FACEBOOK

VISTAS
04 de Mayo del 2020

Manicure a los Bartlett

El inquilino de Palacio Nacional tendrá que rendir cuentas de qué hará con los Bartlett.
Hace dos años –el 14 de abril de 2018- en un mitin de la campaña presidencial en Tijuana, el entonces candidato Andrés Manuel López Obrador lanzó un contundente pronunciamiento para dejar en claro qué tan lejos iría su lucha contra la corrupción. El ahora presidente dijo: “Puede tratarse de un dirigente que venga luchando con nosotros desde hace 30 años, puede ser una gente muy cercana, un familiar o el que sea. Si hay corrupción habrá castigo”. Y para eliminar cualquier duda, el candidato presidencial de Morena dijo: “Al que se le olvide por qué es esta lucha y llegue a ocupar un cargo y empieza a enriquecerse como es la mala costumbre, que le empiecen a crecer las uñas, le vamos a dar manicure con hachuela”. Pues hoy la pandemia del Cornavirus le viene “como anillo al dedo” para confirmar ante los mexicanos si su promesa de campaña era real o era eso, una promesa que lanzó al vacío. La oportunidad de demostrarlo se lo da un integrante del Gabinete, Manuel Bartlett, un personaje de la vieja y rancia estirpe política del PRI, el que hizo “callar al sistema” en la elección presidencial de 1988 y que después de ser gobernador de Puebla se dijo perseguido para ir a refugiarse al PRD. Su hijo, León Manuel Bartlett Álvarez, recibió un contrato directo para que su empresa Cyber Robotics Solutions le surtiera 20 ventiladores al Seguro Social en el estado de Hidalgo. De acuerdo con la investigación de Mexicanos Contra la Corrupción, en medio de a crisis de contagio y sus cientos de muertes, el Seguro Social le pagó a la empresa del hijo de Bartlett un millón 550 mil pesos por cada ventilador. Ese precio está 660 mil pesos por encima del promedio de costo de otros ventiladores comprados el mismo mes. Una nada despreciable utilidad de 13 millones 200 mil pesos en los 20 ventiladores. El primer cuestionamiento es que se trató de una asignación directa, no una licitación. ¿Quién en el Seguro Social, y a esos precios, le asignó al hijo del director de la CFE un contrato tan jugoso? Con ese apellido, Bartlett, ¿nadie sabía que se trataba de un familiar de uno de los hombres más cercanos al presidente López Obrador? Para defenderse, León Manuel Bartlett Álvarez justificó el precio cuestionado lanzando lodo al gobierno de la Ciudad de México y a su gobernadora Claudia Sheinbaum. Bartlett hijo demandó que se revise el contrato SSCDMX-DGAF-051-2020 por el cual el gobierno capitalino pagó 384 millones por 143 ventiladores. Unos 2 millones 680 mil pesos por ventilador, el doble del precio a los que colocó Bartlett los suyos ya copeteados. ¡No me defiendas, compadre! Pero si el hijo del director de la CFE quiere demostrar que no lucró en exceso con la venta de los ventiladores, es muy sencillo. Que Cyber Robotics Solutions muestre las facturas y los pedimentos de importación que acreditan la adquisición de esos ventiladores al fabricante extranjero al que se los compró. Y veamos cuál fue la comisión por la intermediación y si acaso empleó para escalar los precios a su empresa fachada que, bajo el mismo nombre, tiene registrada en Panamá. Lo curioso es que además del escándalo de tráfico de influencias, precios inflados y off-shores, el hijo de Bartlett le infringe un enorme daño político y moral a dos personajes muy cercanos al presidente López Obrador. Uno, a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México y dos, al director del Seguro Social. Eso le pega en la línea de flotación al futuro de la Cuarta Transformación, porque tanto Claudia Sheinbaum como Zoe Robledo son los dos principales proyectos políticos de Morena –junto con Marcelo Ebrard- para el 2024. El inquilino de Palacio Nacional tendrá que rendir cuentas de qué hará con los Bartlett. Y si todavía tiene dudas o remordimientos, que busque y quizá se entere que en esa familia otros más hacen negocios, por ejemplo, con la venta de servicios y pólizas a la CFE. Por lo pronto el caso cumple el perfil de aquella advertencia de campaña en Tijuana. Se trata de alguien muy cercano, es un familiar y existe la abierta presunción de corrupción. ¿Vamos preparando la hachuela de la que habló el candidato presidencial para dar el primer servicio de manicure en el gobierno de la Cuarta Transformación?