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03 de Septiembre del 2019

Moralmente derrotados

Durante su informe, el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que aquellos que se resisten a un cambio verdadero han perdido la brújula
El presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, arremetió en serio contra el primer informe de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Lo menos que dio el jefe de los patrones en México fue que “el informe de AMLO fue un acto de divulgación ideológica. Fue una prédica de la infalibilidad presidencial, embate contra los vestigios del pasado. Veneración del Estado Benefactor. Habrá que revisar el primer informe”. Su reacción se dio como respuesta a la sentencia presidencial de que en nuestro país, los conservadores “están moralmente derrotados”. En su lectura del primer informe el inquilino de Palacio Nacional dijo que los conservadores que se oponen a cualquier cambio verdadero -y están nerviosos e incluso fuera de quicio- no han podido constituir una fuerza como la de los reaccionarios de otros tiempos”. Y remató el presidente López Obrador: “Además lo digo con respeto, no quiero que se entienda como un acto de prepotencia, es lo que estoy percibiendo: están moralmente derrotados”. La reacción de Gustavo de Hoyos era de esperarse, porque aunque el mandatario no dio nombres ni siglas de organización alguna, al presidente de la Coparmex se le ubica como el jefe de la Resistencia al gobierno de la Cuarta Transformación. Y dentro de la libertad de expresión de la que gozamos en nuestro país, tanto lo dicho por el presidente López Obrador como la reacción el líder de la Coparmex son respetables. Con la diferencia de que aquí habría que preguntar con qué camiseta habló Gustavo de Hoyos: ¿con la de presidente de la Coparmex o con la de precandidato presidencial para el 2024? El debate no es nuevo. Ya provocó su escándalo en la primera semana de agosto, cuando el semanario Proceso anunció el proyecto alternativo de nación para contrarrestar las políticas de la Cuarta Transformación. Es el proyecto anunciado de la mano del Tecnológico de Monterrey –que ya se deslindó al menos parcialmente- y que buscaría concretar 22 asambleas estatales para reclutar a 6 mil 600 ciudadanos entre los cuales saldrían mil 320 ciudadanos que serían “ciudadanos del cambio” o, más en castellano, candidatos a puestos de elección popular. El proyecto bautizado como “Alternativa por México” de Gustavo de Hoyos, que no de la Coparmex ni del Tecnológico de Monterrey, es una copia –hasta de nombre- del nuevo partido de ultraderecha de Alemania. Para quienes gusten de buscar más información, Alternativa Por Alemania (Alternative Für Deutschland) se inició como un partido antiinmigrante en el 2013. En solo cinco años han avanzado considerablemente en algunos importantes estados del este germano, para convertirse en la segunda fuerza política de esa región. Con el 13 por ciento de los votos en 2017, su penetración legislativa en el Bundestag alcanza ya los 90 escaños. Y en las votaciones estatales de este fin de semana en Sajonia y Brandenburgo, lograron el 27 y el 23 por ciento de los sufragios, confirmándose como la segunda fuerza que desafía a la coalición política que sostiene en el poder a la primera ministra Angela Merkel, de la Unión Cristiano Demócrata. A Alternativa por Alemania se le ubica en el mismo plano ideológico que el Frente Nacional francés de Marie LePen, el Partido por la Libertad (Partij voor de Vrijeid) holandés de Geert Wilders y el Partido Independentista de Reino Unido (UKIP), de Nigel Farage, principal impulsor del Brexit. Ese bloque de neo-partidos son calificados en el espectro político como ultranacionalistas, euroescépticos, anti inmigrantes e islamofóbicos. Y a pesar de los esfuerzos por deslindarse de cualquier liga con el nazismo, Alternativa por Alemania es identificada en las redes sociales con ideologías y estrategias empleadas por Joseph Goebbels, director de propaganda de Adolfo Hitler. Esa es la corriente que promueve Gustavo de Hoyos en México, aprovechando el membrete de la Coparmex y buscando sacarle provecho a su relación con el Tecnológico de Monterrey. Sería bueno preguntarle al precandidato presidencial de esa derecha si los también socios y afines de la Coparmex, como Carlos Slim, Germán Larrea, Valentín Diez Morodo, Antonio Del Valle y Daniel Chávez, entre otros, piensan lo mismo. ¿Será que algunos de los más prominentes empresarios ya van en el carril de la Cuarta Transformación mientras que otros –con Gustavo de Hoyos como conductor- decidieron tomar el carril en contra?