde hace falta desarrollo y donde también hay gran consumo. La Laguna Unida con el Sur sería la iniciativa. Los capitanes de empresa laguneros salieron muy alentados con el encuentro, sobre todo sorprendidos con la paciencia y la atención que el presidente y su jefe de la oficina les dieron durante más de dos horas. Para Alfonso Romo, quien se estrenó en esta reunión como el presidente del Consejo para el Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, la reunión fue la muestra de que el gobierno de la Cuarta Transformación tiene capacidad de convocar a la mesa a los hombres del capital buscando apostar juntos por el futuro. Las diferencias electorales y las preferencias políticas se quedaron fuera de esa mesa del diálogo en la que nació el Consejo Lagunero y las sonrisas de unos y otros al final del encuentro apuntan a que algo bueno saldrá y muy pronto. Ojalá que, como ya se tienen en agenda, vengan otros encuentros similares, que se podría considerar como las Mañaneras del Crecimiento y la Inversión, que se traduzcan en confianza y facilidades desde el gobierno para invertir. En medio de tantos jaloneos, nacionales e internacionales, la reunión entre el presidente y los laguneros fue una excelente noticia. ¿Quién sigue?