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08 de Noviembre del 2018

Maquiavelo, Salinas y AMLO

Carlos Salinas de Gortari habló de un momento maquiavélico y se armó el revuelo. ¿Acaso el ex presidente señalado por Andrés Manuel López Obrador como el jefe de la llamada Mafia en el Poder le está enviando un mensaje amenazante al presidente electo?Sin embargo habría que escuchar la conferencia entera para entender el mensaje que Salinas quiso enviarle a López Obrador. Parafraseando a Ruben Aguilar, el célebre vocero de Fox, lo que el expresidente quiso decir es otra cosa
Un desbordado revuelo provocaron las declaraciones de Carlos Salinas de Gortari en las celebraciones del 500 aniversario de la aparición “El Príncipe”, de Nicolás Bernardo Maquiavelo. El célebre tratado es considerado desde hace cinco siglos como un libro de cabecera para los políticos que buscan ser diestros en el ejercicio y la defensa del poder, así como el manejo de gobiernos y principados. De su mítico autor y del contenido de su libro se acuña el famoso término de “maquiavélico”, un vocablo despectivo, peyorativo, para señalar al personaje intrigoso, que siembra insidias, que gobierna o dirige a trasmano, infundiendo el terror para preservar el poder. Pues en la antesala de que se inicie el gobierno de la Cuarta Transformación y en medio del controvertido debate del aeropuerto de Texcoco, el ex presidente aparece como conferencista con el tema de “El Príncipe” y deja sobre la mesa una sacudidora reflexión. Salinas dijo contundente: “Estamos ante un momento maquiavélico porque la República está ante un gran riesgo, el de renacer o el de desaparecer…. Quien se prepara para gobernar , tiene que prepararse para el golpe inesperado”. De inmediato se encendieron los focos rojos entre analistas y especuladores. ¿Acaso el ex presidente señalado por Andrés Manuel López Obrador como el jefe de la llamada Mafia en el Poder le está enviando un mensaje amenazante al presidente electo? ¿Momento maquiavélico? ¿Quien sería el artifice? ¿En riesgo de desaparecer? ¿Quien tiene esa intención? ¿Prepararse para el golpe inesperado? ¿Quién sería el nuevo Victoriano Huerta? La especulación creció, porque se dio el mismo día en que un cuñado del ex presidente, Hipólito Gerard, dueño de una de las constructoras del suspendido aeropuerto de Texcoco, distribuía un amigable comunicado y declaraba que su empresa estaba en la mejor disposición de sumarse a las decisiones del nuevo gobierno. Pero vista aislada, la cita salinista se instaló fuera de contexto. Habría que escuchar la conferencia entera para entender el mensaje que Carlos Salinas de Gortari quiso enviarle a López Obrador. Parafraseando a Ruben Aguilar, el célebre vocero de Fox, lo que el ex presidente quiso decir es que dadas las visiones tan encontradas sobre la República que viene, existen ponderosas fuerzas moviéndose para operar maquiavélicamente, entre intrigas y traiciones. Y cuando viene aquello de que el que se prepara para gobernar –o sea López Obrador- “tiene que prepararse para el golpe inesperado”, el mensaje es más que directo. Lo que el ex presidente quiso decirle al ahora presidente electo es que voltee a verse en su espejo de 1993, cuando Salinas de Gortari sacudió algunos intereses y eso propició que le asestaran más de un  “golpe inesperado”. El asesinato del cardenal Posadas Ocampo, la insurgencia del Zapatismo, el asesinato del candidato priista Luis Donaldo Colosio y el de su cuñado José Francisco Ruiz Massieu, son algunos de esos “golpes inesperados” para los que el entonces presidente nunca se preparó. Y el Error de Diciembre fue la cereza en el pastel que le colocaron los dueños del capital, que buscando los favores del nuevo gobierno, no lo mataron pero sí lo sometieron a un “coma político” de seis años en Dublín y en Londres. Sería muy ingenuo pensar que una mente como la de Salinas lanzara esas palabras como una burda e irresponsable advertencia o amenaza velada al presidente entrante. La relación entre el ex presidente y el presidente electo es de tranquilidad. Y quienes intenten ver lo contrario, sólo estarán amarrando navajas entre dos poderosos y abonando al clima de intranquilidad que si se sale de control propiciaría sin duda esa lesión en la República y la aparición del golpe inesperado. A nadie conviene. Calma.