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22 de Junio del 2020

Masacre en abonos

El presidente admitió que ordenó liberar a Ovidio Guzmán. ¿En qué momento cambió la versión, de decir que solo respaldó la decisión que tomó su Gabinete de Seguridad a asumir completa responsabilidad?
El presidente Andres Manuel López Obrador sacudió a México en La Mañanera del viernes pasado con una muy controvertida declaración. “…yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a ese presunto delincuente”. El inquilino de Palacio Nacional se refería a la captura e inmediata liberación -en octubre del 2019- de Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien fue sorprendido por elementos de la Secretaría de la Defensa en una casa de Culiacán, en Sinaloa, y puesto en libertad a unas horas de su detención. La revelación presidencial sacudió, porque eso no fue lo que en su momento declaró el presidente López Obrador sobre el papel que él jugó en esos hechos que no solo conmocionaron a México, sino al mundo entero. La primera explicación sobre la liberación del hijo de “El Chapo” fue que la decisión fue tomada por el Gabinete de Seguridad. “Tomaron decisiones que yo respaldo, y lo avalo, porque se tornó muy difícil la situación, y estaban en riesgo muchos ciudadanos, muchas personas, muchos seres humanos, y se decidió proteger la vida de las personas porque no se trata de masacres, eso ya se terminó”. En que momento se cambió la explicación de que el presidente López Obrador solo respaldó la decisión que tomó su Gabinete de Seguridad, a la nueva versión del “yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a ese presunto delincuente…” La justificación para liberar al hijo del capo fue -de acuerdo al mandatario- “para no poner en riesgo a la población, para que no se afectara a civiles porque iban a perder la vida 200 personas inocentes, si no suspendíamos el operativo”. Cuando todavía estaba fresca aquella debatible liberación, el presidente López Obrador declaró que “no puede valer mas la captura de un delicuente, que las vidas de las personas. Ellos tomaron esa decisión y yo la respaldé”. Con todo respeto el argumento es falaz. La captura de esa persona vale, primero porque se trata de que impere la Ley y el Estado de Derecho. Que no se admita la operación de un Estado por encima del Estado. Quizás con esa ilegal liberación se salvaron ese día 20, 50, 100 o 200 vidas, cierto. Pero no se detuvo la masacre. La estamos pagando todos los mexicanos, en abonos, con las cifras de homicidios que por miles y en cifras récord se reportan cada mes. Bajo la nueva confesión de que fue el inquilino de Palacio Nacional quien ordenó la liberación de Ovidio Guzmán López, hoy se entienden mejor las declaraciones que dieron los abogados de la familia Guzmán Loera. José Luis González Meza y Juan Pablo Badillo Soto dijeron que el presidente era “humano” y “cristiano” al tomar la decisión de no dañar y liberar al hijo de “El Chapo”. “Con gran sensatez, inteligencia y justicia el señor presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó que se pusiera en inmediata libertad… les acabo de decir del pasado, de como actuaban la Policía Federal, de como actuaban los soldados, de como actuaban la Federal de Seguridad hasta hace poco tiempo… Entonces este cambio de no tortura, de no asesinar a nuestros hermanos, no es solo el caso de Ovido. Ovidio corrió con suerte. Pero bueno, finalmente la familia agradece que no haya habido abuso de autoridad por parte de los soldados…” Que distinto se escuchan estos agradecimientos de los abogados bajo la nueva realidad de que el presidente López Obrador fue quien ordenó la liberación de el hijo de El Chapo. De plano se nos olvidó el artículo 150 del Código Penal que dice: “Se aplicarán de seis meses a nueve años de prision al que favoreciere la evasion de algún detenido, procesado o condenado. “Si el detenido o procesado estuviese inculpado por delito o delitos contra la salud, a la persona que favoreciere su evasión se le impondrán de siete a quince años de prisión… “Si quien propicie la evasión fuese servidor público, se le incrementará la pena una tercera parte de las penas señaladas en este artículo según corresponda. “Además sera destituido de su empleo y se le inhabilitará para obtener otro durante un período de ocho a doce años”. ¿Cómo responderá a esto el presidente López Obrador después de que el viernes ya admitió, con todas sus letras, que fue él quien ordenó detener el operativo y liberar al hijo de El Chapo?