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15 de Enero del 2020

Nahle, sin energía

La secretaria de Energía se ha vuelto un obstáculo para la entrada de inversión en el sector: bloqueó las subastas privadas de campos petroleros, recomendó a una empresa extranjera a asociarse con el socio mexicano de Odebrecht y se interpuso en el camino de un préstamo de 600 millones de dólares anunciado por el embajador de China.
Desde el arranque del gobierno lopezobradorista una de las grandes zonas de conflicto han sido la Secretaría de Energía y su titular, Rocío Nahle. Obligado a ser el sector que detone la economía por la creciente demanda de combustibles y por la urgencia de recuperar las exportaciones y la refinación perdidas, hoy el sector energético es uno de los menos energéticos en la Cuarta Transformación. A un año de su debut, no existe un plan presumible y coherente de energía. Y la actitud de Nahle en poco o nada ayuda a recuperar el terreno perdido. Sus planes para el 2020 no se pudieron presentar a finales del 2019 porque no lograba el consenso. Se anunciarán hasta febrero, si lima sus asperezas con Pemex y CFE. Pero para confirmar lo que decimos, analicen lo que sucedió el pasado lunes, cuando el embajador de China en México, Zhu Qingqiao, anunció que dos bancos de su país se harían presentes en la refinería de Dos Bocas con 600 millones de dólares en financiamiento. Nada despreciables y un excelente signo de confianza. Pero no acababa el embajador de dar la buena nueva cuando la secretaria de Energía salió a aguar la fiesta y a desmentirlo de forma altanera y soez. Nahle descartó cualquier financiamiento chino en Dos Bocas. Y como si la inversión extranjera fuera un enorme pecado y las finanzas nacionales nadaran en excedentes, dijo que todo el proyecto de Dos Bocas sería financiado con dinero del gobierno federal. Para cerrar groseramente, la responsable del sector energético dijo: “Yo lamento estas declaraciones de esas personas; posiblemente ellos dieron préstamo a alguna empresa o a alguien bajo el concepto de trabajar en Dos Bocas, no lo sé, lo desconozco”. Primero, señora ministra, esas personas son diplomáticos acreditados en nuestro país, tienen nombre y apellido y representan a la segunda potencia global. Y segundo, si desconoce los hechos, cómo puede hablar y condenar. Quizá Nahle sea alérgica a traer inversión extanjera, como ya lo demostró en los primeros doce meses del nuevo gobierno en el que se instaló como la traba para abrir nuevas rondas petroleras. Perdimos un año cerrando la llave a las potenciales inversiones y ahora es China la nación que pone la muestra al anunciar hace unos días que ellos sí –a diferencia de México- reactivarán su sector energético con inversión extranjera. Y eso que son comunistas. Cuando a la señora Mministra se le ocurra decir que siempre sí necesitamos la inversión, descubrirá que ya estará colocada en países que son más seguros -como China- en donde nadie los desprecia y sí se les garantiza el Estado de Derecho. Pero la urticaria de la secretaria de Energía no se limita a los chinos. Hace unos meses, cuando se licitaban los primeros proyectos de Dos Bocas, algunas constructoras extranjeras levantaron la mano. Y un consorcio italiano en particular fue exhortado por la Secretaría de Energía a que participara en la licitación de la mano de alguna constructora mexicana. Para los italianos fue entendible el promover una sociedad con nacionales, hasta que desde adentro de la misma dependencia se les sugirió que ese aliado mexicano fuera Construcciones Industriales Tapia, mejor conocida como CITapia. Para quienes no les alcance la memoria, esa es la cuestionada constructora hidalguense que, al amparo de Miguel Ángel Osorio Chong, se convirtió en una de las favoritas de Pemex en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Y quizás si la señora ministra se hubiera tomado la molestia de buscar en Google la razón social CITapia, se habría enterado de su muy cuestionable pasado. Sus directivos no solo fueron investigados como presuntos huachicoleros, al encontrar una toma clandestina en sus instalaciones cercanas a la refinería de Tula, sino que también CITapia figura en la lista de las constructoras asociadas a la española OHL y a la brasileña Odebrecht. Como pueden ver, el inicio del 2020 se siente con poca y mala energía, en un sector que a estas alturas debería ser el gran motor de la Cuarta Transformación.